Nuevo órgano delimitará zonas económicas especiales

Peña Nieto instruye a Hacienda y a la Consejería Jurídica de Presidencia para crear este órgano y que haya una empresa "ancla" en cada una de las cuatro regiones antes de que concluya el sexenio.
Acto de promulgación realizado en el puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán.
Acto de promulgación realizado en el puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán. (Gustavo Salas/Notimex)

México

Al promulgar la Ley Federal de Zonas Económicas Especiales, el presidente Enrique Peña Nieto dio ocho indicaciones a la Secretaría de Hacienda y a la Consejería Jurídica de la Presidencia para crear un órgano desconcentrado que se dedique al establecimiento de dichas demarcaciones y logre que en 2018, antes de concluir su administración, exista al menos una empresa ancla en cada una de las cuatro regiones.

En un acto realizado en el puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán, recordó la disparidad en el crecimiento económico entre el norte y sur del país y dijo que con esas medidas se busca revertir siglos de rezago; establecer zonas económicas significa “sembrar hoy para cosechar mañana, hoy estamos sembrando una semilla de esperanza para las familias del sur del país; se trata de saldar una deuda histórica con un proyecto de futuro”, porque las oportunidades de crecimiento y bienestar deben estar al alcance de todos los mexicanos, sin importar la región donde vivan.

La primera de las ocho indicaciones del mandatario es que la Secretaría de Hacienda y la Consejería Jurídica creen un órgano desconcentrado para el establecimiento de las zonas económicas especiales, que contarán con atribuciones de regulación, planeación y promoción

En segundo lugar, que esas mismas instancias impulsen en junio la regulación secundaria en la materia; tercero, que se trabaje para que se emitan los decretos de creación a más tardar a finales de año.

“Esas zonas son las de Puerto Lázaro Cárdenas, que incluye municipios vecinos de Michoacán y Guerrero. La del corredor del Istmo de Tehuantepec, que incluirá los polos Coatzacoalcos, Veracruz, y Salina Cruz, Oaxaca. Y la de Puerto Chiapas sería la tercera zona económica”, explicó Peña Nieto.

Adicionalmente, detalló, “durante 2017 deberá publicarse el decreto correspondiente para la zona económica especial del corredor petrolero, que hace algunas semanas anunciara ya: Tabasco-Campeche”.

La cuarta indicación es que el esquema de incentivos fiscales de cada zona sea de alto impacto y sustancialmente atractivo respecto a otras regiones del mundo. Quinta, que en el primer cuatrimestre del próximo año se concreten los convenios de coordinación con los estados y municipios.

Sexto, que se acelere el inventario de obras prioritarias que requieren esas zonas, así como sus esquemas de financiamiento.

Séptimo, que el órgano desconcentrado diseñe los programas de desarrollo de las zonas de influencia para que queden aprobados y publicados a más tardar en el primer semestre del próximo año.

Y octavo, que antes de concluir el primer semestre del próximo año se realicen los procesos de selección de los administradores integrales de cada zona, bajo estrictos criterios de transparencia y rendición de cuentas.

En su discurso, el mandatario reconoció que en México aún conviven prosperidad en algunas partes y rezago en otras.

“Hay un México que compite y gana en la economía global, que tiene índices crecientes de ingreso, desarrollo y bienestar. Pero también hay un México que se ha quedado atrás, que no ha podido aprovechar su potencial productivo y que sufre de carencias sociales que, hay que decirlo, son inaceptables ya en este siglo 21”.

Al recordar que por ello propuso desde 2014 la creación de Zonas Económicas Especiales, dijo que dos de cada tres personas en condición de pobreza extrema en nuestro país habitan en los 10 estados del sur-sureste y que a partir de que México optó por un modelo de apertura comercial, los estados del norte y centro vieron incrementada su productividad y competitividad, lo que amplió las brechas de desigualdad respecto a lo que ha venido ocurriendo en el sur-sureste de México.

Dijo que aunque en Chiapas, Guerrero y Oaxaca vive uno de cada 10 mexicanos, estas entidades solo han recibido uno de cada 36 dólares de inversión extranjera directa en los últimos 15 años.

El gobierno de la República, aseguró, “está decidido a cambiar esa historia de desigualdad y rezago”, y que el objetivo de mediano y largo plazos es detonar la productividad de la región sur, que al establecer las condiciones estructurales permitan generar mayor riqueza y oportunidades de desarrollo integral.

“El modelo de las Zonas Económicas Especiales permite esa suma de esfuerzos, representa una respuesta de fondo para que el sur-sureste acelere su ritmo de crecimiento”, aseguró.

El mandatario agradeció a los legisladores haber aprobado la propuesta, además de enriquecerla.

En tanto, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, señaló que México está caminando a diferentes ritmos, porque mientras una parte se integra a la globalidad, compite con éxito y gana al entrar a los mercados internacionales, otra “se ha venido rezagando, que es el sur del país. Y esto a pesar de que el gobierno federal, durante décadas, ha hecho cuantiosas inversiones en la región más pobre del país”.