CRÓNICA | POR LILIANA CAVAZOS

Lencería para caballeros, parrilladas y homeopatía; opciones alternas a El Buen Fin

Mientras que los centros comerciales proponen promociones principalmente en electrónica, en el Centro de la Ciudad de México, los comerciantes que proveen a otros comerciantes hacen lo propio.

Ciudad de México

El Centro de la Ciudad de México hierve. Es viernes 15 de noviembre, es ‘El Buen Fin’; no pasa desapercibido porque los letreros de esta promoción están en cada local, en cada comercio.

Hace 688 años, aquí era la gran Tenochtitlán; hoy éste ombligo de la Luna sigue como en antaño, solo que el tianguis son calles y calles de establecimientos temáticos: en Bolívar las tiendas de música, en Victoria artículos de iluminación y lámparas, en Artículo 123 instrumentos de cocina, ollas, cacerolas y en Venustiano Carranza softwares, originales y clonados.

‘¿Qué tal la promoción?’, es la pregunta obligada a María, quien atiende el local. ‘Va muy bien, porque desde hace unos días pusimos la manta’, comenta. Asienta con la cabeza al cuestionarle si han llegado clientes a disponer de la máxima oferta. ‘Muchos revenden, les conviene’, dice.


Cuando los nahuas no había estas promociones. Las banquetas tupidas de gente se parecen a los días de compras de pánico por Navidad, solo que aquí los compradores no pelean entre sí por una pantalla de alta definición como lo hacen los clientes de WalMart.

Este recorrido empieza en 16 de septiembre y Revillagigedo, a una cuadra de la Alameda Central. Es una peculiar tienda de lencería para caballeros, que advierte por todos lados la bandera multicolor de la comunidad LGBTTI.

La menor oferta, es el 10 por ciento de descuento en la compra de tres a cinco prendas, mientras que la mayor es de 24 por ciento de descuento al adquirir más de 36 prendas.

‘¿Qué tal la promoción?’, es la pregunta obligada a María, quien atiende el local. ‘Va muy bien, porque desde hace unos días pusimos la manta’, comenta. Asienta con la cabeza al cuestionarle si han llegado clientes a disponer de la máxima oferta. ‘Muchos revenden, les conviene’, dice.

La siguiente parada será el Barrio Chino, pero antes, sobre la misma calle 16 de septiembre, una farmacia de homeopatía anuncia descuentos en sus productos por El Buen Fin. Los chochitos están en oferta, hasta 40 pesos menos, y también hay promociones para la consulta con el médico.

En el Barrio Chino es la hora de la comida; adentro los oficinistas degustan arroz frito, afuera los hostess reparte volantes y te invitan a pasar. Tres locales advierten que tienen promociones por El Buen Fin. Aquí le cambiaron la tipografía y añadieron al típico anuncio letras con un toque chino; hay mucha publicidad.


Tres personas están las sillas de espera, uno es cliente frecuente y su cita coincide con la promoción, los otros dos iban pasando, y al menos uno consultará un malestar.

En el Barrio Chino es la hora de la comida; adentro los oficinistas degustan arroz frito, afuera los hostess reparte volantes y te invitan a pasar. Tres locales advierten que tienen promociones por El Buen Fin. Aquí le cambiaron la tipografía y añadieron al típico anuncio letras con un toque chino; hay mucha publicidad.

Una calle más adelante, ya con rumbo a Eje Central, un pequeño local de bolsas y mochilas hace lo propio con El Buen Fin. Todo está con una oferta de diez por ciento de  descuento. Hay dos señoras viendo y preguntando por un artículo en particular. ‘Todo eso ya se nos terminó, mañana traemos más’ les dice el empleado.

Tras inquirir su el producto se agotó por la promoción de El Buen Fin, el empleado afirma y agrega el mismo comentario que la empleada del local de lencería para caballero ‘aquí llega mucho comerciante, aquí en el centro los comerciantes vendemos a comerciantes, y pues los descuentos son para ellos’.

Quienes conocen la banqueta de la avenida Eje Central, saben que es ancha, pero hoy no. Hay tumultos de peatones que entren y salen de las tiendas de tecnología y zapaterías.

En Bolívar el escenario es el mismo, solo que aquí las banquetas son más chicas. Las promociones de esta calle se advierten en los vitrales: saxofones con 20 por ciento de descuento, violines, contra bajos y pianos. La música esta de oferta.

En una fonda de tortas hay promociones por El Buen Fin. Hawaiana con refresco 20 pesos, mientras que a dos locales, en un restaurante, te regalan dos copas de vino en la compra de una parrillada. Al lado, una fila de vegetarianos aprovecha las promociones en un local donde venden productos de soya.

Es la Tenochtitlán comerciante de siempre, con una novedosa estrategia de ventas.