La India sin hordas de turistas

A unas cuantas horas del Taj Mahal, se encuentra un santuario natural para admirar la fauna y costumbres de este país.

India

"¡Tienen que ver esto!", grita nuestro guía naturalista, Gajendra Dagar, cuando llegamos al Chambal Safari Lodge. Algunos intrépidos meseros y un hombre con turbante especialista en serpientes se encuentran tras las hamacas, más allá del pasto, cerca de los arbustos.

Lo que provoca tanto alboroto es una cobra de 1.80 metros de largo que sufre el ataque de tres mangostas. Los asesinos peludos terminan por hacerle una disección en tres partes. Todo esto a apenas a 100 metros de nuestra habitación; resulta difícil creer que estamos a apenas unas cuantas horas de las multitudes que se toman fotos en la banca de Lady Di en el Taj Mahal.

Yo vine a Chambai, que está a 70 km al suroeste de Agra, para buscar una manera alternativa de hacer el "Triángulo Dorado", es decir, el circuito turístico que recorre Delhi, Agra y Jaipur. El operador de viajes Audley Travel armó un itinerario que permite que los visitantes vean las tres ciudades pero también les da la oportunidad de sumergirse en la vida de los pueblos de la India rural. Después de ver los sitios turísticos en las ciudades, los huéspedes se retiran a hoteles que se encuentran en los campos cercanos.

El Santuario Chambal le hace honor al nombre. Es un tramo de río de 425 km que ha estado bajo protección nacional desde 1979. El río, que está a 30 minutos en coche del hostal, es ancho, sereno y está libre de gente.

Aunque alcanzamos a ver un gato salvaje, el interés principal está en el agua, con 320 especies de aves, tortugas, el gharial (cocodrilo que se alimenta de peces) en peligro de extinción, y el raro delfín del Ganges. Dos observadores de aves británicos que comparten nuestro bote nos muestran al martín pescador, apenas unos vistazos de plumas aguamarinas, al águila pescadora que lleva un pescado y una tortuga de corona roja con franjas en el cuello. Cuando el motor está apagado, los únicos sonidos son el canto de las aves y los saltos en el agua del delfín.

Casualmente nuestro viaje coincide con la feria ganadera de Bateshwar, que está muy cerca y que es una de las más importantes del país. Desde el año 200 AC, empieza antes de Diwali, el festival indio de luces que dura tres semanas. No sólo se ofrece ganado, también hay bueyes, cabras, camellos y, al menos en el día que la visitamos, caballos. Se trata de un espectáculo épico, siento que me transporto al pasado. La escena se torna polvorienta a causa de los espirales de polvo que se forman cuando los caballos recorren la tierra. Son casi 25 mil, muchos amarrados con cuerdas, otros desfilan junto a hombres de bigotes soberbios. Somos los únicos turistas, y pronto nos vemos rodeados por un grupo de curiosos y aburridos, que nos miran constante pero amablemente. Un hombre llama la atención de la multitud cuando monta su caballo, Ruby, y se para sobre su espalda para realizar acrobacias, después sonríe feliz y abraza su cuello.

Al atardecer nos dirigimos a los templos cercanos de Bateshwar. Existen más de 100 templos en el complejo, dedicados a Shiva. Se encuentran en un estado de decadencia pero tienen cierta atmósfera y carecen de turistas. Se está realizando una ceremonia hindú y nuestro guía nos invita a quitarnos los zapatos y a participar. Rodeados de incienso, golpeamos con gusto casi infantil los instrumentos de latón antes de regresar al hotel.

Chambal Safari Lodge cuenta con 13 habitaciones en una plantación de 14 hectáreas. Mientras tomamos unas cervezas frías se presenta el dueño, Ram Pratap Singh, quien exuda una ambición calmada y tranquila. Tiene un agudo instinto sobre su herencia local, ya que este lugar pertenece a su familia desde 1472. Incluso aquí, advierte, se dan señales de cambio. La vida rural se está acabando, dice, los pueblos se convierten en ciudades que se expanden y los precios de la tierra se disparan.

Caroline Daniel es editora de Weekend de FT

* * *

Caroline Daniel viajó por invitación de Audley Travel, (audleytravel.com) que ofrece viajes a la medida en la India. Un vIaje de nueve noches por el Triángulo Dorado como el que aquí se describe costaría 3,828 dólares, incluyendo boletos de avión, transportación privada y guías.