2016, año picoso para La Costeña

Arrancó 2016 con nueva imagen y reconocimientos; ahora está en el ojo del huracán por presuntas fallas en su control higiénico de producción.
La Costeña crecerá menos de lo esperado, dice su director general.
La Costeña ha tenido un año de altas y bajas. (Especial )

Ciudad de México

Este 2016 comenzó con buenos augurios para la empresa mexicana de conservas y alimentos La Costeña, con la presentación de su nueva imagen y el reconocimiento como proveedor del año de la mayor cadena minorista del país.

Fue a fines de 2015 cuando la empresa presentó su nueva imagen y su nueva filosofía “sin conservadores”, para ser llevada poco a poco en todas sus marcas.

En febrero, Walmart de México afirmó que La Costeña, que enfrenta un problema de imagen y de probables malas prácticas de higiene en su producción de chiles en vinagre en su planta de Ecatepec, destacaba por su “mejora continua, exceder las expectativas del negocio y la excelencia de sus productos”.

Al cierre de 2015, la empresa que dirige Rafael Celorio mostraba que su músculo comercial y financiero se robustecía. Sin reportar ventas en números totales (es una empresa privada, por lo que no cotiza en Bolsa y no está obligada a revelar sus finanzas), afirmó que terminaría el año con un crecimiento de 8 por ciento. Esto derivado de nuevos lanzamientos y expansión a otros mercados.

Asimismo, en los meses pasados comenzó a dar sabor en su negocio la adquisición de 2014 de Faribault Foods, una empresa de alimentos de Minnesota, con la cual consolidó sus negocios en Estados Unidos al unir esta firma a su operación en Tucson, donde produce frijoles enlatados en una vieja fábrica de Slim-Fast.

Cabe mencionar que, de acuerdo con Euromonitor International, La Costeña ocupa —en un empate con Grupo Herdez— el primer lugar en el mercado mexicano de alimentos enlatados y en conservas.

Es una industria que por ahora oscila entre 3 mil 900 y 4 mil 200 millones de dólares. Asimismo, de acuerdo con la misma firma de investigación, La Costeña es segunda en el mercado de salsas, aderezos y condimentos, que tiene un valor de 3 mil 600 millones de dólares.

A 93 años de su fundación, la empresa llega a 50 países, siendo México y Estados Unidos sus principales mercados.

El año pasado, La Costeña arrancó operaciones en Australia y Dubái, para consolidarse así como una de las más exitosas multinacionales mexicanas, aunque cabe señalar que el grueso de su producción se queda en México, con 85 por ciento de sus ventas totales.

Este año la empresa también anunció una nueva línea de productos, los tamales, enfocados al mercado de exportación en bolsas de una unidad. Otro hito que busca es entrar al mercado cubano, ante la apertura comercial que ya se aprecia.


MCM