Jaguar Land Rover descarta plan para Arabia Saudita

El plan buscaba tener por primera vez una fábrica de producción de vehículos de lujo JLR en Medio Oriente, un mercado importante para el fabricante automotriz con sede en el Reino Unido.
Un vendedor de datiles en una camioneta pick-up habla con los clientes durante un festival anual.
(REUTERS / Faisal Al Nasser)

Londres y Dubai

Jaguar Land Rover descartó un ambicioso plan para construir una fábrica en el desierto de Arabia Saudita, dijeron personas familiarizadas con el asunto.

Con el nombre clave de Project Fern (Proyecto Helecho), el plan buscaba tener por primera vez una fábrica de producción de vehículos de lujo JLR en Medio Oriente, un mercado importante para el fabricante automotriz con sede en el Reino Unido. La planta daría oportunidad a JLR de usar aluminio saudí en sus vehículos ligeros. Para los saudís, era un intento de reducir la dependencia del país de los ingresos petroleros.

Al Financial Times, JLR, propiedad de Tata Motors de la India, dijo que el proyecto saudí está “en pausa”, pero varios involucrados fueron más lejos y dijeron que los planes se cancelaron. “(El asunto) saudí está muerto y enterrado”, dijo una de estas personas.

JLR firmó una carta de intención con los saudís en diciembre de 2012 para construir una fábrica con una producción pequeña de 50 mil coches para el año para 2017, pero que ofrecería una fuerte inversión inicial. El plan era ubicar la planta al lado de la fundición de aluminio más grande del mundo en Ras al-Khair, en la costa del Golfo. Pero posteriormente  la ubicación de la planta se cambió al otro lado del país, en la Ciudad Económica Rey Abdullah.

Un funcionario saudí hizo hincapié en que la compañía tendría que modificar sus propuestas, ya que  JLR no cumplió con los criterios que se centran en “los elementos de valor agregado en los procesos de manufactura”.

Hubo también dudas sobre cómo mantener las partículas de arena fina fuera del proceso de ensamble, más las estrictas reglas saudíes sobre la segregación de género en el trabajo, que chocaron con la política de JLR.

La fábrica saudí también se volvió menos prioritaria cuando JLR se centró en aumentar la producción en su planta de Changshu, en China, así como en la construcción de una fábrica en Brasil y la de una base en Europa del este.

La búsqueda quedó en Eslovaquia, donde JLR planea construir una fábrica capaz de fabricar 300 mil coches cada año. Por lo mismo, los planes para establecer un puesto de avanzada en Estados Unidos o México también quedaron en pausa.

JLR tiene grandes ambiciones de aumentar la producción ya que busca cerrar la diferencia con sus rivales alemanas, que fabrican alrededor de 2 millones de vehículos al año. JLR vendió 460 mil coches el año pasado. Pero la expansión en el Reino Unido se paralizó por retrasos de planeación y la falta de capacidad de algunos proveedores.

460mil

automóviles vendió JLR en 2014, pero aspira a llegar a

2 millones

cifra máxima de ventas de sus rivales germanas