Irreales, metas de VW: advierte el jefe laboral

Bernd Osterloh desestima el proyecto de los directivos para elevar la productividad de la automotriz tras el escándalo de motores.
Corporativo de la empresa.
Corporativo de la empresa. (Shutterstock)

Londres

El jefe del poderoso consejo laboral de Volkswagen desestimó los intentos de aumentar la productividad y calificó el plan de “poco realista”, lo que destaca el reto que enfrentan los directivos para transformar la automotriz alemana a raíz del escándalo de emisiones de diésel.

La nueva administración de la automotriz alemana intenta aprovechar la peor crisis en su historia como una oportunidad para aumentar la mediocre rentabilidad después de años de buscar sin descanso.

Bajo el nuevo director ejecutivo, Matthias Müller, y el jefe de la marca VW, Herbert Diess, el segundo mayor fabricante automotriz del mundo intenta bajar los costos, reducir la complejidad de sus vehículos y —algo esencial— abordar el tema de su enorme fuerza laboral.

VW emplea casi el doble de trabajadores que su rival Toyota, pero produce aproximadamente el mismo número de coches.

La semana pasada se dieron a conocer informes de un plan de 12 puntos que diseñó Diess con el que buscan aumentar la productividad, y que posiblemente afecte miles de puestos de trabajo, lo que generó alarma entre los representantes de los trabajadores de VW.

Bernd Osterloh, director del organismo representante para empleados de VW, dijo que hay “inquietud” por los planes. “No podemos estar de acuerdo con eso, solo por considerar que los objetivos son poco realistas”, dijo en una entrevista con un sitio web que maneja el sindicato IG Metall.

“Principalmente consideramos la productividad de manera positiva... pero esperamos que al mismo tiempo VW garantice la seguridad del empleo”.

Anoche no se pudo contactar a algún representante de Osterloh para ampliar los comentarios.

VW no quiso opinar sobre la entrevista.

Aunque se espera que el escándalo de emisiones dé un fuerte golpe financiero a la empresa, los analistas también lo recibieron como una oportunidad para reformar la estructura de VW. Los críticos dicen que el acuerdo que tienen, que le da poder compartido a la dirección, al consejo de trabajadores y a los políticos del corazón de VW de Baja Sajonia, disminuye la rentabilidad, dicen los críticos.

Diess, quien el año pasado salió de BMW para dirigir la mayor división de VW, ya dijo que los recortes en las inversiones de la marca VW pueden llegar a ser de mil millones de euros y que se aceleró el plan de eficiencia para reducir costos anuales de 5 mil millones de euros para 2017.

Pero cualquier medida para recortar puestos de trabajo se va a topar con una fuerte resistencia de los trabajadores, quienes —dirigidos por el influyente Osterloh— controlan la mitad del consejo de supervisión, y el otro 20 por ciento lo tiene el gobierno de Baja Sajonia.

“Osterloh quiere estar en el futuro de la misma manera que en el pasado: que todas las cosas las decida él”, dijo Ferdinand Dudenhöffer, experto automotor de la Universidad de Duisburg-Essen. Agregó que Müller y Diess tienen que cambiar las cosas. “Pero es muy difícil hacer eso con Osterloh. Creo que es imposible”, dijo.