Inversores piden replicar ejemplos de EU y China

Los empresarios institucionales sobre el cambio climático pidieron a los otros países del G20 adoptar el modelo.
Planta de carbón en EU.
Planta de carbón en EU. (Shutterstock)

Cuando Estados Unidos y China, los países que más contaminan del mundo, acordaron el mes pasado ratificar el acuerdo de París sobre el cambio climático, su decisión provocó un frenesí de actividad entre los inversionistas.

El Grupo de Inversores Institucionales sobre el Cambio Climático, que representa a 125 inversionistas europeos con más de 13 billones de euros en activos, de inmediato le pidieron a los otros países del G20 a seguir el ejemplo.

En cuestión de días, BlackRock, el gestor de activos más grande del mundo, emitió una advertencia sobre el cambio climático acerca de que los inversionistas tendrían que proteger sus carteras contra el riesgo que plantea la contaminación de CO2.

Sin embargo, más de uno de cada tres de las 20 carteras más grandes en Europa tienen una calificación “por debajo del promedio” o “baja” en términos de sustentabilidad, de acuerdo con nuevos datos de Morningstar, la casa de investigación.

Morningstar les dio una calificación de “por debajo del promedio” o “baja” a Aktiefond de AP7; DWS Top Dividende LD de Deutsche Asset Management; y a IP High Income Inc de Invesco, los tres mayores fondos de Europa en términos de activos bajo gestión.

Jon Hale, jefe de investigación de sustentabilidad de Morningstar, dice que los grandes fondos suelen invertir en empresas más grandes e incluso pueden interpretar la caída de los precios de las acciones después de un escándalo, como ocurrió con BP después del derrame petrolero del Deepwater Horizon, como una oportunidad de inversión.

Las calificaciones de sustentabilidad, que se introdujeron a principios de este año, califican a los fondos con base en criterios como estándares laborales, remuneración de los ejecutivos, diversidad de género y emisiones de carbono.

Pero los gestores de activos afirman que esas calificaciones se basan en posiciones subyacentes, que no toman en cuenta actividades corporativas, como el uso de los derechos de votación de los accionistas, comprometerse con empresas para tratar de influir en las decisiones o incluso lista negra de compañías para que su exclusión de futuras inversiones.

“Es ingenuo pensar que será más fácil lograr resultados financieros a través de inversiones sustentables que a través de la gestión de activos ordinarios”, dice un portavoz de AP7, el fondo de pensiones que tiene el respaldo de facto del gobierno sueco, que administra Aktiefond, con una calificación “por debajo del promedio”. “Además, muchos pueden afirmar que hacen grandes contribuciones al desarrollo sustentable, sin un gran respaldo para declarar eso”.

Otros, como Matt Christensen, jefe global de inversión responsable de Axa Investment Managers, dice que incluso para los fondos que cuentan con calificaciones favorables, hay dificultades para precisar lo que significa la sustentabilidad.

Pero hay avances. Michael Jantzi es director ejecutivo de Sustainalytics, que ayudó a Morningstar a recopilar su calificación.

Dice que una parte de los gestores de activos más grandes del mundo ya comenzó a prepararse para los inversionistas con mayor conciencia ética al crear nuevos equipos y carteras de inversión responsable.

BlackRock, el gestor de activos más grande del mundo, el año pasado dio a conocer una nueva unidad de inversión responsable y desde entonces lanzó fondos pasivos que se aplican a las evaluaciones de valores éticos a las selecciones de acciones sobre los índices estándar. State Street Global Advisors, el gestor de activos con valor de 2.4 billones de dólares, también lanzó fondos pasivos responsables, que incluyen una cartera de “diversidad de género”, que favorece las inversiones a empresas con más mujeres en puestos de liderazgo.

S&P, la agencia calificadora, planea una herramienta que se pueda usar para evaluar la sustentabilidad de proyectos que se financian con bonos corporativos.

Pero las empresas de fondos dicen que buscan dirección.

Frédéric Samama, jefe global adjunto de clientes institucionales en Amundi, el mayor gestor de activos de Europa, dice: “Al unirse para adoptar el acuerdo climático más ambicioso de la historia, los países le demostraron a los inversionistas que la economía global se mueve hacia un futuro de bajas emisiones de carbono. Sin embargo, su movilización se puede fortalecer con regulaciones dirigidas.