Inversionistas de EU estudian a rivales por la apertura de Cuba

Firmas estadunidenses tienen una desventaja por el bloqueo económico que su gobierno impuso a la isla desde octubre de 1960.
Estand de Pepsi en la Feria Internacional de La Habana 2015.
Estand de Pepsi en la Feria Internacional de La Habana 2015. (Enrique de la Osa/EFE)

Desarrolladores chinos y británicos construyen campos de golf de lujo. México y otros países invierten en una zona de desarrollo. Y Vietnam firmó un acuerdo para construir un hotel, y sigue el camino que tomaron los hoteleros canadienses y españoles.

Bienvenidos a Cuba. Los inversionistas europeos, asiáticos y latinoamericanos observan la isla caribeña y tratan de lograr acuerdos antes que sus rivales estadunidenses, a medida que los lazos entre La Habana y Washington se estrechen después de décadas de hostilidad.

Cuando John Kerry, el secretario de Estado de EU, abrió la embajada estadunidense en La Habana en julio, fue un hito llevar inversión estadunidense al país comunista. Los ejecutivos de EU empezaron a llegar desde diciembre pasado, cuando el presidente Barack Obama firmó el acercamiento histórico.

Desde el gobernador de Arkansas, Asa Hutchinson, y el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, hasta la secretaria de comercio de EU, Penny Pritzker, los funcionarios visitan Cuba para impulsar el comercio en industrias como la agricultura, la educación y las telecomunicaciones.

“Le digo a mis amigos cubanos: ‘Prepárense, esto no va a parar’” dice Paul Johnson director ejecutivo de Illinois Cuba Working Group.

Pero si bien muchas empresas están intrigadas por la posibilidad de aprovechar un mercado virgen en su puerta, las empresas estadunidenses enfrentan obstáculos que no tienen muchos rivales internacionales.

Tom Daschle, exlíder de la mayoría del Senado de EU y copresidente de Cuba Consortium, un grupo que ayuda a las empresas, dice: “Hay un gran interés en hacer negocios en Cuba, pero hay importantes obstáculos. Muy en particular tenemos que abordar la ley Helms-Burton.

Carlos Gutiérrez, ex presidente ejecutivo de Kellogg y secretario de Comercio durante el gobierno de George W. Bush, quien este año llamó a sus compañeros republicanos a apoyar la apertura, está de acuerdo en que la ley Helms-Burton, el embargo comercial que impuso el Congreso de Estados Unidos, es un gran obstáculo. “El presidente hizo casi todo lo que pudo a través de una orden ejecutiva”, dice.

Pocos esperan que el Congreso levante pronto el embargo, especialmente ahora que Estados Unidos entra en la temporada de elecciones presidenciales donde varios candidatos republicanos, entre ellos Jeb Bush y Marco Rubio, se manifiestan en contra de promover empresas que puedan ayudar al régimen de Castro.

Así que, por ahora, las empresas estadunidenses se enfocan a zonas que no cubre el embargo. Los estados agrícolas presionan con fuerza por la flexibilización de las barreras dado que EU ya cuenta con importantes exportaciones hacia Cuba. “Fácilmente podemos realizar envíos para allá”, dice Doug Keesling, quien cultiva trigo y otras materias primas en su granja de mil 200 hectáreas en Kansas.  

Pero la barrera clave de la que se queja el sector agrícola es la prohibición de una provisión de crédito y financiamiento para las exportaciones estadunidenses. EU vendió 286 millones de dólares en productos alimenticios a Cuba el año pasado. Las estimaciones de la Universidad Texas A&M sugieren que las exportaciones agrícolas de EU al país pueden alcanzar mil 200 millones de dólares al año si se flexibilizan las regulaciones y se levantan las barreras.

El interés no se limita al cabildeo agrícola. Deere & Co, el fabricante de equipo agrícola dice que ve a Cuba como un mercado potencial, mientras que Airbnb empezó sus operaciones en abril.

Los vacíos legales existentes brindaron oportunidades tanto a las empresas médicas como a las de telecomunicaciones. En septiembre, Obama alivió más las restricciones para permitir que los estadunidenses pudieran abrir cuentas bancarias y empresas en algunos sectores, entre ellos las telecomunicaciones, para abrir oficinas y establecer operaciones en Cuba por primera vez. “Esto muestra la cantidad de trabajo que se tuvo que hacer cuando se ve como un progreso”, dice Gutiérrez.

Una compañía estadunidense de telecomunicaciones con esa ambición en Cuba es IDT Corp. Logró un acuerdo en febrero con el operador nacional de Cuba para el intercambio directo de tráfico de voz a larga distancia. “Está en nuestro punto óptimo, en que nos enfocamos en atender las necesidades de las comunidades de inmigrantes”, dice Bill Ulrey, un portavoz.

Entre las multinacionales estadunidenses que observan cómo se dan los desarrollos se encuentra Coca-Cola. Cuba fue una de las primeras naciones fuera de Estados Unidos donde estableció una planta embotelladora, pero salió del país en 1960, después de que el gobierno de Castro empezó a incautar los activos. A principios de este año, se citó que un ejecutivo de alto nivel dijo que el deshielo significa que “esperemos que en un futuro no muy distante”, la compañía pueda restablecer su presencia.

James Williams de Engage Cuba Coalition, que aboga por disminuir las barreras entre las naciones, dice que a muchos ejecutivos les atrae la “mística de lo prohibido” de Cuba. “Cuba es uno de los pocos países en el mundo al que tienen que llegar antes que sus competidores”.

Pero es fácil exagerar el tamaño de las oportunidades. En 2014, la economía cubana era sólo de 77 mil millones de dólares, más pequeña que la economía combinada de New Hampshire y Vermont.

Rachel DeLevie-Orey, especialista en temas de EU-Cuba de Atlantic Council, dice que el turismo será un sector especialmente lucrativo dado que los operadores venderán viajes a Cuba a clientes ricos. Pero otros sectores pueden tener verdaderas dificultades para “encontrar ese tipo de riqueza”.

Agrega que a los oponentes del deshielo, como Rubio, encontrarán que va a ser “muy difícil si no es que totalmente imposible” dar marcha atrás a las iniciativas, ya que las encuestas señalan que la mayoría de los estadunidenses apoya el fin del embargo comercial a Cuba.

77,000 mdd

Monto al que ascendió la economía de Cuba en 2014; la cifra es más pequeña que las producciones  de los estados de New Hampshire y Vermont combinadas

288 mdd

Monto de la venta de productos alimenticios de EU a Cuba el año pasado; puede llegar a mil 200 mdd, con regulaciones más flexibles


Información adicional de Marc Franc.