"Intervención quirúrgica" del Estado para bajar tasas de microcréditos

El director general del Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros sabe que el financiamiento es fundamental para lograr una mayor inclusión y que el gobierno debe ayudar a disminuir el ...
“Parece que la gente pobre no pide financiamiento por sus condiciones, pero es totalmente falso”.
“Parece que la gente pobre no pide financiamiento por sus condiciones, pero es totalmente falso”. (Especial)

México

El microcrédito es fundamental para lograr una mayor inclusión financiera, pero las fallas en ese mercado han hecho que se ofrezca a tasas hasta de 200 por ciento; de ahí la importancia de que el gobierno haga una “intervención quirúrgica” para reducirlas, dijo Jorge Estefan Chidiac, director general del Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi).

En conversación con MILENIO, sostuvo que ante ese escenario, el Bansefi ha desarrollado dos esquemas sociales: uno para refinanciar los créditos de nómina de los trabajadores de la educación y el otro para otorgar pequeños créditos a las beneficiaras del programa Progresa, ambos con el propósito de disminuir el precio del financiamiento al que tienen acceso.

Asimismo, Estefan Chidiac hizo referencia a la situación económica por la que atraviesa el país, y aseguró que la época difícil para el dinamismo del producto interno bruto quedó atrás, para dar paso a una tendencia alcista, la cual se concretará una vez que las reformas estructurales comiencen a dar frutos y establezcan ritmos de crecimiento de entre 5 y 6 por ciento.

¿Cómo explicar que el microcrédito sea el más caro, cuando es vital para la inclusión financiera?

La verdad es que existen fallas en el mercado, que han hecho que el crédito esté en tasas por arriba de 100 por ciento, pero ahí es donde la intervención quirúrgica del Estado mexicano debe ser un factor importante; de ahí la creación de algunos programas que han ido jalando las tasas a la baja, y si bien aún no están en el nivel que quisiéramos, seguiremos tomando medidas al respecto.

¿Son justificables esos niveles de tasas?

En el microcrédito social digamos que el costo de transacción es alto y, por ende, entendemos que también lo sea el de la administración de los mismos; sin embargo, debemos trabajar para converger hacia una baja. Hay instituciones que han crecido mucho y que tienen utilidades sumamente grandes; sabemos que no hay dinero más caro que el que no existe, pero tenemos que perfeccionar las condiciones del mercado.

¿Qué hace Bansefi para ayudar a perfeccionar el mercado?

Entendemos que no solo es cuestión de aumentar el crédito, sino también de darlo en buenas condiciones; normalmente, a los intermediarios que financia el Bansefi les presta a entre 20 y 40 por ciento y procuramos que nuestros créditos tengan un destino productivo; además, las garantías que ofrecemos a los intermediarios del sector disminuyen el riesgo y son claves para abaratar el costo de los préstamos. Asimismo, nuestros programas ofrecen créditos a precios moderados, por ejemplo, las beneficiaras de Progresa lo obtienen a una tasa de 9.9 por ciento anual.

¿Por qué es tan pobre la inclusión financiera en la parte baja de la población, falta demanda u oferta?

Parecería que la gente pobre o humilde no pide financiamiento por sus condiciones económicas, pero es totalmente falso; claro que ahorran y piden prestado, pero las estadísticas dicen que lo hacen de forma informal: guardan dinero bajo el colchón, usan las tandas o les presta el tendero de la esquina, un pariente o un agiotista y a tasas de más de 200 por ciento; por eso la oferta del Bansefi busca dar una señal para que se moderen las tasas y la población abra los ojos sobre dónde financiarse.

La reforma financiera le permite al Bansefi fondear a los bancos, ¿hay riesgo de que descuide al sector popular?

No, el banco tiene clara su misión principal, que es el sector de ahorro y crédito popular. Sin embargo, el financiamiento que hemos otorgado al sector aún es pequeño, estamos muy líquidos; entonces, la nueva visión es que incidamos más en actividades de inclusión financiera, en lo que llamaría el crédito social; es decir, tratar de atender a más gente, pero en ningún momento nos declinaremos hacia las instituciones bancarias en exclusiva, sino en todas aquellas que nos lo soliciten.

El crecimiento del crédito está muy ligado a la economía, ¿cuál es el panorama?

México está muy fortalecido gracias a los cambios estructurales, lo cual vislumbra un futuro muy promisorio. Hay adversidades, como en cualquier economía; ya pasó la época difícil para el PIB y viene una tendencia alcista. Pronto se verán los resultados de las reformas, la economía irá creciendo hasta alcanzar un nuevo potencial que será de entre 5 y 6 por ciento, y estoy seguro de que se seguirán tomando las medidas necesarias para dar confianza y seguir creciendo.

¿Ve riesgos que puedan detener el empuje de las reformas para alcanzar ese futuro?

Todos los problemas que hoy tiene México son coyunturales y las reformas llegaron para quedarse.