Inflación en la zona euro, en su máximo desde 2014

Economistas sugieren que es probable que el Banco Central Europeo amplíe su política monetaria flexible.
El índice estuvo debajo de 1 por ciento durante tres años consecutivos.
El índice estuvo debajo de 1 por ciento durante tres años consecutivos. (Shutterstock)

Fráncfort

La inflación en la zona euro subió a su nivel más alto en más de dos años, pero los economistas sugieren que es probable que el Banco Central Europeo extienda su política monetaria flexible.

El aumento en los precios al consumidor al nivel más alto desde junio de 2014 se produce cuando los resultados económicos de la zona euro crecieron 0.3 por ciento en el tercer trimestre, con los que se cumplieron las expectativas de un magro crecimiento.

El índice de precios armonizado al consumidor subió de una lectura anual de 0.4 por ciento en septiembre a uno de 0.5 por ciento este mes. Los precios de los servicios fueron los que más contribuyeron, ya que subieron 1.1 por ciento.

La inflación estuvo por debajo de 1 por ciento durante tres años consecutivos, por lo que no se logró alcanzar el objetivo del banco central de que debería estar cerca, pero por debajo de 2 por ciento. Sin embargo, el índice poco a poco comienza a acelerar desde que los precios cayeron 0.1 por ciento en mayo y algunos economistas proyectan un aumento adicional en el resto del año.

“La inflación de la zona euro probablemente se mueva más arriba en los próximos meses cuando los efectos basados en la energía realmente se pongan en marcha”, dijo Frederik Ducrozet, de Pictet Wealth Management, en Suiza.

Sin embargo, la inflación “básica”, la que no incluye la energía, los alimentos, el alcohol y el tabaco, se mantuvo persistentemente en 0.8 por ciento.

“Esto coloca al Banco Central Europeo en una posición difícil”, dijo Bert Colijn, analista de ING. “Con el desvanecimiento del efecto negativo del precio de la energía sobre la tasa de inflación, aumenta el número principal, pero la inflación básica aún se tiene que mover”.

El incremento de 0.3 por ciento en la producción económica de la zona euro muestra que el referendo del brexit no sacó de curso a la economía de la región, pero ésta tampoco prospera.

El pronóstico preliminar de Eurostat mostró que el bloque de 19 países mantendrá su crecimiento al mismo ritmo que tuvo en el segundo trimestre, aunque con un ritmo menor al de 0.5 por ciento en el primer trimestre del año. En comparación con el año pasado, el PIB de la zona euro creció 1.6 por ciento, el mismo ritmo que el trimestre anterior.

Si bien el informe preliminar proporciona pocos detalles, Howard Archer, economista de IHS Global Insight, dijo que el gasto de consumo “pudo beneficiarse por las bases relativamente decentes”, gracias a la mejora del mercado laboral. Sin embargo, la inversión empresarial, probablemente resultó perjudicada por el panorama de incertidumbre.

Los datos más recientes del PIB de la zona euro recibieron ayuda de la mejoría en Francia, la segunda mayor economía de la eurozona, que registró un crecimiento de 0.2 por ciento después de tener una contracción en el segundo trimestre. Por el contrario, Bélgica se desaceleró de un crecimiento de 0.5 por ciento en el segundo trimestre a uno de 0.2 por ciento en el tercero.

Alemania aún no presenta sus datos del tercer trimestre, aunque las cifras de ventas minoristas de la potencia del continente que se presentaron temprano el lunes registraron una caída de 1.4 por ciento en septiembre, el descenso mensual más pronunciado desde julio de 2014.