Industriales proponen impuesto ambiental de 13%

La Canacintra informó que propusieron un impuesto compensatorio ambiental de 13 por ciento a las importaciones de acero que no tienen estándares similares a los de México.

Distrito Federal

El sector industrial propuso establecer un impuesto compensatorio ambiental de 13 por ciento a las importaciones de acero de países que no tienen los estándares ambientales similares a los de México, lo que generaría ingresos por 19 mil millones de pesos para el erario público.

La Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) destacó que el impuesto a la producción de carbón no es congruente con el proyecto de reforma energética, pues pretende fijar una tasa elevada de 19.5 por ciento, mientras que se plantean impuestos bajos a combustibles más contaminantes como la gasolina, combustóleo, gas natural y coque.

Agregó que de acuerdo con la propuesta presentada por Abel Ayala Flores, vicepresidente de la Región Norte de Canacintra, a la Comisión de Hacienda de la Cámara Baja, el impuesto a los combustibles fósiles tendría un efecto negativo en el sector y el crecimiento económico nacional, además de que eliminaría fuentes de empleo.

Por seguridad nacional, indicó, no se debe desalentar el uso del carbono como energético, "pues México es uno de los países que menos utilizan este producto en su mezcla energética, con apenas el ocho por ciento, mientras que el promedio mundial es de 42 por ciento".

En la propuesta entregada a los diputados por el también director de Administración y Finanzas de Minera del Norte (Minosa), se mencionó que México es un país en vías de desarrollo que no está obligado en el corto plazo a hacer reducciones en el índice de CO2.

En ese sentido destacó que las emisiones per cápita en México están por debajo de la meta a la que muchas naciones aspiran al año 2050, luego de que países industrializados generan hasta 450 por ciento de CO2 más que México.

La propuesta manifiesta que ningún país en desarrollo ha implementado exitosamente impuestos a las emisiones de carbono y no hay razón para que México se adelante a adoptar un gravamen de esa naturaleza que resta competitividad y grava en exceso la producción.