Impulso de sociedades público-privadas revive a biotecnológicas en GB

Los parques científicos regionales crean zonas empresariales con beneficios fiscales y planeación vía rápida.
Ex investigadores de laboratorios trasnacionales crean "startups".
Ex investigadores de laboratorios trasnacionales crean "startups". (Especial)

Hace tres años AstraZeneca anunció el cierre de su principal centro de investigación y desarrollo de Reino Unido, en Cheshire, con la pérdida de mil 600 puestos de trabajo. En ese momento los líderes sindicales lo describieron como un “fuerte golpe” que podría provocar “crisis de capacidades” en el noroeste de Inglaterra.

Sin embargo, ahora el estado de ánimo es mucho más brillante en torno a un sitio de 162 hectáreas al sur de Manchester. En lugar de reducir, los nuevos dueños del parque —una asociación público-privada de universidades locales, ayuntamientos y desarrolladores inmobiliarios—recibieron el mes pasado la aprobación para aumentar 40 por ciento la capacidad de oficinas y laboratorios.

El sitio del Alderley Park se vuelve a desarrollar como un centro para las empresas de biotecnología más pequeñas que pueden aprovechar la infraestructura y la fuerza laboral que dejó AstraZeneca. Hasta el momento ya se trasladaron 40 grupos, con lo que se crearon 550 puestos de trabajo, incluidas varias startups que financiaron antiguos científicos de AstraZeneca. “Podemos terminar con algo más grande de lo que teníamos antes”, dice Glenn Crocker, director ejecutivo de BioCity, la incubadora de negocios que dirige Alderley.

Cheshire no es el único lugar que trata de convertir en ventaja el cierre de las instalaciones de grandes farmacéuticas. BioCity también tiene sitios en Escocia y Nottingham que Merck, el fabricante estadunidense de medicamentos, y Boots, el grupo farmacéutico, dejaron vacantes. Otro ejemplo es Discovery Park, en Sandwich, Kent, donde Pfizer desarrolló el Viagra, el medicamento para la disfunción eréctil, antes de cerrar las operaciones de investigación y desarrollo en 2011.

La reinvención de esas instalaciones refleja un cambio estructural en el sector. Las grandes farmacéuticas se alejan de los procesos de investigación y desarrollo a escala industrial después de años de mala productividad y crecientes compras de nuevos medicamentos a las empresas de biotecnología o con las que trabajan en alianza.

“El negocio de la ciencia está cambiando”, dice Simon Westbrook, ex investigador de Pfizer que dirige una compañía de biotecnología de nombre Levicept, en Sandwich. “Se externaliza la investigación y desarrollo a empresas más ágiles que se pueden ubicar en cualquier lugar del mundo”.

Por mucho, la mayor concentración de la actividad de biotecnología en Reino Unido se encuentra en el llamado Triángulo dorado, entre las universidades de élite de investigación de Oxford, Cambridge y Londres. Sin embargo, los centros regionales utilizan incentivos económicos para competir. Varios, incluidos Sandwich y Alderley, crean zonas empresariales con beneficios fiscales y procesos de planeación vía rápida.

Genea Biomedx, la compañía australiana que fabrica la solución para nutrir los embriones en las clínicas de fecundación in vitro, eligió Sandwich como su planta de fabricación europea. “Fui a Oxford y me dieron un volante de un agente de bienes raíces y me pidió regresar la siguiente semana”, recuerda Kim Gilliam, director comercial de la compañía. “Cuando fui a Sandwich en el salón había una persona de Locate in Kent (la agencia de desarrollo) que me preguntó qué podría hacer para ayudarme”.

Los escépticos dicen que eso refleja la desesperación de lugares como Sandwich para crear trabajos y cuestionan si es suficiente para llenar el creciente número de parques científicos regionales. Las autoridades en Gales y Escocia, entre otros, se encuentran entre los que utilizan dinero público para desarrollar clústeres de biotecnología.

Steve Bates, director ejecutivo de la Asociación Bioindustrial de Reino Unido, dice que las diferentes regiones tienen distintas especialidades. Por ejemplo, Alderley heredó las fortalezas en oncología y medicamentos antiinfecciosos de AstraZeneca. El sur de Gales se enfoca en terapia celular y tecnología médica. Juntas, dice Bates, las regiones ayudan a construir un sólido clúster nacional capaz de desafiar a los grandes centros de biotecnología de EU en Nueva Inglaterra y California.

Ned Wakeman, director de BioHub —el nuevo nombre de marca de Alderley Park— dice que los clústeres regionales deben considerarse una ampliación del Triángulo dorado en lugar de un competidor.

Reequilibrio económico

El cierre del centro de investigación y desarrollo de AstraZeneca, en Cheshire, fue una píldora particularmente amarga para el ministro de Hacienda británico, George Osborne, así como un golpe para el distrito electoral del ministro, Tatton, donde se encuentra la planta que cerró; fue un revés para su plan de “potencia del norte” de impulsar la economía regional.

Sin embargo, el compromiso de AstraZeneca para construir una base de 330 millones de libras en Cambridge respaldó el esfuerzo general de Osborne para reequilibrar la economía nacional hacia operaciones de mayor valor de investigación y desarrollo y manufactura.

El grupo farmacéutico anglo-sueco quería entrelazarse en una de las comunidades de investigación médica más fuertes de Gran Bretaña y dentro del Triángulo dorado más amplio entre Cambridge, Oxford y Londres. Casi la mitad de los 183 mil puestos de trabajo en Reino Unido en la industria biológica se encuentran en Londres, el sureste y el este de Inglaterra.

El Tesoro, de Osborne, trató de impulsar las posibilidades de supervivencia de Alderley con un financiamiento de 9 millones de libras para dos nuevos centros de excelencia: uno en tecnología médica y otro en investigación de las “superbacterias” resistentes a los medicamentos. Ned Wakeman, director del renombrado Alderley BioHub, niega que haya recibido favores especiales. “El impacto de la salida de AstraZeneca se estimó en 2 mil 100 millones de libras durante 10 años. Si eso sucediera en cualquier otro lugar en el país, recibiría la atención del gobierno”.