Impuesto a los refrescos no tiene fundamentos en la salud: refresqueros

La Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas, dijo que el gravamen está diseñado para los consumidores y no para las empresas.
El impuesto afectará a la cadena productiva.
El impuesto afectará a la cadena productiva. (especial )

Ciudad de México

El impuesto a los refrescos está diseñado para que lo paguen los consumidores, porque se pide un aumento en el precio de estas bebidas, dijo el director de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas, Emilio Herrera Arce.

En la Cámara de Diputados se discute un gravamen a los refrescos de entre uno y dos pesos como una medida para combatir la obesidad en menores de edad.

En entrevista con Milenio, Herrera Arce aseguró que “el impuesto no tiene fundamento en la salud, la obesidad es multifactorial; es un impuesto fundamentalmente recaudatorio”.

Según el representante de la industria, de gravarse con dos pesos estas bebidas, se “dañará exageradamente el crecimiento de esta cadena y a los consumidores”. Un afecto colateral, agregó, será el desempleo, se frenará el crecimiento de una cadena productiva, además de que se abonará a la informalidad.

“La realidad es que el impuesto no tiene ningún sentido más que las arcas de la Secretaría de Hacienda. Se mail informa diciendo que las empresas van a pagar el costo y no serán los consumidores”.

En la industria, dijo, nos estamos manifestando porque no se ponga un impuesto, ya que es o inequitativo al señalar a solo producto como único causante de la obesidad.

“Un impuesto a las bebidas azucaradas, significa un impuesto de 11 pesos por kilo de azúcar, que es tres veces más de lo que gana un productor de caña de azúcar, es un impuesto desproporcionado, que no va a ser eficiente para combatir la obesidad”.