Preocupa a Iglesia sistema electrónico del SAT

Las asociaciones religiosas deberán adoptar el sistema electrónico del SAT a partir de enero de 2015.
Sistema de Administración Tributaria (SAT).
La Conferencia del Episcopado Mexicano pidió al SAT tener un preciso conocimiento sobre la naturaleza y realidad de las asociaciones religiosas. (Archivo)

México

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) manifestó su preocupación por las dificultades humanas, económicas y geográficas para adoptar el esquema electrónico de fiscalización del Sistema de Administración Tributaria (SAT).

En un comunicado, el CEM pidió al SAT y a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) tener un preciso conocimiento sobre “la naturaleza y realidad de las asociaciones religiosas, a fin de establecer mecanismos que faciliten a éstas el cumplimiento puntual de sus obligaciones fiscales”.

Luego de la reforma fiscal, la SHCP dio a conocer el régimen para las asociaciones religiosas del año 2014, el cual establece que a partir de enero de 2015 estas deberán adoptar el sistema de fiscalización electrónica del SAT.

Así, todas las asociaciones religiosas tendrán que hacer la facturación, la contabilidad, pagos de nómina, constancias de retenciones y pago de servicios por vía electrónica, con sello digital del SAT, para poder hacer deducciones.

La SCHP informó que en el caso de iglesias ubicadas en localidades con menos de 2 mil 500 habitantes, el cumplimiento será semestral y podrán hacerlo por diócesis, y que brindarán capacitación para que puedan adoptar a la brevedad posible este esquema.

Las asociaciones religiosas están exentas del Impuesto Sobre la Renta (ISR) por los ingresos propios recibidos de sus miembros y que obtengan como consecuencia del desarrollo del objeto señalado en sus estatutos (limosnas, diezmos, donativos, etc.), siempre y cuando se apliquen a los fines religiosos. 

En cambio, deben pagar dicho impuesto por los ingresos que resulten de actividades diversas de su objeto, como intereses, premios, la utilidad en la venta de bienes inmuebles por los que obtengan un beneficio y la prestación de servicios a personas distintas de sus miembros.