Ifetel: retrasar el "apagón" afectará otros proyectos

La red compartida y la nueva licitación de tv, “en riesgo” si no se respeta el 31 de diciembre de 2015 para completar la transición a la televisión digital.
Javier Lozano, senador por el PAN y presidente de la Comisión de Telecomunicaciones.
Javier Lozano, senador por el PAN y presidente de la Comisión de Telecomunicaciones. (Javier Ríos)

México

De proceder las iniciativas para retrasar la fecha del apagón analógico, se afectará gravemente a otros proyectos de telecomunicaciones, como la red compartida y la nueva licitación de televisión, alertó Adolfo Cuevas, comisionado del Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel)

En conferencia de prensa al tiempo en que senadores del PAN y del PRD presentaron sendas iniciativas de reforma constitucional para diferir el apagón analógico, Cuevas destacó que el problema por las supuestas afectaciones de los apagones parciales no es consecuencia ni remotamente de lo realizado por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) o el Ifetel.

La principal polémica es que, según legisladores y expertos, entre 10 y 16 por ciento de la población puede quedarse sin señal de televisión al culminar la transición a la televisión digital terrestre (TDT) el 31 de diciembre.

"Es consecuencia de la regla de apagones parciales que ellos pusieron (los legisladores) en la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, sujeta al parámetro de alcanzar una cobertura de 90 por ciento del padrón de Sedesol; eso es lo que provoca las afectaciones", enfatizó Cuevas y exhortó "como ciudadano" a pensar que la intención es que el país avance a la economía digital.

Agregó que el apagón analógico se diseñó no solo con un propósito estrictamente relacionado con el mercado de la televisión, sino como una estrategia y para hacer un programa intensivo e incrementar del uso de bandas de frecuencias para nuevos servicios que definen la economía digital.

Afirmó que puede haber una afectación directa a la red compartida, una iniciativa del gobierno federal para proveer servicios de comunicaciones inalámbricas y facilitar una plataforma para nuevos negocios digitales para empresas especializadas. Las señales análogas de televisión deben liberar la banda de 700 megahercios, donde funcionará la nueva red digital.

Cuevas dijo que retrasar el apagón enviará un mensaje de preocupación a los que ya adquirieron la tercera cadena de televisión (Cadena Tres), porque están en la expectativa de utilizar solo señales digitales. Además, afectará la licitación ya proyectada de canales digitales para 2016.

La iniciativa del PAN, presentada por Javier Lozano, presidente de la Comisión de Comunicaciones, plantea que la TDT se prorrogue un año, con "candados electorales" una vez que el Ifetel asegure que se ha alcanzado, cuando menos, un nivel de penetración de 90 por ciento de los hogares de escasos recursos.

Propone que el apagón concluya el 31 de diciembre de 2016 en todo el país y no de forma escalada, como ocurre actualmente. Plantea que durante los procesos electorales del próximo año no se repartan televisiones ni decodificadores ni vales ni nada que se le parezca. Asimismo, que después del 30 de junio sea el Ifetel el que entregue a los hogares que falten decodificadores y no televisiones.

En este sentido, Cuevas afirmó: "Veo con preocupación, si no entendí mal la iniciativa del senador Lozano, que supondrá dar marcha atrás en las ciudades ya apagadas, eso será de la mayor gravedad porque generará un desperdicio del recurso público gastado, del dinero de los mexicanos utilizado en la entrega de televisores digitales y los trabajos que llevaron a apagar las señales en esas localidades".

Por su parte, el senador Zoé Robledo explicó que el PRD propuso una prórroga de seis meses, para beneficiar a los medios públicos y radios indígenas en riesgo de desaparecer.

En tanto, el coordinador priista Emilio Gamboa informó que su bancada escuchará primero a las autoridades para revisar los avances de cobertura "y vamos a defender a los usuarios, a la ciudadanía, a las personas, hombres y mujeres con menores recursos". Aseguró que el PRI no ha tenido presiones para decidir en este tema ni las permitirá por parte de cualquier televisora.

En el mismo sentido es la opinión de miembros de la Asociación Mexicana del Derecho a la Información (Amedi), que explica que retrasar el apagón implicará postergar la apertura de nuevas opciones en televisión, en beneficio de la diversidad.

"Así ocurre con varios medios no comerciales, como el Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, cuya señal es acompañada de los contenidos del Canal Once, el Canal 22 y Tv UNAM, entre otras", afirmaron en una carta.

Pero Jorge Fernando Negrete, director de Mediatelecom Policy & Law, afirmó que posponer el apagón analógico hasta que se cumpla la entrega total de los televisores digitales y se alcance una cobertura de 90 por ciento, no es el problema.

"El plazo no tiene que ser un año, si los legisladores estuvieran realmente preocupados por la población que va a dejar de recibir las señales televisivas, no deben posponer sino exhortar a que se acelere el proceso, ampliando el plazo solo a un trimestre, suficiente para concluir el proceso de entrega de equipos, declaratoria de cobertura y apagado de señales", dijo Negrete.

En contraposición, Ernesto Piedras, de The Competitive Intelligence Unit (The CIU), destacó que hay una elevada proporción de afectados, que difícilmente podrán resolver su situación en 70 días, sobre todo si se toma en cuenta el informe de avances en la TDT del Ifetel, que reporta que solo 8 por ciento de las señales analógicas han transitado a formato digital.

Es ahí donde una alternativa de 70 días, más de un año (o mayor aún), como plantean algunos legisladores, puede resultar plausible para atajar una situación que, al igual que la pobreza, consiste en problemas estructurales; ello se vislumbra como una política pública más eficaz y equitativa, para minimizar el costo en el bienestar social de los mexicanos", afirmó Piedras.