IEPS a bebidas afecta a grupos de menores ingresos

Un estudio elaborado por el Centro de Estudios Económicos de El Colegio de México reveló que los gravámenes no disminuyeron el consumo de bebidas y comida chatarra.

Monterrey

El impuesto a bebidas y comida chatarra no disminuyó su consumo en el país, pero sí impactó considerablemente a los grupos de menores ingresos, al tener hasta dos por ciento menos ganancias reales asignadas la compra de dichos productos, según los resultados de un estudio de los efectos sobre el bienestar de la política de impuestos sobre alimentos y bebidas con alto contenido calórico, elaborado por el Centro de Estudios Económicos de El Colegio de México (Colmex).

El estudio señala que para los segmentos con menor poder adquisitivo, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a refrescos fue equivalente al 66 por ciento de la pérdida de su capacidad de compra de alimentos y bebidas en 2014.

La investigación refiere que sí existe un cambio en los patrones de consumo de refresco que pudiera estar asociado al incremento de precio.

Señaló también que, entre 2012 y 2014, el consumo promedio per cápita de refrescos en los hogares disminuyó tan sólo 5.37 mililitros diarios; sin embargo, no existe un patrón general de la caída en el consumo de estas bebidas.

De esta manera, el análisis concluye que el efecto neto de los impuestos está determinado por factores como las preferencias de consumo, los niveles de ingreso, y la sustitución y complementariedad con otros bienes.

Los investigadores mencionaron que las poblaciones con ingresos más bajos no han variado significativamente su consumo desde la entrada en vigor del impuesto, pero sí ha implicado una pérdida en su poder adquisitivo de productos de la canasta básica.

De esta manera, el IEPS tuvo un efecto equivalente a 56.9 por ciento de la pérdida total del bienestar económico en ese año, ocasionada por los cambios en los precios de todos los bienes en la canasta de alimentos y bebidas y el ingreso real.

En 2014, los consumidores pudieron comprar un tres por ciento menos de alimentos y bebidas que en 2013.

El IEPS a refrescos fue equivalente al 57 por ciento (1.65 por ciento) de la reducción de tres por ciento en la capacidad de compra de alimentos y bebidas de los consumidores.

Los investigadores concluyeron que medir la afectación de los ingresos del consumidor es una buena medida para considerar el efecto conjunto de múltiples factores que intervienen en las decisiones de consumo.