Una noche en el Teatro de los sueños

Dos ex estrellas del Manchester United lanzaron un hotel con temática de futbol con todo y cancha en el techo.

Manchester, Inglaterra

Estoy en el tercer piso del nuevo hotel de la renaciente zona de Salford en Manchester y la vista es espectacular. A sólo cien metros de mi ventana está el hogar del club de futbol más famoso de Gran Bretaña, y posiblemente, del mundo. La gigante fachada de cristal y acero del estadio Old Trafford, también conocido como el Teatro de los Sueños, ha sido el escenario de algunos de los mejores jugadores de futbol, desde George Best hasta David Beckham, por no hablar de directores técnicos como Sir Matt Busby, quien ganó la primera Copa Europea del United en 1968. Desde mi ventana con vista a la grada este, puedo ver la estatua de Busby, que da a la calle de abajo que lleva su nombre.

Es una vista calculada para emocionar a cualquier seguidor del Manchester United. Es más, Hotel Football, no sólo está en el umbral del Old Trafford, también sus propietarios son un grupo de famosos ex jugadores del United, entre los que se encuentran Gary Neville, ahora popular comentarista en Sky TV, y Ryan Giggs, quien todavía trabaja como asistente de director técnico en el equipo. En el interior hay recuerdos de sus logros -un par de botas de Giggs de la final de la Champions League de 2008 por aquí, un mural de él donde celebra un gol importante contra el Arsenal por allá.

Dado sus famosos propietarios, y su ubicación, no hay duda de que el proyecto de 24 millones de libras atraerá a los aficionados del United de todo el mundo. Tiene una gran cantidad de ellos, en una encuesta reciente que hizo el club, se estimó que tiene 659 millones de seguidores en todo el mundo; el hotel sólo tiene 133 habitaciones.

Es un enfoque sin pretensiones, optimista que se repite en todo el edificio. Hay una cancha de futbol en el techo que se utiliza como una zona de carne asada antes de los partidos con vistas panorámicas de la ciudad igual que al estadio (la entrada cuesta 40 libras por persona). "Presionamos como locos para obtener el espacio más grande posible para la cancha", dice Neville.

Neville dice que los jugadores participaron, principalmente en el diseño del Old Trafford Supporters Club, un bar en la planta baja abierto para todos.

Los ex futbolistas no son ajenos al negocio de la hostelería. Solía verse como una especie de carrera predeterminada para los jugadores que manejaran un pub después de colgar las botas. Por ejemplo, Dixie Dean, un famoso jugador que anotó un récord de 60 goles en una temporada con el Everton en 1928, después de su carrera estelar se dedicó a manejar el pub Dublin Packet, en Chester. Sin embargo, ahora las estrellas recién retiradas de la Liga Premier ganan que mucho más dinero que sus predecesores, pueden darse el lujo de pensar un poco más en grande.

En 2011, cuando un fan le señaló a Gary Neville una parte de tierra baldía sin desarrollar en la parte superior de la calle Sir Matt Busby Way, sólo se pudo imaginar construir un club de seguidores donde los aficionados pudieran reunirse. "Pero United sólo tiene 21 o 22 partidos en casa al año así que necesitaba aprovecharlo con un negocio que funcionara todo el año", dice. "Buscábamos un producto de esparcimiento compatible con los aficionados del club, y las habitaciones de hotel parecían el mejor camino a seguir".

Procter insiste en que Old Trafford es suficientemente atractivo, incluso cuando no hay partidos, para que el hotel sea un éxito. Los visitantes vienen todo el año para ver y tomar un recorrido por el estadio y el cercano Museo Nacional de Futbol.

Y sin embargo, aunque los lazos del hotel con su entorno son claramente su principal fortaleza, el grupo estuvo dispuesto a no sólo crear "una marca Manchester United", y de esa forma obstaculizar una posible expansión.

Neville, quien también es entrenador para la selección nacional de Inglaterra, sugiere que un Hotel Football con vistas a Wembley es un prospecto digno de consideración. "La expansión tiene que ser una ambición para los próximos 10 años", admite, antes de caer de nuevo en las duras enseñanzas del futbol. "Pero no ganas un partido y después vas y dices a todo el mundo que vas a ganar los siguientes 10".