HSBC prepara un segundo plan de reducción y recorte

El presidente ejecutivo, Stuart Gulliver, presentará la propuesta para reorganizar al Banco y decidirá si mantiene la sede en Reino Unido o va a Hong Kong.
Por sus activos, la institución se mantiene como la mayor de Europa.
Por sus activos, la institución se mantiene como la mayor de Europa. (Siu Chiu/Reuters)

Londres/Sao Paulo

La próxima semana HSBC presentará a los inversionistas su segundo intento en cuatro años para simplificar y reducir el tamaño del banco más grande de Europa por activos al dar marcha atrás a la estrategia de crecimiento por adquisiciones que siguió durante varias décadas.

El presidente ejecutivo, Stuart Gulliver, anunciará los planes para recortar miles de puestos de trabajo, despojarse de un portafolio multimillonario de activos de banca de inversión y retirarse de los mercados de bajo rendimiento, incluyendo Brasil y Turquía.

Es un recorte de gastos adicional en las ambiciones globales de un grupo que alguna vez se etiquetó a sí mismo como “el banco local del mundo” y todavía tiene 266,000 empleados en 73 países y territorios.

El banco ya inició las licitaciones de sus operaciones en Brasil y Turquía, que expandió agresivamente durante finales de la década de los 90. Los analistas esperan que las dos ventas recauden entre 4 mil y 5 mil millones de dólares (mdd).

El proceso brasileño despertó el interés de varias instituciones de crédito en la región. HSBC espera recibir ofertas de sus rivales locales, Itaú Unibanco y Bradesco, así como de los españoles Santander y BBVA, que están dispuestos a analizar la oportunidad de expandirse en el mercado brasileño.

Gulliver también le dirá a los inversionistas qué metodología usará para decidir si la sede del banco se queda en el Reino Unido o se traslada a otra región, como Hong Kong.

Los analistas dicen que las expectativas son altas y que Gulliver puede decepcionar si los planes de transformar el flaqueante rendimiento del banco no son lo suficientemente ambiciosos.

El escepticismo surge del hecho de que puso en marcha un empuje similar para reducir costos y simplificar al grupo después de que asumió el cargo en 2011. Pero esos esfuerzos no lograron producir los resultados que prometió y durante el año pasado Gulliver se vio obligado a dar marcha atrás a sus objetivos sobre la eficiencia del costo y el rendimiento de capital.

Las acciones de grupo cayeron cerca de 5 por ciento durante la gestión del banquero de 56 años, un rendimiento inferior al índice MSCI de bancos mundiales en cerca de una quinta parte. Sin embargo, todavía hay una considerable solidaridad por la magnitud del reto que enfrenta.

“El problema que tiene Gulliver es parecido al de Sísifo, en el que rueda la roca para subirla a la colina sólo para que ruede nuevamente para abajo”, dice Ronit Ghose, analista de banca de Citigroup. “Es una tarea ingrata. Recortaron a 40,000 empleados entre 2011 y 2013 y su rendimiento mantiene su caída”.

Se espera que muchos de los nuevos recortes de empleados se den en las operaciones de banca minorista de HSBC, donde se prepara para seguir el ejemplo de rivales como JPMorgan y Barclays al reducir el número de empleados en sus sucursales para reflejar el cambio de los clientes a los servicios digitales.

Pero el banco también va a recortar en sus operaciones de banca de inversión, que los inversionistas dicen son una carga para el rendimiento del grupo, particularmente si se excluyen los 3 mil millones de dólares de ingresos adicionales por gestionar el exceso de depósitos, como lo hacen la mayoría de sus rivales. Un inversionista que se encuentra entre los 20 más importantes de HSBC estima que para alcanzar el objetivo de mantener sin cambios los costos anuales de operación en alrededor de 41 mil mdd entre 2014 y 2017, necesita deshacerse de cerca de 3 mil mdd de costos brutos para compensar el aumento de los gastos de cumplimiento y el incremento salarial en Asia.

James Laing, subdirector de renta variable para el Reino Unido y Europa de Aberdeen Asset Management, un inversionista de HSBC que se encuentra entre los 10 más importantes, dice: “En defensa de HSBC, la mayoría de los bancos no lograron alcanzar sus objetivos de reducción de costos y rendimientos. El ambiente regulatorio lo dificulta todo a los bancos”.

Desde que Gulliver tomó el cargo, HSBC retiró su banca de consumo en más de 20 países, como Colombia, Corea del Sur y Rusia, y solo dejó operaciones como banca minorista y gestión de patrimonio en 40 mercados.

Pero las salidas que prepara de Brasil y Turquía se esperan que sean más exhaustivas, por lo que dejará esos mercados con poco más que una sucursal de representación para llevar a cabo el financiamiento comercial y la gestión de dinero para las multinacionales extranjeras.

Cuando HSBC entró a Brasil en 1997 por medio de la compra de Banco Bamerindus, uno de los 10 bancos más grandes del país en esa época, se desató un pánico generalizado entre los operadores locales. Pero después de un valiente movimiento de apertura, HSBC no invirtió lo suficiente en Brasil como para mantenerse al ritmo de bancos como Itaú y Bradesco, o para adaptarse al rápido desarrollo de la industria, que recibió el impulso de la estabilización de la economía brasileña después de una serie de crísis.

“HSBC terminó con muchas sucursales, pero unas no eran rentables”, dice Luis Miguel Santacreu de Austin Asis, consultora en Sao Paulo.

El año pasado, HSBC tuvo una pérdida de 247 mdd en Brasil, donde es el séptimo banco más grande por activos.

En Turquía la historia es similar, pues la venta de sus operaciones con pérdidas entra en su segunda ronda de licitación. Qatar National Bank, BNP Paribas e ING se encuentran entre los que se espera que participen con ofertas que valoren las operaciones en cerca de su valor en libros de mil 100 millones de dólares.

Para los inversionistas, todavía está la cuestión de si HSBC debe vender otras operaciones en problemas, como la mexicana o su unidad minorista en Estados Unidos. “¿Son los mejores dueños de todo lo que lograron? pregunta uno de los inversionistas, uno de los 20 más importantes. “Mi opinión es que tendrán que salir de México, simplemente no pueden competir”.