Gravámenes contra la obesidad generan más que ecológicos

Los impuestos a la comida "chatarra" y bebidas azucaradas aportaron casi 9 mil mdp en ese periodo, mientras que los aplicados para abatir contaminantes dieron 1,800 mdp.
La obesidad y el sobrepeso, condicionantes de la calidad de vida.
Gravámenes contra la obesidad generan más que ecológicos (Cuartoscuro)

México

Los impuestos antiobesidad están resultando más efectivos para los ingresos tributarios que los llamados “verdes”, que tienen el objetivo de reducir la contacminación ambiental.

Sin embargo, a pesar de los buenos resultados en la recaudación de los impuestos especiales contra la obesidad, el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados advirtió que todavía se enfrentan retos para desarrollar e implementar políticas públicas para prevenir y combatir el problema del sobrepeso en la población y bajar el consumo de bebidas saborizadas, principales causas de la diabetes.

Los especialistas recomendaron aumentar el presupuesto para prevenir dichas enfermedades, ya que en 2014 se destinaron 312.1 millones de pesos, que  representaron 0.3 por ciento del gasto destinado al ramo de salud y 1.8 por ciento del total de la recaudación del impuesto especial a bebidas saborizadas.

Hay un elevado costo social que se deriva del tratamiento y muerte por esta enfermedad, que en 2014 representó 55 por ciento del presupuesto asignado a salud, por lo que el CEFP recordó que los recursos derivados de estos gravámenes se destinarían a combatir la obesidad y para la instalación de bebederos de agua potable en las escuelas, así como programas escolares de activación física, pero no menciona si hay algún avance.

En el primer trimestre del año, el gravamen de 8 por ciento pagado por los consumidores de la comida chatarra y un peso por litro en refrescos y bebidas saborizadas, dejaron recursos por 8 mil 957 millones de pesos, casi el doble de lo que se recaudó en los tres primeros meses del año pasado, periodo en el que se aplicaron por primera vez los impuestos dirigidos a combatir la obesidad como resultado de la reforma hacendaria.

En tanto que a través de los impuestos ecológicos solo se obtuvieron mil 798.2 millones de pesos de enero a marzo, un poco más de lo que se logró captar en el primer trimestre de 2014.

Datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público contenidos en el informe del primer trimestre sobre las finanzas públicas, indican que se esperaban recursos por 3 mil 921.8 millones de pesos por el impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) aplicado a alimentos no básicos con alta densidad calórica, y se obtuvieron 4 mil 438.6 millones de pesos.

Es decir, hubo una diferencia favorable para las arcas del gobierno de 516.8 millones de pesos por el impuesto a alimentos que aportan 275 kilocalorías o más de 100 gramos, como los pastelitos, botanas, dulces, chocolates, flanes y budines, cremas de cacahuate y avellanas, dulces de leche, helados, nieve y paletas de hielo.

En bebidas azucaradas y carbonatadas, que incluye los refrescos, se estimaban ingresos tributarios por 4 mil 98.1 millones de pesos y en realidad se recaudaron 4 mil 515.5 millones de pesos.

Lo anterior representó recursos adicionales por 417.4 millones de pesos por el peso de cada litro que se cobra a bebidas saborizadas y con azúcares añadidos.

Cuando la Secretaría de Hacienda elaboró el calendario de estimación de ingresos, explicó que para el IEPS de bebidas saborizadas lo hizo con base en la estacionalidad del valor de las ventas de refrescos reportado por el Inegi.

Intención ecológica

En cuanto a los llamados impuestos “verdes”, que tienen el objetivo de inhibir el uso de vehículos contaminantes y la utilización de químicos que dañan el medio ambiente, en el primer trimestre del año se captaron recursos por un total de mil 798.2 millones de pesos frente a los mil 600 millones de pesos de igual periodo de 2014.

De ese monto se recaudaron por el IEPS que se aplica a los plaguicidas 143.3 millones de pesos, cuando se habían programado en el calendario 130.4 millones de pesos, o sea que el gobierno federal tuvo una diferencia a favor de 12.9 millones de pesos.

La Secretaría de Hacienda calculó que por el IEPS a combustibles fósiles como gasolinas y diésel, entrarían a las arcas federales 2 mil 414.2 millones de pesos y solo ingresaron mil 654.9 millones de pesos.

Por otro lado, el subsidio a gasolinas y diésel dejó de ser una carga para el gobierno federal, pues hace un año costó 6 mil 820.4 millones de pesos, hoy representó un ingreso de 60 mil 557 millones de pesos.  




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