Gravamen al carbón desaparecerá 400 mil empleos

Actualmente son 720 mil personas las que cuentan, directa o indirectamente, con un puesto de trabajo en la industria siderúrgica.
Los dirigentes del Sindicato Minero calificaron a este gravamen como un impuesto agresivo que puede desaparecer 400 mil empleos.
Los dirigentes del Sindicato Minero calificaron a este gravamen como un impuesto agresivo que puede desaparecer 400 mil empleos. (Archivo Milenio)

Monterrey

Dirigentes seccionales del Sindicato Minero pidieron a los legisladores no aprobar el impuesto a la producción de carbón y a la emisión de dióxido de carbono, el cual es un gravamen agresivo que puede desaparecer 400 mil empleos directos e indirectos de 720 mil existentes en la industria siderúrgica.

Mediante un comunicado de prensa, Héctor Villarreal Galaviz, Olivero López Ramos, Héctor Alarcón Lejía y Sergio Medina Ibarra, entre otros, representantes de 10 secciones del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana no llegaron a un acuerdo satisfactorio con los legisladores del PRI tendiente a echar por tierra la aprobación de dicho impuesto.

Sostienen que las empresas mineras y acereras les han manifestado que de aprobarse dicho impuesto empezarán a despedir personal en cuanto el fisco haga efectivo el cobro.

En el comunicado, los dirigentes difundieron el resultado de las reuniones que sostuvieron con los diputados José Luis Méndez, José de las Fuentes y Jorge Herrera Delgado y, en reunión posterior, con los senadores Hilda Flores, Francisco Yunes, presidente de la Comisión de Hacienda y Braulio Fernández, secretario de la Comisión de Comercio y Fomento Industrial de la Cámara Alta. Este último, como toda explicación a su petición, respondió a los líderes que "las empresas tienen suficiente dinero para pagar ese impuesto".

Los dirigentes de las acciones 27,71, 147, 205, 259, 265, 288, 293 y 303 del Sindicato Minero, que agrupa a 16 mil trabajadores, indicaron que los trabajadores serán los primeros en resentir los efectos negativos del impuesto mencionado, que encarecerá los costos de producción de las empresas.

De acuerdo a la propuesta enviada por el Ejecutivo federal al Congreso de la Unión, con la creación del nuevo Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios de Carbón, el fisco cobrará 70.68 pesos por tonelada de carbón producida, además de 178.33 pesos por cada toneladas de emisión de dióxido de carbono.

Consideraron al establecimiento del impuesto al carbón y a las emisiones de dióxido de carbono como una medida totalmente injusta e inequitativa, pues está claramente dirigida a un solo producto y sector de la producción.

Los dirigentes sindicales mencionaron que además de las empresas mineras extractoras de carbón, las compañías siderúrgicas se encuentran entre las principales afectadas por la propuesta del Ejecutivo, ya que emplean dicho mineral, como una materia prima básica en la producción de acero.

Al respecto, Héctor Jiménez Coronado, coordinador de Alianza Minera Nacional, corriente sindical que aglutina a las 10 secciones mencionadas del Sindicato Minero, afirmó que los legisladores deben voltear a ver a Coahuila, entidad de donde se extrae el carbón que mueve a la industria y carboeléctricas del país, y que puede sufrir el desplome de su economía regional con ese impuesto.