Gran Bretaña, entre los líderes de la diversidad corporativa

Hay 36 CEO foráneos en las empresas del índice FTSE 100.
La sede del RBS Bank en Londres.
La sede del RBS Bank en Londres. (Shutterstock)

Más de uno de cada tres jefes en las grandes empresas que cotizan en la bolsa de valores de Reino Unido son ciudadanos no británicos, y solo uno de cada ocho grupos en el índice FTSE 100 tiene una junta de consejo compuesta por miembros únicamente británicos.

Un análisis de Financial Times de los datos de BoardEx muestra que, a inicios de este mes, 36 presidentes ejecutivos de las empresas del FTSE 100 eran extranjeros, y los ciudadanos no británicos representaron 36 por ciento de todos los directores en el índice.

Las cifras ponen de relieve cómo Reino Unido se encuentra entre los países más diversos en nacionalidad en lo que se refiere a los miembros de las juntas de administración.

En comparación, el año pasado el análisis que realizó la firma de headhunters Spencer Stuart encontró que solo 8.1 por ciento de los directores de las principales 200 empresas del S&P 500 no eran ciudadanos estadunidenses, y que 45 por ciento de esos grupos tenía juntas de administración compuestas totalmente por ciudadanos de EU.

El análisis de Spencer Stuart para las empresas europeas mostró que Francia, Alemania, España e Italia tienen una proporción menor de directores extranjeros en las grandes empresas que cotizan en bolsa. Y las distancias incluso son más grandes cuando se trata de nombrar a los ejecutivos de las juntas de administración de las empresas.

Una característica sorprendente de las cifras de Reino Unido es la diversidad de las empresas que son dirigidas por una persona extranjera. La proporción de directores extranjeros no se limita únicamente a la decisión que tomaron las firmas con grandes negocios en el extranjero —como las mineras— que cotizan en Londres, sino que incluye a figuras como al neozelandés Ross McEwan, en el Royal Bank of Scotland, y a la canadiense Moya Greene, en el recientemente privatizado Royal Mail.

La mayor parte de las 12 juntas de consejo cuyos directivos son totalmente británicos son empresas cuyos negocios se desarrollan en su mayoría en Reino Unido, como constructoras de vivienda, servicios públicos y tiendas minoristas.

Pero el número también incluye a Babcock International, el grupo de ingeniería que el año pasado amplió su alcance en el extranjero, previo cuando compró Avincis, un proveedor de helicópteros de búsqueda y rescate.

Will Dawkins, quien dirige la oficina en Reino Unido de Spencer Stuart, dice que puede darse el caso del nombramiento de directores no ejecutivos internacionales incluso si las juntas de los grupos se centran en Reino Unido.

“Una buena junta de consejo debe construirse con una visión en la estrategia de la compañía, y si crees que la empresa va a ser más internacional en los siguientes seis años más o menos puedes buscar una perspectiva internacional incluso si tu negocio actual es en su mayoría doméstico”, dijo.

“Un negocio que se centre totalmente en el mercado doméstico puede beneficiarse con un director no ejecutivo extranjero si tiene una base internacional de accionistas”.

Aunque las grandes empresas británicas que cotizan en bolsa se volvieron mucho más internacionales en los últimos años —como se ve en la proporción de 24 por ciento en 2010 del estudio de Spencer Stuart de directores extranjeros en las empresas del FTSE 150—, Dawkins cree que las reglas de gobierno significan que el aumento en la designación de directores extranjeros en algún momento se estabilizará.

“Hay una limitación natural en qué tan lejos puede llegar la internacionalización, ya que justamente un requisito para los directores no ejecutivos es que deben estar presentes físicamente en las juntas de consejo, y eso puede limitar el número de candidatos extranjeros”.