Google podría separar sus negocios en Europa

El Parlamento regional investiga a la empresa por censura y el manejo de sus políticas de privacidad de los usuarios.
En Silicon Valley no hicieron comentarios.
En Silicon Valley no hicieron comentarios. (Shutterstock)

Londres y Bruselas

El Parlamento Europeo está a punto ordenar la separación de Google, en uno de los ataques más descarados hasta el momento contra el poder del gigante de tecnología.

La maniobra aumenta la presión política sobre la Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la Unión Europea, para adoptar una línea más dura sobre Google, ya sea en su investigación antimonopolios de la compañía o a través de la introducción de nuevas leyes para frenar su alcance.

Un proyecto de propuesta visto por Financial Times dice que “la separación (de los) motores de búsqueda de otros servicios comerciales” deben ser considerados como una posible solución para el dominio de Google. Cuenta con el apoyo de los dos principales bloques políticos del Parlamento: el Partido Popular Europeo y los socialistas. Un voto para exhibir a un gigante tecnológico estadunidense de actos de censura es muy raro en el Parlamento Europeo y refleja cómo los políticos alemanes se han puesto contra Google este año.

Los políticos de centro-derecha y centro-izquierda alemanes son una fuerza dominante en la legislatura, y los defensores de las corporaciones alemanas, desde grupos de medios hasta los de telecomunicaciones, se encuentran entre los más abiertos críticos de Google.

Desde su nominación para ser el comisionado digital de la Unión Europea, el alemán Günther Oettinger ha planteado la idea de obligar a Google a que sus resultados de búsquedas sean neutrales.

Google se ha convertido en un pararrayos para las preocupaciones europeas sobre Silicon Valley, con los consumidores, autoridades y políticos atacando a la compañía en asuntos que abarcan desde su dominio comercial hasta sus políticas de privacidad.

El Parlamento Europeo no tiene poder formal para dividir a las compañías, pero tiene una influencia cada vez mayor en la Comisión, que durante cinco años ha estado investigado los asuntos sobre el dominio de Google en las búsquedas en línea. Los críticos argumentan que las clasificaciones de la compañía favorecen a sus propios servicios, afectando las utilidades de sus rivales.

Ramón Tremosa, el diputado español en el Parlamento Europeo que está proponiendo la moción, dijo que era necesario considerar la división como una solución a largo plazo, porque la Comisión no podía “solicitar el secreto del algoritmo (de Google)”.

Google no quiso hacer comentarios. Sin embargo, es entendible si los ejecutivos de la compañía, que acababan de tener noticias del documento hace un par de días, están furiosos por la naturaleza política de la moción. El texto definitivo sobre el proyecto de la resolución final será acordado a principios de la próxima semana, antes de una probable votación el jueves.