Goldman se aleja de la era de los Brics

De manera sigilosa fusiona su fondo propio especializado con un vehículo para todos los mercados emergentes.
La pantalla de la financiera en el piso de remates de Nueva York.
La pantalla de la financiera en el piso de remates de Nueva York. (Lucas Jackson/Reuters)

Nueva York

Fue la sigla que engendró una serie de cumbres, un banco de desarrollo y un fondo de rescate financiero de 100 mil millones de dólares. Pero Goldman Sachs, alguna vez el patrocinador más activo del tema de la inversión “BRIC”, sigilosamente se alejó de ella, al fusionar su fondo propio especializado en el tema con un vehículo para todos los mercados emergentes.

El cierre del fondo BRIC —que se anunció con una presentación ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos en septiembre y que descubrió Bloomberg el domingo— llega después de un mal desempeño y de la constante falta de referencias. Los activos bajo gestión cayeron a cerca de 100 mdd, de un máximo de 800 mdd a finales de 2010.

Al cerrar el fondo, el banco de Wall Street da una señal de que termina una era en la que cuatro economías en desarrollo —Brasil, Rusia, la  India y China— parecían darle forma a un nuevo orden mundial. La sigla que acuñó en 2001 Lord O’Neill, el ministro del tesoro y ex jefe economista de Goldman, quien señaló que el crecimiento real del PIB entre los cuatro países superaba al de las economías maduras del Grupo de los Siete. El fondo BRIC de Goldman nació cinco años después, e invirtió al menos 80 por ciento de sus activos netos en valores BRIC.

Sin embargo, los mercados de valores se mantuvieron muy volátiles y esa transferencia de poder económico y político tan cacareada todavía no ocurre. La economía de Brasil se prepara para contraerse 3 por ciento este año, de acuerdo con los últimos pronósticos del Fondo Monetario Internacional, mientras que Rusia —que lidia con la caída de los precios de los recursos y los efectos de las sanciones internacionales— debe tener una contracción de 3.8 por ciento.

Mientras tanto, aunque China todavía registra cifras sólidas, muchos dudan de los datos, se preguntan cómo una economía que experimentó caídas de casi 20 por ciento en los volúmenes de importación durante el último par de meses realmente puede crecer a una tasa anual de alrededor de 7 por ciento. La  India permanece como un relativo refugio seguro que va en camino de lograr el crecimiento del año pasado, de 7 por ciento.

El grupo de países —que posteriormente, en 2010, agrupó a cinco naciones cuando se incorporó Sudáfrica— sigue con la determinación de imponerse como una fuerza geopolítica distinta. En 2012, en la cuarta cumbre de BRICS en la  India, el grupo dio a conocer sus planes de establecer un banco de desarrollo para competir con el Banco Mundial y el FMI, que dominaron Estados Unidos y Europa, y el año pasado, en Brasil, avanzó la idea de un fondo de reserva para aligerar las presiones de la balanza de pagos.

Pero en el documento publicado el mes pasado, de nombre “¿Todavía importan los BRICS?”, académicos del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales argumentaron que el “conflicto de intereses” de los miembros y las “indiscutibles diferencias políticas, sociales y culturales”, probablemente eviten que el bloque se transforme de un peso económico a un poder político colectivo en el escenario mundial.

“El grupo permanece fundamentalmente retórico y no concreta”, escribió Carl Meacham, director del programa para el continente americano en la institución de investigación con sede en Washington, DC. “Y la falta de logros tangibles es un mal presagio para la supervivencia a largo plazo del grupo”.