Este año, la decisión sobre el nuevo AICM

El aeropuerto de la Ciudad de México deberá tener dos pistas más o las que se pueda, depende de los estudios sobre el espacio aéreo, dice López Meyer.
Gilberto López Meyer, director general de Aeropuertos y Servicios Auxiliares.
Gilberto López Meyer, director general de Aeropuertos y Servicios Auxiliares. (Mónica González)

Guadalajara

No debe pasar de este año para que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) decida sobre la nueva terminal aérea en la capital del país, aseguró Gilberto López Meyer, director general de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA).

Entrevistado luego de su intervención en la Reunión nacional de comunicaciones y transportes, indicó que se trabaja a toda velocidad para resolver la ya inminente saturación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

“Estamos a poco tiempo de anunciar una decisión respecto a lo que se va a hacer, todavía no estamos en condiciones de hacerlo, pero sí rectificarles que estamos trabajando a todo vapor”, añadió.

Explicó que se evalúan cuáles instalaciones del actual AICM se pueden aprovechar. “Hay muchas que pudieran seguir funcionando, como por ejemplo el centro de control de tráfico aéreo, los almacenes de combustible, los estacionamientos y el helipuerto, pero algunas otras son incompatibles, vamos a aprovechar lo más posible”.

Las nuevas instalaciones deberán tener por lo menos dos pistas más o las que se puedan, depende de lo que arrojen los estudios de espacio aéreo; las ya existentes se pretende sustituirlas por unas que tengan una mayor separación, que permitan operaciones simultáneas.

Ya se ha dado a conocer que siete despachos de arquitectura han presentado sus propuestas para el diseño de las nuevas instalaciones del AICM, las cuales se estima podrán tener una inversión de 120 mil millones de pesos, entre ellas las firmas Norman Foster, que va con Fernando Romero, Zaha Hadid y Richard Rogers, SOM, Gensler, Pascal & Watson y Teodoro González de León, junto con Taller de Arquitectura X.

En ese contexto, como ya se ha mencionado, la apuesta inmediata para amortiguar la saturación del AICM será la construcción de una segunda pista en el aeropuerto de Toluca, de la cual ya se cuenta con casi 80 por ciento de los terrenos y tendrá una inversión hasta de 800 millones de pesos.

Por su parte, Alexandro Argudín, titular de la Dirección General de Aeronáutica Civil, anunció que está en preparación un programa de incentivos para que empresas migren a Toluca su crecimiento, que es de 4 por ciento en promedio anual.

Eso significa para Toluca prácticamente 2 millones de pasajeros por año, pues cuando se tenga lista la segunda pista pasará de recibir 8 millones de viajeros a casi 15 millones.

“(Del AICM) los 58 slots están ocupados en horario de las seis de la mañana a las 11 de la noche, y esto implicará que el crecimiento de las empresas en los próximos años, de aquí a que haya una solución definitiva al tema del aeropuerto de México, las aerolíneas tendrán que plantear su crecimiento en el de Toluca”, dijo.

En el tema del programa de incentivos, detalló que serán para fortalecer la operación en Toluca; “estamos evaluando si serán incentivos económicos, fiscales o de otro tipo, para que obviamente el traslado de operaciones del aeropuerto de México al de Toluca sea de la mejor manera.”

López Meyer adelantó que otros estímulos pueden ser impulsar un mecanismo para reducir el precio del combustible, pues en Toluca es más caro que en el Distrito Federal, por el tipo de transporte, así como un arreglo con el gobierno de la entidad mexiquense para publicidad. El programa iniciará a partir de enero de 2015.

Al cuestionarle a Argudín sobre el ya fallido intento de traslado, cuando algunas aerolíneas sí se movieron, pero al poco tiempo regresaron, comentó: “Hubo un cambio de política, donde el aeropuerto de Toluca se estableció para la operación de bajo costo.

“Con la suspensión de Mexicana, la decisión que se tomó en la anterior administración fue regresar a las aerolíneas de bajo costo que operaban en Toluca y traerlas al aeropuerto de México, y volvieron a saturarlo, fue una decisión errónea.

Para generar condiciones de competencia se tiene previsto plantear la “quinta libertad” en la terminal de Toluca; ésta implica que una aerolínea pueda venir de un tercer país, aterrice en México y aquí cargue pasajeros para llevarlos a otro.

Flota joven

La flota aérea que opera en nuestro país es una de las más jóvenes del mundo, con un promedio de 10 años. Las aerolíneas nacionales tienen previsto invertir casi 20 mil millones de pesos en las próximas dos décadas.

A la fecha la aviación mexicana tiene 8 mil 699 aeronaves, mismas que son destinadas para el servicio público, privado, oficial y de recreación.

La tasa de crecimiento anual es de aproximadamente 4 por ciento de pasajeros transportados. Esto significará que se movilice a más de 75 millones de personas por año entre los aeropuertos del país.