GE busca amarrar la compra de la unidad energética de Alstom

La estadunidense hizo algunas concesiones para calmar los temores sobre amenazas a la competencia en el segmento de turbinas en el mercado europeo.
General Electric también construye turbinas para avión.
General Electric también construye turbinas para avión. (Shutterstock)

Bruselas

Es probable que en los próximos días General Electric obtenga la aprobación de la Unión Europea para comprar los activos de energía de Alstom por 14 mil millones de dólares, de acuerdo con personas cercanas al acuerdo, quienes señalan que el conglomerado estadunidense ofreció soluciones significativas.

La adquisición parcial de GE de la francesa Alstom es uno de los acuerdos que se vigilan más estrechamente en Europa, después de que la Comisión Europea planteó su preocupación de que puede dañar la competencia en el mercado de turbinas que se utilizan para generar electricidad de las estaciones eléctricas alimentadas por gas.

Si Bruselas bloquea de forma inesperada el acuerdo antes del plazo, el 11 de septiembre, revivirá recuerdos del fallido convenio de GE para comprar Honeywell en 42 mil mdd en 2001, cuando los ejecutivos de la firma de Estados Unidos quedaron perplejos de que las autoridades de competencia de la Unión Europea tuvieran poderes de tan amplio alcance para frustrar una transacción estadunidense.

Un segundo veto contra GE por parte de Bruselas, esta semana o la próxima, también puede llegar a ser políticamente explosivo en ambos lados del Atlántico. Después de capear el temporal de que una compañía de EU compre grandes partes de un campeón industrial francés, el gobierno del presidente François Hollande invierte capital diplomático para garantizar que el acuerdo siga adelante y poder mantener empleos en Francia.

La gente en la Comisión Europea y los abogados en Bruselas dijeron que GE aprendió las lecciones del doloroso caso Honeywell, y señalan que Jeff Immelt, el presidente ejecutivo, tomó un enfoque mucho más diplomático que su predecesor, Jack Welch. Immelt visitó a Margrethe Vestager, la comisionada de Competencia de la Unión Europea, dos veces durante las negociaciones. "Claramente GE se suavizó", dijo un funcionario de la Unión Europea. "Su enfoque es totalmente diferente".

Andreas Geiger, cabildero y fundador del bufete de abogados Alber & Geiger, quien está familiarizado con los casos de Honeywell y Alstom, dijo que Immelt "hizo un mejor trabajo de cabildeo que Welch... pero espera que la aprobación de la fusión por parte de la Unión Europea venga con un precio que se podría haber evitado".

La mayor preocupación de Bruselas era que el grupo GE-Alstom pudiera controlar más de 50 por ciento del mercado en Europa y del resto del mundo, con excepción de China, del segmento de turbinas que operan a una frecuencia de 50 hertz. La unión también reduciría la competencia de GE a solo dos principales compañías: Siemens, de Alemania, y Mitsubishi Hitachi Power Systems, de Japón, y la italiana Ansaldo Energia, quedaría como participante de nicho.

Cuando la comisión inició en febrero la investigación para el acuerdo GE-Alstom, en un principio la empresa estadunidense negó rotundamente que su acuerdo pudiera hacer daño a las opciones del cliente, ya que solo se vendieron cuatro turbinas de 50 hertz de frecuencia en Europa cada año.

La comisión respondió que los volúmenes de venta relativamente pequeños eran irrelevantes en un sector tan sensible como el de la electricidad, donde las turbinas cuestan cientos de millones de euros. A pesar de la resistencia inicial, GE cedió y ofreció concesiones a Bruselas en julio, y las personas cercanas al asunto dijeron que las propuestas se recibieron de una manera "positiva". Al recibir retroalimentación de Bruselas, GE después "ajustó" más los términos del acuerdo.

Una persona con información del asunto dijo que las concesiones analizadas por la comisión se enfocaron en la desinversión de GE de algunas de las operaciones de Alstom relacionadas con turbinas para venderlas a Ansaldo, del cual 40 por ciento es propiedad de la china Shanghai Electric. Los principales centros de la operación de turbinas de Alstom se encuentran en Francia y Suiza.

Personas en Bruselas con conocimiento del caso dijeron que están bajo discusión entre GE y la comisión algunos puntos técnicos, pero no piensan que esto pueda parar la aprobación del acuerdo.

Emmanuel Macron, el ministro de Economía de Francia, encabeza la campaña de simpatía de París hacia la comisión. En julio señaló que las negociaciones con Bruselas van bien, y dijo: "Seguimos en guardia, pero, en cuanto al plan, ya vimos elementos que nos tranquilizan".

Edward T. Swaine, profesor de derecho la Universidad George Washington, dijo que los retos para el acuerdo de Alstom son marcadamente diferentes a los del caso de Honeywell. "Es una época y una transacción diferente. Una cosa que sorprendió a muchos la última vez fue el interés que tuvo la comisión en una transacción entre empresas estadunidenses que recibió la aprobación del Departamento de Justicia de EU", agregó.

"La pregunta es si la solución propuesta por GE es suficiente para calmar las preocupaciones de la comisión que se centran en los resultados para la competencia en Europa".

GE, al señalar que la decisión final de la comisión debe llegar para el 11 de septiembre, dijo: "Presentamos un paquete de soluciones que se ocupa de las preocupaciones de la comisión y conserva el aspecto económico del acuerdo". Alstom no quiso hacer comentarios. No se pudo contactar a Ansaldo.

Información adicional de Peggy Hollinger y Rachel Sanderson.

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42,000 mdd
Oferta que hizo General Electric por Honeywell en 2001; el acuerdo fue rechazado

123
Años desde la fundación de GE por Thomas Alva Edison