Fuertes ventas en AL impulsan a Heineken

Las utilidades de operación del grupo subieron 3.4 por ciento en el primer semestre.
Europa aún representa 40 por ciento de las ventas de la marca.
Europa aún representa 40 por ciento de las ventas de la marca. (Tim Chong/Reuters)

Bruselas

Un gran salto de las ventas en América Latina ayudó a Heineken a aumentar las utilidades, a pesar de que la inestabilidad política en Nigeria golpeó las operaciones críticas africanas de la cervecera holandesa.

El aumento de las ventas de las marcas premium de Heineken, como Desperados, en América Latina y Asia, ayudaron a que la empresa cervecera pudiera evitar la resaca que sufrió AB InBev, la compañía rival más grande, a la que afectó la fuerte caída en los volúmenes en comparación con la abundancia de ventas por la copa mundial de futbol del año pasado.

Jean-Francois van Boxmeer, presidente del grupo, dijo sobre los resultados que se presentaron el lunes: “A pesar de los comparativos con un fuerte año anterior y las difíciles condiciones en una serie de mercados, el crecimiento y las utilidades fueron positivos”.

En general, las utilidades de operación del grupo subieron 3.4 por ciento, para llegar a mil 600 millones de euros en el primer semestre de 2015, debido en especial al fuerte crecimiento en el continente americano y en Asia. Los resultados subieron el valor de las acciones 4.4 por ciento, para llegar a 66.03 euros.

En los últimos años, Heineken se centra en las ventas de sus cervezas premium en los mercados emergentes, con los que obtienen márgenes mucho más altos que en las operaciones europeas.

A pesar de que Europa todavía representó casi 40 por ciento de las ventas, de 9 mil 700 millones de dólares, de Heineken en el primer semestre, solo representaron una cuarta parte de la utilidad de operación del grupo.

La utilidad de operación de esa división no tuvo cambios y llegó a 372 millones de euros. En comparación, la utilidad de operación de la división de Heineken en el continente americano aumentó 8.6 por ciento, para llegar a 413 millones de euros.

En el primer semestre del año, la compañía aumentó la capacidad de producción en México y Etiopía. También concluyó con su regreso a Myanmar, al abrir una planta cervecera en julio, con lo que se convirtió en la última empresa occidental que regresa al Estado que en los últimos años se le consideró un paria.

Pero la utilidad de operación en África cayó drásticamente como resultado de la inestabilidad en mercados importantes, como Nigeria, donde el desplome del precio del petróleo, junto con una rápida inflación, crearon un difícil entorno económico en el país.

“No hay mucho que se pueda hacer”, dijo van Boxmeer. “Las bases del país siguen bien”. Las utilidades de operación para África y el Medio Oriente cayeron 7.2 por ciento, para llegar a 314 millones de euros.

En total, los volúmenes aumentaron 1 por ciento, para llegar a 98 millones 200 mil hectolitros, ya que la compañía cervecera enfrentó duros comparativos con el desempeño del verano del año pasado, cuando las ventas aumentaron por la copa mundial de futbol.

Los volúmenes en el segmento premium aumentaron 4.7 por ciento, ya que Heineken mantuvo su campaña de mercadotecnia. El grupo patrocina una serie de eventos, como la UEFA Champions League y la próxima Copa del Mundo de Rugby, una táctica que se vuelve cada vez más costosa.

“Mientras más gente atrae el deporte, más caro se vuelve”, dijo Van Boxmeer. A pesar del aumento en los costos de esos acuerdos, Van Boxmeer dejó en claro que Heineken mantendrá su participación. “Si vas a patrocinar algo y te sales después de cinco años porque es muy caro, perdiste cinco años. Eso solo funciona en el muy largo plazo”, dijo.