Ford no desarrollará asiento para detectar ataques cardiacos

El presupuesto para investigación de la firma automotriz fue de 5 mil 500 mdd en 2014.
El emblema de la marca estadunidense.
El emblema de la marca estadunidense. (Shutterstock)

Londres

Ford descartó de manera silenciosa el proyecto para desarrollar asientos del conductor que pueden detectar ataques cardiacos, y culpa a que la tecnología wearable es más barata y exacta, una acción que destaca el rápido ritmo de innovación que necesitan los fabricantes de automóviles para mantenerse en la era del coche conectado.

El fabricante estadunidense de automóviles y sus rivales compiten para que los vean como líderes en nuevas tecnologías de coches. Ford, que abrió una oficina de investigación ampliada en Silicon Valley este año, lanzó recientemente una minivan que puede leer las señales de límite de velocidad y por consiguiente ajustar el acelerador.

La industria del motor en general lucha para mantenerse al día con las demandas de los consumidores de una mayor conectividad dentro de los vehículos, mientras se dirigen hacia la amenaza que plantean los nuevos participantes como Tesla, Google y, posiblemente, Apple.

Ford dijo en octubre que trabajaba en un asiento con la capacidad de monitorear el sistema cardiovascular del conductor y de esta manera detectar irregularidades. Por medio de una cámara y sensores en el volante, la tecnología potencialmente podría detectar un ataque cardiaco y poner en funcionamiento el volante y el sistema de frenos para detener el auto de forma segura.

Pero la compañía dijo a Financial Times que el proyecto de investigación “pasa por una transición”, y que lo que significan los avances que hay en la tecnología wearable es que “estudian diferentes vías para monitorear la salud y el bienestar”.

No quiso decir cuánto dinero gastó en el proyecto, de un presupuesto total para investigación y desarrollo de 5 mil 500 millones de dólares en 2014.

“La nueva tecnología de sensores y wearables ofrecerá mediciones más precisas que mejorarán la experiencia que podemos ofrecer”, dijo la compañía. “Tenemos que ser inteligentes y avanzar al ritmo de la tecnología… para seguir a la vanguardia de las tendencias del consumo”.

Los fabricantes de automóviles temen que en el corto plazo el valor de un auto sea por la tecnología electrónica y los “cerebros” de software que vinculan las funciones, en lugar de la ingeniería de acero que realizan desde hace décadas.

“Lo que el sector de tecnología ve es una industria heredada que es lenta para actuar”, dijo un empleado de alto nivel en la industria.

Thilo Koslowksi, líder de la práctica de la industria automotriz de la consultora Gartner, señaló: “Claramente, las empresas automotrices todavía intentan averiguar su papel en un mundo dominado por la electrónica de consumo”.

Dijo que algunas inversiones posiblemente no rindan frutos, pero agregó: “Ese es un pequeño precio a pagar en comparación con la otra opción de quedar como un simple fabricante de dispositivos y estar a merced de otros líderes de la industria”.