Fondo petrolero noruego se da el lujo de "desinvertir"

En tres años retiró su participación en 100 firmas y votó contra la reelección de los directores ejecutivos de JP Morgan y Goldman Sachs.
El sector minero es el más afectado por la decisiones del fondo.
El sector minero es el más afectado por la decisiones del fondo. (Sergei Karpukhin/Reuters)

Corresponsal nórdico

El fondo petrolero de Noruega, de 860 mil millones de dólares, presentó su creciente influencia como inversionista responsable, ya que reveló que desinvirtió en más de 100 compañías en los últimos tres años y votó contra decenas de miles de resoluciones en las juntas anuales.

Yngve Slyngstad, director ejecutivo del fondo soberano más grande del mundo, dijo que el año pasado desinvirtió en 49 compañías —en su mayoría de minería de oro y de carbón—, ya que les preocupaba la sustentabilidad de sus modelos de negocio. Desde 2012, dijo, vendieron totalmente su participación en 114 empresas.

El fondo también reveló que en las juntas anuales apoyó 85 por ciento de las recomendaciones de la junta de administración, lo que significa que no apoyó las recomendaciones de la junta de cerca de 15 mil resoluciones el año pasado, incluido el voto contra la reelección de Jamie Dimon y Lloyd Blankfein como directores ejecutivos y presidentes de JPMorgan y Goldman Sachs, respectivamente. También votó contra la emisión de nuevas acciones preferentes de la empresa automotriz BMW.

El fondo tiene mayor presión para usar su creciente tamaño —en promedio es propietario de 1.3 por ciento de todas las empresas que cotizan en bolsa en el mundo— para cambiar el comportamiento de las compañías.

Slyngstad dijo a Financial Times que el fondo petrolero estará más activo al empezar la temporada anual de reuniones de consejo y reveló cómo se propone votar en algunas compañías. Esto causó gran revuelo en los círculos de gobernanza corporativa y algunos lo calificaron de avance hacia una mayor transparencia, mientras que otros se lamentaron porque puede perjudicar el trabajo que se realiza detrás de la puerta para persuadir a las compañías a que cambien el rumbo.

El jueves, Slyngstad presentó el primer reporte de inversión responsable del fondo petrolero. “Reconocemos que todavía hay mucho por hacer y que encontraremos retos en los próximos años. Nuestro papel es pensar a largo plazo y proteger el valor para las futuras generaciones”.

El fondo petrolero, que cuenta con participaciones en cerca de 9 mil empresas, celebró 2 mil 641 juntas el año pasado con empresas que “aumentan nuestra comprensión de su negocio y presentamos nuestras expectativas y puntos de vista sobre la propiedad”. Planteó problemas ambientales, sociales y de gobierno en 623 juntas con un enfoque al acceso de representación, el tratamiento equitativo de accionistas, la composición de la junta de dirección y el papel del presidente.

En sustentabilidad, el reporte señaló a varias compañías: al minorista Sports Direct, al grupo textil Far Eastern New Century y al productor de alimentos Viscofan, a los que solicitó mejorar sus informes sobre los derechos de los niños. A las empresas petroleras Rosneft, Whiting Petroleum, Oil India y HollyFrontier les pidió mejorar sus informes sobre cambio climático. A la empresa de servicios Kyushu Electric Power le dijo que tiene que mejorar su informe sobre gestión de agua.

El fondo petrolero dijo que el año pasado desinvirtió en 14 minas de carbón, cinco con participación en arenas bituminosas; dos productores de cemento; una empresa de electricidad, y 17 compañías de los sectores de metales preciosos y minería general. En 2013 vendió su participación en diversas empresas, entre ellas 16 mineras de oro y 11 operadoras de minas de carbón en Indonesia.

El gobierno noruego propuso darle más poder al fondo petrolero para que decida en cuáles empresas invertir y en cuáles no, para gran consternación de los activistas que se lamentan de la falta de transparencia.