Flota aérea mexicana, sin recuperar su nivel

Durante el periodo de la crisis financiera 2007-2008 las aeronaves nacionales sumaban 330; actualmente son 282.
El tamaño de la flota es 14.5% menor que en 2008.
El tamaño de la flota es 14.5% menor que en 2008. (René Soto/Archivo)

México

La flota aérea mexicana aún no recupera el nivel alcanzado previo a la crisis financiera internacional de 2007-2008, pues cuenta con un tamaño que resulta hasta tres veces más pequeña que  la de aerolíneas estadunidenses como Delta y American Airlines.

De acuerdo con información de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), la flota aérea comercial registra 282 unidades, incluidas las naves de carga, cifra que es 18 por ciento menor respecto a la de 2006, cuando se tenía un número de 345.

Incluso contra el periodo de 2008, cuando se originó la crisis, el nivel es menor en 14.5 por ciento, ya que en ese tiempo sumaban 330 unidades.

A escala internacional, la flota aérea mexicana se encuentra muy debajo de otros países, ya que solo la estadunidense Delta Airlines tiene 745 aviones, de los cuales 78.1 por ciento son de su propiedad y el restante 21.9 por ciento son arrendados. Asimismo, American Airlines cuenta con una flota de casi 900 aviones.

En el mercado mexicano operan seis principales aerolíneas comerciales, de ellas, Aeroméxico es la que más unidades tiene con 118; le sigue Interjet, de la familia Alemán, con 48, y Volaris, con 46.

En este sexenio se sumó a la aviación comercial la empresa Transportes Aéreos Regionales, pero al operar en un mercado pequeño su flota es menor, pues hasta marzo solo tenía dos aviones.

Una de las primeras crisis que sufrió el sector fue en 2010, con la salida del mercado de Mexicana de Aviación; en ese momento la flota aérea nacional pasó de 324 unidades a 273, es decir, 51 aviones menos.

Sin embargo, la antigüedad de las aeronaves mejoró pues alcanzó un promedio de 11.3 años, nivel mejor al de 2008, cuando era de 13.2 años.

La europea Airbus es la principal empresa constructora con clientes en México, ya que tiene una participación de mercado de 70 por ciento, mientras que el restante es de las firmas Boeing, de Estados Unidos, y Embraer, de Brasil.

Quinta libertad aérea

Uno de los planes del gobierno para aumentar la conectividad y fomentar más el uso del transporte aéreo entre los mexicanos, es impulsar la quinta libertad, con la cual una empresa extranjera podrá tener una ruta que, por ejemplo, salga de Nueva York, suba pasajeros en México y continúe hacia Río de Janeiro.

Alexandro Argudín, director de la DGAC, mencionó que estudios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos demuestran que con esta estrategia se fomentará el transporte aéreo, habrá mayores vuelos comerciales entre los países y una mayor competencia entre empresas nacionales e internacionales.

La dependencia informó que será a finales de año cuando se tenga un posicionamiento firme de cuáles destinos nacionales tendrán esa quinta libertad.

En ese contexto, la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) ha externado su rechazo a la propuesta del gobierno para una mayor apertura de la aviación con la implantación de la quinta libertad, ya que, dice, afectará a las empresas mexicanas.

“México tiene una flota de 318 aeronaves comerciales, mientras que en Estados Unidos solo Delta cuenta con 745 y American Airlines 900”, señaló la ASPA.

“Estamos en una evidente desventaja estratégica y será muy irresponsable comprometer la apertura o liberalización adelantada de los servicios de transporte aéreo internacional sin contar con la infraestructura legal y física necesaria para una competencia en igualdad de condiciones”, indicó.

Mientras el número de pasajeros transportados por líneas nacionales cayó 2.4 por ciento, en ese mismo porcentaje las foráneas lo aumentaron, subrayó la ASPA.

Argudín dijo recientemente que la realidad de la industria aeronáutica del país es “grave”, ya que las aerolíneas mexicanas sufren inestabilidad financiera por la guerra de precios lo que ha provocado que algunas de ellas hayan mostraron en los últimos 18 meses un rendimiento económico por debajo de los márgenes de utilidad y otras tres que registran ganancias, pero inferiores a las esperadas.

El titular de la dependencia federal señaló que esa situación genera inestabilidad y zozobra financiera en las empresas, y en los casos de Aeroméxico y Aeromar se suma el aspecto de las fuertes cargas laborales.

Existe una amenaza de huelga en Aeroméxico por parte de los sobrecargos afiliados al sindicato, hecho que puede convertirse en un problema laboral importante; “ya vimos el ejemplo de Mexicana de Aviación”.

A la DGAC le preocupa el tema, “trabajamos en encontrar alternativas de solución a esta circunstancia, pues sería catastrófico que se llegara a la huelga”, señaló Argudín.