Firmas energéticas de EU quieren que México elimine las mordidas

Alrededor de 160 empresas estadunidenses ya buscan instalarse en México atraídas por oportunidades en exploración y producción y en transporte, pero ponen como condición para invertir que haya más ...
Nelson Balido, presidente de Ecota.
Nelson Balido, presidente de Ecota. (Especial)

México

Hace dos años fue creado el Concilio de Energía para las Américas (Ecota, por su acrónimo en inglés) con el propósito de establecer una relación binacional-bicultural entre Estados Unidos y México en materia energética y como parte de la reforma.

La organización, que preside Nelson Balido, busca que las compañías estadunidenses tanto petroleras como de electricidad se sientan “cómodas” de hacer negocios en México, son al menos 160 firmas las que ya están interesadas en incursionar en el país.

Sin embargo, en plática con MILENIO, Balido reconoció que todavía hay temas que preocupan y causan incertidumbre a esas empresas, el principal es la transparencia, ya que en México por mucho tiempo se ha hablado de actos de corrupción.

¿Cuál es la tarea de Ecota?

El Consejo de Energía de las Américas fue fundado hace dos años, la idea de la creación sale de lo que habíamos visto, lo que estábamos oyendo: que se iba a hacer una reforma energética en México, y empezamos a trabajar con compañías americanas petroleras.

“Claro, en ese tiempo el precio del barril estaba en tres dígitos, había mucha euforia y pues ya sabes lo que pasó; hace ocho meses empezó a caerse bastante, pero empezamos en la organización a orientar a nuestras empresas.

“Hay mucha incertidumbre en los temas de seguridad, infraestructura, transporte y cadena de suministro, que son cosas nuevas; el gobierno mexicano confió mucho porque el barril estaba en tres dígitos y le faltó promoción de lo que está pasando aquí, que es una función que nosotros hemos tratado de hacer, de recoger los pedazos; nos reunimos con diputados y senadores, la Secretaría de Energía, la Comisión Nacional de Hidrocarburos, la Comisión Federal de Electricidad y Pemex para crear relaciones.

“También lo que hemos hecho es asociarnos y trabajar con bufetes de abogados, fuentes financieras y otros, que de verdad han tenido una trayectoria en el sector para darles certeza a las empresas que quieren venir”.

¿Cuál es el tema que más preocupa a las estadunidenses, en qué están más interesadas?

Hay incertidumbre en la transparencia y eso es lo que buscamos, que haya transparencia en los proyectos y diversidad; que no se le den todos los negocios a una sola persona como ha pasado muchas veces.

“Nosotros le echamos porras, pero si vemos algo lo vamos a dar a conocer, porque son cosas que no nos parece que deban ser así y como todo esto es nuevo, pues estamos aprendiendo, especialmente el gobierno mexicano, que ha tenido un solo jugador por 75 años y ahora va a tener más.

“Estamos tratando de traer la experiencia práctica, procesos, gente capacitada de Texas para dar asesorías”.

¿Cuál es el negocio que más les atrae?

Son dos partes diferentes: el upstream (exploración y producción) y el midstream (transporte de hidrocarburos), pero el primero es el que está causando más expectativa; la cuestión es cómo le va a facilitar el negocio México a las privadas sin tener la experiencia de hacerlo.

“El midstream tiene mucho potencial de desarrollo, va a ser un boom; muchos lugares en el país van a crecer, sobre todo las zonas rurales de Chiapas, Veracruz, Tabasco; habrá diversidad de empresas, ayudarán a generar más empleo y a mejorar la calidad de vida.

“Lo que tienen las compañías estadunidenses es que hacen mucha responsabilidad social en las áreas donde trabajan”.

¿Cuántas empresas están interesadas en llegar a México?

Son más de 160 con las que ya hemos hablado que quieren venir. En upstream, midstream y eventualmente el downstream (suministro y comercio de gasolinas, diésel, gas natural, gas licuado de petróleo y petroquímicos).

“Son muchas y necesitan guía y certeza del gobierno en el sentido de que todo lo que se ha publicado en la reforma energética se va a realizar, sobre todo la transparencia, no quieren tener cosas corruptas.

“Hay que tratar de remover estereotipos, como esa cuestión de las mordidas; las empresas estadunidenses tiene estándares estrictos, todos sabemos lo que ha pasado, eso hay que dejarlo atrás”.

¿Qué esperan en materia de seguridad?

Yo creo que entre más inversión estadunidense haya habrá menos inseguridad, por esto que mencionaba que va a dar más empleos, más educación y se van a desarrollar muchos lugares que habían estado estancados.

“Además, si hay interrupciones en exploración o producción de las empresas estadunidenses no le conviene a México, porque se puede hacer un incidente grande, se pueden perder inversiones y habrá mucha presión de Estados Unidos al gobierno mexicano para que haga algo”.

Un tema muy discutido aquí es el de la gasolina, del diferencial de precios con EU, ¿cuál es su perspectiva para México?

Lo que pasa es que en México hacen falta tecnologías y técnicas nuevas; al abrir el negocio se tiene que mejorar el sistema y la infraestructura. Necesita de más refinerías y puede que en el futuro veamos a estadunidenses o de Gran Bretaña que vengan a establecerse aquí en tres o cinco años.

“Además, la diversidad de gasolineras va a echar para delante la competencia. México paga a cinco dólares el galón porque no hay competencia, si hubiera tendría precios como los de la frontera”.

Se dice que México puede explotar en mayor dimensión el gas “shale”, por los recursos que posee, pero la caída de precios ahora no lo hace tan rentable. ¿En cuánto tiempo podríamos explotar este recurso?

Lo que hemos hablado. Las licitaciones para gas shale podrían salir a finales de este año o a principios del que viene; vemos que en este momento le convienen más a México los campos maduros, pues darán resultados más rápidos que el shale. Entonces, para este recurso no convencional prevemos que tendrá más actividad hacia 2017.