Fiat consolida el sueño de crear un automotor global

La firma Italia concretó la compra total de Chrysler. Ambas empresas acordaron aportar tres mil 650 millones de dólares al fondo de pensiones de los trabajadores de la empresa estadunidense.
Después de cuatro años, Fiat terminó la compra total de Chrysler
Después de cuatro años, Fiat terminó la compra total de Chrysler

Fiat, la empresa italiana fabricante de automóviles anunció la compra total de la compañía estadounidense Chrysler.

La firma europea tenía en su poder 58.5 por ciento de la marca estadounidense. Sergio Marchionne, consejero delegado de Fiat y presidente de Chrysler, dijo que este acuerdo permitirá "crear un constructor automotor global, con una riqueza de experiencias, opiniones y conocimientos única en el mundo; un grupo fuerte y abierto".

Mientras que Fiat poseía 58.5 por ciento de Chrysler. El restante 41.46 por ciento estaba en manos del fondo de pensiones VEBA, perteneciente al sindicato automotor estadounidense UAW.

En virtud del acuerdo, VEBA recibirá por esa participación tres mil 650 millones de dólares, informó Fiat.

De ese total, Fiat pagará en numerario al fondo de pensiones mil 750 millones de dólares. El resto consistirá en dividendos extraordinarios que Chrysler pagará a sus accionistas. Fiat le entregará su parte a VEBA.

El acuerdo prevé también "contribuciones posteriores" del grupo Chrysler a VEBA, de un valor total de 700 millones de dólares, pagables en cuatro tramos anuales.

Al conocer esta operación el sindicato UAW se comprometió a "apoyar las actividades industriales del grupo Chrysler".

El grupo italiano no prevé ningún aumento de capital para financiar la operación.

Cronología de la adquisición  

Fiat tomó el 20 por ciento del capital y el control operativo de Chrysler en 2009, cuando el tercer fabricante estadounidense de automóviles salió del procedimiento de quiebra.

Dos años más tarde tomó el control del grupo, al obtener una participación en el capital superior al 50 por ciento, gracias a la adquisición de la parte del gobierno estadounidense.

El fabricante italiano, debilitado por la crisis económica en Europa, buscaba desde hace tiempo fusionarse con su socio, pero tenía un conflicto con el fondo de pensiones VEBA, que pedía cinco mil millones de dólares por su participación.

"Llevaba esperando este momento desde el primer día, desde que fuimos elegidos en 2009 para contribuir a la reconstrucción de Chrysler", se felicitó John Elkann, presidente de Fiat.

El acuerdo supone el termino del proceso judicial que se seguía en el estado de Delaware, y estaba relacionado con el valor de la participación de VEBA en Chrysler.

Ahora, con un mercado europeo de capa caída, Fiat le debe su salvación a Chrysler. En 2012, este último tuvo un "año excepcional", con un beneficio neto que se multiplicó casi por diez y alcanzó mil 700 millones de dólares.

El acuerdo de la adquisición fue avalado por el sindicato de Fiat, al cual están afiliados 197 mil trabajadores en todo el mundo, de los cuales 80 mil están en Italia.