CRÓNICA | POR LUIS CARLOS VALDÉS DE LEÓN

“Cazadores” en la Feria del Empleo, entre la esperanza y el hastío

Jóvenes buscan futuro laboral

Hacen fila en espera de un trabajo digno y bien remunerado. Las solicitudes de empleo y las carpetas echaban más aire que cualquier abanico español pintado a mano en cualquier evento social.

Feria del Empleo: entre la esperanza y el hastío.
Feria del Empleo: entre la esperanza y el hastío. (Miguel Ángel González Jiménez)

Torreón, Coahuila

La sensación térmica al interior del gimnasio de la Unidad Deportiva de Torreón humedeció los poros de los jóvenes buscadores de empleo y hasta mojó las camisas de uno que otro funcionario.

Las solicitudes de empleo y las carpetas echaban más aire que cualquier abanico español pintado a mano en cualquier evento social.

En el exterior, la expresión de los jóvenes formados en la fila de ingreso al recinto, mostraba ciertos signos de esperanza o alegría y otros de angustia y hastío: "Una vez más, en una feria de empleo", se lamentaban.

El deseo por mejorar anima a Daniel a salir todos los días en búsqueda de su sustento aprovechando las oportunidades laborales. Con franela en mano, todos los días se ubica en el crucero de calzada Cuauhtémoc y bulevar Revolución, para limpiar los carros.

La ceremonia de inauguración comenzó al igual que los discursos de un futuro laboral promisorio para la entidad.

Escuchando atentamente, Antonio Carrasco de 22 años sólo esbozó una sonrisa. Estudiante de la UTT, reconoce que en su universidad sí hay vínculos para realizar estadías, señaló que fue por medio de un amigo quien lo contactó para realizar sus prácticas en una empresa de mantenimiento.

"La idea de este evento es buena, pero creo que falta una mayor ayuda de las empresas para ofertar mejores empleos".

Los módulos de empresas como Lear Corporation, Lala y Yazaki concentraron una importante cantidad de solicitantes.

Sentado llenando una solicitud laboral se encontraba Ricardo Barraza de 24 años de edad y estudios de preparatoria. Daba pena interrumpirlo ya que su expresión notaba concentración y cierta emotividad.

"Ya he entregado tres solicitudes, he tenido puestos administrativos, manejo de almacén pero han sido temporales".

En efecto, el pasear la pluma por la típica solicitud Printaform color amarillo, le genera un sentimiento de nostalgia. Lamenta no poder contribuir en los gastos de la casa de sus papás.

Piensa también estudiar inglés pues sueña con tener un empleo donde pueda llevar un peso más a su casa.

Algunos en solitario y otros en grupo, los buscadores cruzaban miradas buscando el módulo de la empresa de sus sueños a la cual llevar la solicitud, la mirada un tanto perdida fue la de Ariana Miramontes de 18 años, con carrera trunca en Psicología Industrial.

"No tengo experiencia laboral, ya he asistido a tres ferias de empleo previamente y no me han contratado por no contar con experiencia laboral".

Actualmente ella cursa el nivel principiante de inglés en el Centro de la Justicia de la Mujer. "No pierdo la fe, lo importante es seguir insistiendo, aunque nuevamente me digan que no".

Christian Pacheco, Técnico Superior Universitario en Mantenimiento Industrial no tiene empleo, dejó otros porque le pagaban menos de mil 300 pesos a la semana.

Al igual que estos jóvenes, el deseo por mejorar anima a Daniel a salir todos los días en búsqueda de su sustento aprovechando las oportunidades laborales.

Con franela en mano, todos los días se ubica en el crucero de calzada Cuauhtémoc y bulevar Revolución, para limpiar los carros. El calor no lo sofoca, menos cuando lo que quiere es ganarse un peso más, aunque sólo tiene doce años de edad.