México: es una carnicería global

En sólo 9 años, las exportaciones de carne de res mexicana aumentaron 708%. Esta es la historia de cómo la ganadería nacional ha logrado conquistar Estados Unidos y países de Asia.
En 2013, 141 mil 634 toneladas se exportaron a Estados Unidos, Japón y Hong Kong.
En 2013, 141 mil 634 toneladas se exportaron a Estados Unidos, Japón y Hong Kong. (Shutterstock)

México

En menos de una década México aumentó siete veces sus exportaciones de carne al pasar de 17 mil 528 toneladas a 141 mil 634 toneladas, incursionando en Estados Unidos, de los mayores importadores de carnes y en los especializados mercados asiáticos, como Japón y Hong Kong. Además, es el quinto exportador por importancia en Latinoamérica y el tercer productor más grande de la región.

“La carne de res en algunos de los países tradicionalmente productores ha decrecido, abriendo oportunidades y mercados para México. La carne mexicana es cada vez más reconocida y apreciada en los mercados donde ha incursionado, especialmente EUA, Japón y Rusia, permitiendo que los grandes compradores y consumidores del mundo ubiquen a México como un proveedor relevante de carne”, comenta Jesús Vizcarra, director general de la compañía cárnica SuKarne, cuya empresa genera 74% de las exportaciones mexicanas de carne y factura más de 2 mil mdd anualmente.

Los  altos estándares de sanidad de México, sobre todo contra la encefalopotía espongiforme bovina (EEB) o enfermedad de las vacas locas, ha sido una de las principales cartas de presentación para el país, pues la carne mexicana cuenta con reconocimientos internacionales en vigilancia epidemiológica por la Comisión Científica para las Enfermedades Animales de la Organización Mundial de Salud (OIE, por sus siglas en francés), haciendo que el país se acerque al grado de “riesgo insignificante”.

De acuerdo con los últimos datos disponibles de Mexican Beef Exporters Associaton (Mexican Beef), la asociación del gremio de exportadores cárnicos, tan sólo de enero a agosto de este año los envíos al extranjero de carne de bovino crecieron 9.3% en volumen y 27.4% en monto, sumando 94 mil 124 toneladas con un valor de 588 millones de dólares.

“México tiene un marco sanitario de alto nivel, estamos con niveles ideales, libres de enfermedades y tenemos un sistema de sanidad sanitaria garantizada por el gobierno federal que asegura tener una calidad en los procesos a la altura de los mejores del mundo” comenta Rogelio Pérez.

Una de las principales normas con que cuenta el país es la certificación como Establecimiento Tipo Inspección Federal (TIP), otorgada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y que certifica a las instalaciones de sacrificio de animales de abasto, frigoríficos e industrializadores de productos y subproductos cárnico que cuentan con sistemas de inspección y controles de alto nivel que reducen los riesgos de contaminación de sus productos.  

SuKarne, comandada por Jesús Vizcarra, exitoso ganadero y otrora alcalde de Culiacán y precandidato del PRI al gobierno de Sonora, es un perfecto ejemplo de la bonanza del sector, pues anunció recientemente la construcción de una planta en Durango que requerirá una inversión de ocho mil millones de pesos, lo que la hará la más grande y moderna en su tipo en todo Latinoamérica, cuya capacidad inicial de la planta de SuKarne en Durango representará aprox. el 8% de la Producción Nacional de Carne de Bovino de 2014. La firma tiene una participación de 75% en las exportaciones netas del sector, conformado por cerca de 45 empresas exportadoras de productos cárnicos.

El gran status zoo-sanitario privilegiado, libre de enfermedades como fiebra aftosa y la EBB han sido de los principales catalizadores para la industria exportadora de carnes de bovino, coincide Vizcárraga, y es que aunado a los tratados comerciales de México, han permitido llegar cada vez a más naciones.

“Los tratados de libre comercio han contribuido significativamente a que México ocupe una posición relevante en el mercado mundial de cárnicos, logrando incrementar el flujo comercial tanto con países que históricamente han sido consumidores de cárnicos como con economías emergentes”, dice Paulina Olvera, gerente de Comunicación del Consejo Mexicano de la Carne.

Las apreciaciones regionales también ha jugado a favor de la industria cárnica exportadora, Rogelio Pérez, director de Mexican Beef menciona a Rusia, donde los cortes usados para salchichas y otros embutidos se compra a precios muy elevados mientras que en México se perciben como mercancía de bajo valor.

“Ha habido un gran interés por parte de las empresas en buscar nuevos mercados para compensar los precios de venta en México, se obtienen mejores precios por algunos productos en la venta internacional lo que compensa para las empresas los productos que no son tan demandados en México, en Japón a donde se exporta el 8.2% se vende la carne a precios muy altos”, comenta Rogelio Pérez.

“Para el Consumidor, dado que la exportación se orienta a los cortes que tienen mayor apreciación en otros países que en México, por cuestiones de hábito de consumo, esto permite ofrecer productos de menor precio al consumidor nacional, alineados a sus gustos y preferencias, tales como son los músculos de donde se obtienen la Milanesa y el Bistec tradicionales. México todavía es deficitario de estos cortes los cuales se importan principalmente de EUA, aunque esto ha disminuido sustancialmente, ya que al exportarse aquellos que tienen mayor valor en ese país, permite disminuir las importaciones, mejorando aún más la Balanza Comercial”,  comenta Vizcárraga.

Animales alimentados a base de grano y de bajo nivel de grasa son las principales características de la carne mexicana de exportación, “tenemos una producción con una calidad buscada en los mercados internacionales, carne de bovino alimentados a base de granos, no tenemos marmoleos (con grasas), hemos estado trabajando mucho en la calidad”, dice orgullosamente el directivo de Mexican Beef.

Para este año, Rogelio Pérez prevé un cierre de 135 mil toneladas de carne de bovino enviada al exterior impulsado por una baja oferta de carne de cerdo, y se mantiene  con buenas perspectivas para los próximos años, “queremos llegar a China, estamos trabajando con diferentes mercados y los precios son mejores, también buscamos la apertura en la Unión Europea”, revela.

La década de los 90 y principios del 2000, cuando la industria cárnica de exportación del país enviaba al exterior en promedio 5 mil 829 toneladas anuales y que apenas contribuía a la balanza comercial parece un capítulo cerrado y olvidado para el exterior, sin embargo todavía quedan retos en el horizonte.

“En 2013 México ocupó el lugar 17 a nivel mundial con un volumen total de 141 mil 634 toneladas de carne y un valor de 748 mdd. Para que el sector cárnico tenga una mayor apertura comercial en los próximos dos años, deberá hacer frente a una serie de retos, como incrementar la inversión de tecnología de punta para las distintas etapas del proceso de producción de los cárnicos, hacer más eficientes los marcos regulatorios y normativos, diversificar rutas comerciales, lograr innovar en distintos productos con el fin de que logren ingresar en mercados específicos y competitivos y trabajar coordinadamente con instituciones para paliar los efectos del cambio climático”, señala la vocera del Consejo Mexicano de la Carne. Rogelio Pérez comenta que a pesar de las sequías que han enfrentado varias zonas ganaderas del país, se ha aminorado el efecto en los productos cárnicos con ayuda del gobierno federal, mediante lo cual se ha podido garantizar el abasto de ganado.

México tendrá que agarrar al “toro por los cuernos” para no sólo prosperar sino  competir de tú a tú a con monstruos ganaderos como Brasil e India, los principales exportadores de carne de bovino cuyos niveles superan el millón de toneladas.


(con información de Barbara Anderson)