La estrategia de México para sacar a 300 mil trabajadores del sector informal

La formalización de empleos es uno de los grandes retos a vencer para el gobierno federal que ya ha implementado estrategias para lograrlo, pero ¿qué tanto han dado resultado?
México tiene 60 millones de personas en edad económicamente activa, sin embargo 60% está empleada en la informalidad
México tiene 60 millones de personas en edad económicamente activa, sin embargo 60% está empleada en la informalidad (Shutterstock)

México

México es un país que sobrevive con changarritos: a pesar de ser uno de los países con la menor tasa de desempleo, 60% de su población económicamente activa (PEA) trabaja en la informalidad.

Paradójicamente, el incremento de 4.2% en la afiliación de trabajadores al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en 2014 -a pesar de ser una cifra de un solo dígito- resulta ser una cifra histórica, pues el número de empleos formales creció casi al doble que el PIB de México, que cerró en 2.3% el año pasado.

Y es que las cifras en México resultan alarmantes: de 52 millones 448 mil personas con un empleo, a inicios de 2013, 60% pertenecía al sector informal, es decir, más de 28 millones de mexicanos no contaban con acceso a seguridad social ni préstamos de ningún tipo.

Para algunos expertos, este tema resulta ser clave, pues además del tema económico, los niveles de informalidad también tocan otras aristas.

El problema de la informalidad es muy grande, muy grave y muy serio con consecuencias que no son evidentes, pero son graves. Se perpetúa la precariedad y la pobreza. Son sueldos muy bajos, sin protección", dijo José Ángel Gurría, secretario de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) en una entrevista con el periodista Carlos Puig de Milenio.

México tiene 60 millones de personas en edad económicamente activa, sin embargo 60% está empleada en la informalidad y eso le resta competitividad al país, afirma Gerardo Kanahuati, director general de Hays México, una de las empresas de reclutamiento más grandes a nivel mundial.

Al respecto, el secretario del Trabajo Alfonso Navarrete Prida, recientemente afirmó que en los últimos dos años la informalidad ha disminuido en 3%, colocándose en 57% del total de los trabajadores del país. Una cifra aún alta.

En una conversación con medios de comunicación, el funcionario afirmó que a pesar de que los avances en la reducción de la informalidad parecen ser lentos, los cambios en la Ley Federal del Trabajo han permitido revertir el aumento del sector informal del país, pues las cifras señalaban que cada año más de 200 mil personas encontraban empleo en la informalidad.

Al referirse al aumento del empleo formal, aún por encima del crecimiento económico del país, Navarrete Prida destacó que "el ambiente de paz laboral que han construido los sectores obrero y patronal contribuyeron a que en 2014 se generaran 714 mil 526 puestos de trabajo formales registrados al IMSS”.

Anteriormente, la misma Secretaría del Trabajo y Previsión Social,  señaló que, de esos más de 714 mil empleos, entre 300 y 350 mil fueron trabajos formalizados, es decir, no fueron empleos recién generados, sino que antes pertenecían al sector informal.

Una de las razones que más destaca el gobierno federal, es la flexibilización en las formas de contratación que se dieron a partir de la reforma laboral impulsada por Enrique Peña Nieto, además de que el programa de formalización “Crezcamos Juntos”, recién lanzado en septiembre de 2014, da incentivos a los patrones para sumarse a la formalización, como facilidades de pago, acceso a préstamos para modernización de los negocios y descuentos en las cuotas de incorporación al IMSS en los primeros años.

Tan sólo en marzo del año pasado, el IMSS tenía registradas a 16 millones 700 mil personas de las cuales 85.7% estaban contratadas con una plaza de trabajo permanente y 14.3% restante con una plaza eventual.

Formalizar o no, ¿de qué se trata?

Fue en septiembre del año pasado que el gobierno federal lanzó su programa estrella para formalizar empleos e izó en alto la bandera de ‘Crezcamos Juntos’, programa con el que se busca atraer a empresas o negocios que operan en el sector informal a sumarse a las filas de la formalidad.

Sin embargo, a pesar de los beneficios otorgados, hacer atractiva la idea de cumplir con obligaciones económicas es un reto importante para cualquier gobierno.

‘Crezcamos Juntos’ se pensó como un programa inclusivo en el que intervienen instituciones como el IMSS, el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem), Nacional Financiera y el Fondo Nacional para el Consumo de los Trabajadores (Fonacot). Cada uno otorga incentivos a quienes decidan formalizarse de acuerdo a las necesidades que cubren.

Por ejemplo, el IMSS informó que a los patrones se les otorgarán descuentos en las cuotas de incorporación de sus empleados de un 50% durante los primeros dos años, de 40% al tercero y cuarto años y así, sucesivamente.

Por su parte, el Infonavit destaca subsidios federales de una parte de los pagos del crédito que los trabajadores decidan obtener para comprar, remodelar o construir su vivienda y la condonación del pago mensual del mismo una vez al año.

En cuanto al Inadem y Nacional Financiera, ambas instituciones otorgan apoyos económicos o créditos para mejoramiento de equipo o remodelación de los negocios o empresas recién afiliadas.

Más contribuyentes

Las cifras de las nuevas afiliaciones al IMSS, institución que refleja el número de empleos formales, pueden tener dos lecturas.

Por un lado, la disminución de la informalidad en el país y el hecho de que la productividad se vea directamente beneficiada, “al final, lo que perseguiría un buen sistema económico es reducir o hacer más accesibles las tasas impositivas, pero incrementar la base”, señala Kanahuati quien además afirma que “esto obviamente aliviaría mucho a las finanzas públicas, sobretodo en una economía al estar basada primordialmente en la exportación de petróleo y con los precios petroleros que ya rebasaron la barrera de los 40 dólares, les estaría dando una permanencia y una sustentabilidad a la economía mexicana”.

Por otra parte, de esas 714 mil nuevas plazas de empleo formal, el hecho de que alrededor de 300 mil no fueran empleos nuevos, sino formalizados, puede leerse como si realmente las cifras de empleo no hayan crecido de la manera esperada pues alrededor de 43% de las plazas no fueron de nueva creación.

A esto, la misma STPS explica que el crecimiento del empleo formal va de la mano con el crecimiento económico del país y que  cada punto porcentual de este mismo equivale a alrededor de 200 mil nuevos empleos, por lo que, considerando que la economía mexicana creció 2.3% a lo largo del 2014, el equivalente en nuevos trabajos es de alrededor de 406 mil. A esto, se le suman los más de 300 mil personas que, aunque ya recibían pago por sus actividades, ahora al incorporarse al sector formal además cuentan con seguridad social.

Al respecto, el informe de BBVA Bancomer “Determinantes del Consumo Privado en México”, señala que en años anteriores más empleos formales significaban empleos nuevos, y con ellos, el consumo privado aumentaba. Sin embargo, al finalizar el 2014, 43% de los nuevos empleos registrados, ya existían anteriormente, sólo que fueron convertidos en formales.

Según el análisis de BBVA Bancomer, por cada 100 mil trabajadores afiliados al IMSS, el consumo privado aumenta alrededor de un 0.7% anual. En un inicio, el aumento de empleos formales no ha aumentado significativamente el consumo privado porque las personas siguen percibiendo los mismos ingresos que antes. Pero en el mediano plazo la protección laboral de los empleados incide directamente en la toma de decisiones como la compra de bienes duraderos (automóviles, por ejemplo) y mayores ahorros.

“En el mediano plazo el programa de formalización de empleo podría representar un impulso al consumo al generar mayor seguridad y permanencia en el empleo y una red de seguridad que aumentaría el ingreso disponible de los trabajadores. Esto último les reduce los gastos imprevistos en salud y les permite obtener otros beneficios sociales”, publica el informe.

El aumento en el salario medio real de cotización al IMSS influye directamente en el consumo privado pues refleja mayor poder de compra de bienes y servicio.

El trecho que falta

“Es aplaudible que se haya hecho un programa para reducir la informalidad. Está bien planteado porque participa Hacienda, el IMSS, INEGI, nos parece que es una buena medida pero no se pueden lanzar campanas al vuelo, porque hay un desequilibrio entre oferta demanda y laboral”, dice Mónica Flores, directora general de Manpower México.

Como experta en temas de competencias y reclutamiento, Flores señala que uno de los grandes retos para la generación de nuevos empleos es satisfacer las demandas de talento que las empresas requieren. “Hay vacantes abiertas, pero falta una estrategia sustentable de talento en el país”, explica y agrega que el 44% de las empresas encuestadas en México tiene problemas para cubrir vacantes, cuando a nivel global este conflicto sólo representa un 36%.

Esto resulta una paradoja para Gerardo Kanahuati, de Hays, pues gran parte de las personas que no cuentan con un empleo o que se sumaron a la lista del sector informal afirman que lo hacen porque no encuentran un trabajo adecuado, sin embargo también las empresas tienen problemas para cubrir las vacantes, “esto nos habla de que las personas que están disponibles en el mercado no cuentan con las habilidades o cualificaciones que se están requiriendo”, explica.

Para ambos expertos, la perspectiva de generación de empleos para 2015 resulta positiva pues la puesta en marcha de las reformas estructurales y la llegada de inversión extranjera traerán consigo nuevos empleos, “tenemos enfrente una oportunidad única”, dice Mónica Flores. “Se debe dar velocidad en la generación de talento en sectores que son atractivos para la inversión y ocupar esas vacantes con talento mexicano”.


 Con información de Tania Lara