Cinco rutas del alcohol

Tequila, mezcal, vino y otras bebidas de herencia mexicana atraen turistas a sus emblemáticos pueblos de producción. 

México

Los turistas llegan siguiendo el lugar de su bebida favorita. Por eso, algunas casas vitivinícolas y licoreras mexicanas han abierto sus horizontes hacia la promoción turística de su región. Ya sea como un negocio en sí mismo, como una retribución a la tierra o sólo como plataforma para promover sus productos. Así, el turismo de experiencia plantea un reto y una posibilidad.

Casa Cuervo respalda desde 2003 un plan a largo plazo para la reconversión entera del pueblo de Tequila, Jalisco y sus alrededores, con metas a 2020, 2030 y 2040, otros como los viñedos de Baja California y Querétaro o la licorera yucateca D’Aristi ya prueban las mieles promocionales que les regala el negocio turístico.

Una inversión de alrededor de 50 millones de dólares (mdd) fondea la primera fase del proyecto Tequila Espíritu de México, que se consolidará a lo largo del primer semestre de 2015, con el fin de convertir a este pueblo mágico en un destino turístico cultural, sustentable e inteligente.

Este proyecto, tripulado por Grupo JB –división de negocios de Casa Cuervo-, es sin duda el esfuerzo más poderoso por consolidar a Tequila como un destino turístico de primer nivel en el país, que atraiga tanto al turismo internacional como al local, con una oferta que mezcla la tradición tequilera, el folclor, la historia, la arquitectura y el paisaje de la región.

Sin embargo, no es el único. Desde 2003 en que Tequila fue nombrado pueblo mágico, los esfuerzos han caído en cascada; siempre coordinados por Casa Cuervo y el Consejo Regulador del Tequila, responden al pleno del Consejo de Desarrollo Integral de Tequila (CODIT), un organismo público-privado creado para ejecutar el plan de desarrollo urbano del lugar.

A manera de columna vertical de la promoción turística, desde 2006 se instituyó la Ruta del Tequila (RDT), un proyecto auspiciado por el Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), dedicado a promover la cultura y belleza natural de los ocho municipios que rodean al Volcán de Tequila.

En total, este 2014 la RDT ha recibido cerca de un millón de visitantes en la región, donde además de haciendas tequileras, paisajes agaveros, destilerías y tabernas, se encuentran pueblos mineros, talleres artesanales y vestigios arqueológicos de culturas indígenas antiguas. La derrama económica para la zona, que abarca casi 3 mil 300 km2, ronda los 560 mil millones de pesos (mdp).

Esta ruta tiene como atractivo principal las casonas, haciendas y destilerías de la zona, que mantienen sus puertas abiertas al turismo y brindan a la bebida tequila un bagaje cultural invaluable, pleno de tradición y abolengo.

“Nos es importante mostrar al mundo que realmente hay una herencia y una tradición detrás del tequila, la bebida, que hay un lugar de donde parte todo. Detrás del tequila hay 254 años de tradición y abolengo, en los que la bebida se fue sofisticando y evolucionando; cada marca cuenta una historia diferente”, señala Federico Arteaga, director de planeación de Grupo JB.

Para dormir en Tequila

En su primera fase, Tequila Espíritu de México integra un hotel, un centro de convenciones, un centro cultural y un corredor comercial, “es el legado de JB para devolverle a Tequila parte de lo mucho que le ha dado a la familia Beckmann (dueños de Casa Cuervo)”, señaló Arteaga.

Desde que se echó a andar el Plan de Desarrollo Urbano de la región, para los involucrados en el CODIT era claro que el crecimiento debía darse con un orden y metas claras a cumplir en tiempos determinados, orientados a hacer de Tequila “un lugar donde se vea la mexicanidad en su más alta expresión”.

Así comenzaron con el mejoramiento de la imagen de los municipios, la apertura de hoteles y comercios para dar servicio a los visitantes y la construcción de Mundo Cuervo, un espacio de entretenimiento y cultura donde el centro es la destilería La Rojeña, que en sus inicios recibía 18 mil visitantes por año y este 2014 cierra con 185 mil.

La oferta de los ocho municipios de la Ruta del Tequila y de Mundo Cuervo, con todo y su tren Guadalajara-Tequila que transporta unas 40 mil personas por año, es exitosa y atrae más visitantes cada año, y justo por eso, Grupo JB decidió que era necesario incrementar y ampliar la infraestructura de servicios de la zona.

En un primer momento, la RDT y Mundo Cuervo impulsaron que la vocación del pueblo de Tequila cambiara de meramente industrial a turística, “el propio desarrollo atrajo pequeñas y medianas empresas dedicadas a atender a los visitantes”, explica Arteaga.

Pero hoy todo aún es a pequeña escala. Según cálculos de Grupo JB, Tequila tiene el potencial para recibir alrededor de un millón de visitantes y albergar a unos 100 mil residentes. Hoy sus cifras están a menos de la mitad de esas metas: recibe cerca de 400 mil turistas y tiene unos 40 mil habitantes.

En este sentido, aunque hay muchos hoteles de diversas categorías, “cuando mucho tienen 20 habitaciones. Nuestro hotel tendrá 95 y permitirá la llegada de grupos. Hoy Tequila es un paseo de un día, la idea es que la gente llegue y se quede una o dos noches para que disfrute de todo lo que ofrece la región”.

El proyecto Tequila Espíritu de México contempla otras tres fases y 150 millones de dólares más de inversión en los próximos 5 años, para convertirla en una “Ciudad Inteligente”, con más infraestructura turística y accesibilidad tecnológica, en lo que ya colabora IBM.

La meta para 2020 incluye la construcción de un teleférico, un desarrollo inmobiliario habitacional para los residentes, la remodelación del hotel boutique La Cofradía y la apertura a público de dos fábricas tequileras más, que se integrarán a la RDT.

Guanajuato también

Si bien es su vecino Jalisco el estado tequilero por excelencia, Guanajuato ha logrado destacar a nivel internacional su producción de la bebida favorita de los mexicanos.

Durante la Feria Internacional de Turismo (Fitur) celebrada en España, el estado fue ganador del concurso al Mejor Producto de Turismo Activo por su Circuito del Tequila.

Este producto turístico integra visitas a zonas arqueológicas, degustación de cocina tradicional guanajuatense, paseos por campos agaveros, visitas a fábricas productoras y catas de tequila mezcal, entre otros destilados, además del festival anual del Tequila, Mezcal y Destilados de Agave.

El proyecto integra a los municipios de Abasolo, Cuerámaro, Romita, Pénjamo, Huanímaro, Manuel Doblado y Purísima del Rincón, mismos que cuentan con denominación de origen del tequila.

El premio que se le otorgó al estado se integró en la categoría de Producto Enogastronomía que incluye reconocer la historia, la cultura y la gastronomía del lugar.

Más allá del sol y la playa

Una de las partes prioritarias del Plan Nacional de Desarrollo 2012-2018 es impulsar y desarrollar la oferta turística de México en toda su amplitud y diversidad, con la idea de que todo el territorio mexicano y no sólo sus más famosos litorales gocen de las bendiciones del turismo, como la derrama económica y la inversión de capitales para su desarrollo.

Año con año, dos de cada tres turistas extranjeros que llegan al país, optan por visitar Cancún, Los Cabos o Riviera Maya. El turismo local, más inteligente y quizá con menos recursos, se abre a las nuevas experiencias que le ofrece el turismo cultural, desde la tradicional oferta histórico-antropológica de las ciudades coloniales hasta las nuevas experiencias de aventura, deportivas y etnográficas.

Poco conocido fuera de la península de Yucatán pero de añeja tradición, el licor de Xtabentún también se ha emparejado con la escena turística de su región para una promoción conjunta y esparcir la leyenda y el sabor por Europa y Norteamérica.

Hace menos de un lustro, este licor de anís y miel de flor de Xtabentún –oriunda de la península- sólo podía comprarse en Mérida, Cancún y la Riviera Maya; aunque es producido por varias casas, la más grande y tradicional es D’Aristi, que lo hace desde 1935.

La llegada de un socio con capital fresco y una nueva visión empresarial, abrió las puertas de la hacienda Vista Alegre no sólo a una nueva imagen y a una mejor distribución, especialmente internacional, sino también al turismo extranjero que llena las playas de Cancún y Riviera Maya y se lleva con él una  dos botellas de las especialidades de a casa: Xtabentun, Ron Kalani (con coco) o Huanan (licor de guanábana).

Según Federico Martínez Martín del Campo, director de la división de Bienes de Consumo de Grupo Multimedios, dueño de 75% de D’Aristi, las ventas totales de la licorera han crecido 60%, “si quitamos los aguardientes, que venden mucho y son muy baratos, las ventas de nuestros otros productos (Premium) han crecido 150%”.

En esta categoría destacan sus productos insignia: Xtabentun, del que se producen 100 mil litros por año, Kalani y Huana, de los que se elaboran 10 mil botellas, respectivamente. De ellos, 70% se van a Europa -incluido el Reino Unido-, EU y Canadá.

Operados por agencias de viajes, los recorridos por la hacienda muestran todo el proceso de elaboración de licor de Xtabentun, pasan por una sala de degustación y finalmente por la tienda. En tan solo 4 años, la hacienda pasó de tener 3 mil 500 a 5 mil visitantes por año.

“Los turistas compran botellas como souvenir y las regalan, pero lo más importante es la retroalimentación. Recibimos muchos correos electrónicos de extranjeros que quieren saber dónde conseguir nuestros licores en su país”, comentó Martínez.

Hasta octubre pasado, la Secretaría de Turismo reportaba un crecimiento de 18.1% en captación de divisas y 19% en recepción de turistas extranjeros –más de 19 millones en los primeros 9 meses de año-.

Pero cerca de 25% de esos turistas paran en Cancún y la Riviera Maya, y el reto del sector es llevarlos a nuevos destinos y a vivir nuevas experiencias mexicanas.

Rutas del vino

Un parte pequeña la tiene hoy el enoturismo en el Valle de Guadalupe, Baja California, y la zona de Ezequiel Montes en Querétaro, donde se ubican los mejores viñedos del país. Casas como L.A. Cetto, Monte Xanic, Bodegas Santo Tomás y Pedro Domecq en Baja,  y Freixenet en el Bajío, tienen sus puertas abiertas todo el año para recibir a los amantes del vino y mostrarles su tradición.

Aunque ven la actividad turística más como promoción de sus marcas, productos y herencia, que como un negocio en sí, Monte Xanic inauguró en la vendimia pasada (agosto) su nueva vinícola, en la que conjunta tecnología de punta y la posibilidad de vivir y sentir el proceso de elaboración del vino.

Planeada para facilitar el acceso de los turistas al mundo de la elaboración del vino en todos sus procesos, la nueva construcción, desarrollada en 10 meses, requirió una inversión total de 3 mdd, y refleja “el compromiso de Monte Xanic con la calidad”, indicó un vocero del viñedo.

Si bien forma parte de la Ruta del Vino desde hace ya muchos años, Monte Xanic no cuenta con una operadora externa para vender sus recorridos de 30 minutos. Las visitas se reservan directamente –por mail o teléfono- y el costo se limita al precio de la degustación elegida, que va de 90 pesos por los blancos, 110 pesos por los tintos, 120 por el menú mixto y 350 para el de ediciones limitadas.

La Ruta del Vino en Baja California ofrece más de 100 viñedos y bodegas, desde las más pequeñas vitivinícolas familiares hasta los productores a gran escala; tiene restaurantes para todos los gustos, museos comunitarios, centros artesanales, galerías de arte, boutiques de vino, hoteles para dormir y seguir, y hermosos paisajes.

Tierra de mezcal

Producido con Denominación de Origen en ocho estados de la República mexicana, el mezcal es entre todas las bebidas de factura nacional la que goza de un entorno con mayor diversidad cultural y mayores opciones de impacto y promoción turística.

Sin embargo, la falta de organización entre los productores, que el Consejo Regulador de la Calidad del Mezcal (Comercam) no ha logrado cohesionar, deja al tradicional aguardiente de gusto ahumado muy lejos de alcanzar los logros que en exportaciones y promoción turística tiene hoy el tequila.

Apreciado en Norteamérica y Europa como una bebida gourmet, el mezcal ha crecido en sus exportaciones en rangos cercanos a 50% los últimos años, no así en su oferta cultural y turística, donde las “rutas del mezcal” existen, pero su desarrollo es pobre y criticado por su falta de profundidad cultural y su exceso en la degustación.

Existen Rutas de Mezcal en todos los estados que lo producen, de Durango a Guerrero, Michoacán, Tamaulipas, Zacatecas, Guanajuato, Oaxaca y San Luis Potosí; la más desarrollada es esta última, donde la secretaría de turismo estatal tiene en marcha desde 2011 un programa de promoción cultural de la zona huichola (con Wirikuta y el cerro del Quemado como centro), ligado al mezcal.

En Oaxaca, donde se produce 94% del mezcal que se hace en el país, existen diversas rutas armadas por operadores turísticos, mientras la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico local (SETUDEC) tiene en fase de proyecto un plan estratégico de desarrollo social, anclado en el turismo mezcalero, que impactará a 60 localidades.

El proyecto, que tiene como meta igualar los logros de la Ruta del Tequila, arrancó a mediados de 2014 en Santiago Matatlán y hoy está detenido; el plan está financiado por el gobierno federal e incluye obras de infraestructura como puentes y carreteras, hoteles, corredores culturales y comerciales, servicios y restaurantes que desarrollarán de manera integral todas las zonas del estado donde se produce mezcal, según ha dicho a dependencia.