Al diablo con los acuerdos comerciales

 Un estudio de HSBC y EIU revelan que pocas empresas aprovechan las tarifas preferenciales debido a la complejidad de las reglas comerciales.
En marzo, el presidente Peña Nieto firmó un tratado de libre comercio con el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli.
En marzo, el presidente Peña Nieto firmó un tratado de libre comercio con el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli. (Cortesía)

México

¿Los acuerdos comerciales son importantes? La respuesta ortodoxa es que obviamente son importantes. Cuando disminuyen las barreras para comercializar, los productos fluyen a través de la frontera de una manera más libre y como resultado se benefician los negocios, los consumidores y las economías. Pero HSBC y la Unidad de Inteligencia Económica (EIU) presentaron los resultados de un nuevo estudio de negocios que presenta algunas interesantes realidades en la práctica.

La EIU entrevistó a 800 ejecutivos de 800 empresas que se encuentran en ocho países de la zona Asia-Pacífico. Su principal descubrimiento: Solamente uno de cada cuatro negocios (el 26%) sacó algún provecho de los más de 50 tratados comerciales bilaterales y regionales que se firmaron entre esos países.

¿Por qué se da ese nivel tan bajo? En parte se debe a que la EIU estableció su estudio para que 80% de las empresas encuestadas fueran pequeñas y medianas con ingresos anuales de entre los 50 y 150 millones de dólares. Tradicionalmente estas son menos propensas a participar en el comercio internacional.

Pero los negocios entrevistados tienen sus propios motivos, los cuales son muy interesantes.

Muchos ejecutivos dijeron que no estaban al tanto de la existencia de los acuerdos comerciales o solamente tenían un conocimiento limitado de ellos. Muchos dijeron también que era desalentadora la complejidad adormecedora de los acuerdos comerciales. Se comprende cuando un pacto promedio puede incluir páginas y páginas de un denso texto legal y de complicadas tarifas arancelarias para impulsarla.

La gran cantidad de acuerdos bilaterales y regionales que se han negociado durante los últimos 20 o 30 años han llevado a una excesiva maraña de reglas preferenciales que los negocios tienen que desenredar si quieren aprovecharlos. Por eso mismo, las empresas tienden a favorecer desde hace mucho tiempo los tratados multilaterales de alcance total sobre los bilaterales o regionales.

Pero los resultados del estudio de EIU/HSBC llegan en buen momento. La Organización Mundial de Comercio todavía lucha por lograr progresos en los acuerdos multilaterales. Mientras tanto, Estados Unidos y otros países discuten nuevos y mayores acuerdos regionales como los doce países del Acuerdo Trans-Pacífico (TPP) y  la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión  (TTIP) de la Unión Europea y Estados Unidos, a los cuales los críticos argumentan que solo aumentarán la complejidad del sistema de comercio mundial.

El estudio de EIU/HSBC no solamente es una lectura triste para los negociadores comerciales. Si y cuando se utilizan los acuerdos de libre comercio, los negocios se benefician con un aumento en las exportaciones.

También se muestra que los negocios quieren que los gobiernos negocien más acuerdos comerciales.