México se integra a MILA

Al formar parte de MILA, las empresas e inversionistas mexicanos tienen ahora libre acceso al capital y los mercados bursátiles de Chile, Colombia y Perú. 

México

Las dos mayores economías latinoamericanas, Brasil y México, siempre están en una carrera constante por alcanzar el primer lugar en sus indicadores económicos, el monto de sus exportaciones o la atracción de inversiones. MILA es el acelerador que usó esta vez la Bolsa Mexicana de Valores BMV) para rebasar a su rival brasileña. Antes de que México fuera parte del Mercado Integrado Latinoamericano (MILA), la Bolsa de Valores de Sao Paulo (Bovespa) era la número uno de la región con un valor de capitalización de 988 mil millones de dólares (mdd) frente a los 538 mil mdd de la mexicana.

MILA surgió en 2011 con la integración de las bolsas de valores de Santiago de Chile, Colombia y Perú para permitir a los inversionistas e intermediarios comprar y vender acciones de los tres países y que juntos sumaban más de 537 mil mdd de capitalización bursátil hasta noviembre. Este mes, la Bolsa Mexicana se sumó a MILA, convirtiendo al mercado bursátil de los cuatro países en el mayor de  América Latina tanto por el número de compañías listadas (más de 780 emisoras) como por su capitalización bursátil (más de mil 100 mdd).

“Ahora las empresas pueden utilizar las bolsas de valores de los cuatro países para buscar financiamiento”, explica Sergio Contreras, vicepresidente del Consejo Empresarial de la Alianza del Pacífico.

Desde 2011, México había intentado formar parte de MILA con sus socios de la Alianza del Pacífico pero algunos cambios en las bolsas de esos países impidieron la integración del sistema bursátil mexicano.

“La Alianza del Pacífico busca la libre circulación de bienes, servicios, personas y capitales entre los cuatro países”, dice Contreras. “MILA es un esfuerzo por permitir el flujo de capitales”, agrega.

Los inversionistas de los cuatro países que conforman la Alianza del Pacífico pueden diversificar mejor sus inversiones al ganar acceso a estos mercados.

El 2 de diciembre, un inversionista mexicano compró 200 acciones de la tienda departamental chilena Falabella con ayuda de las casas de bolsa de GBM en México y Chile. La transacción de mil 415 dólares fue un monto significativo pues se requería hacer una prueba real para comprobar el funcionamiento de esta integración bursátil y a partir de 2015, la casa GBM planea promover esta nueva oportunidad de inversión entre sus clientes.

“MILA facilita a nuestros emisores el acceso al mercado de inversionistas sudamericanos, lo que les dará más operatividad y liquidez, al mismo tiempo que fortalece a la región en su conjunto, potenciando al MILA como polo de inversión aumentando su valor”, dijo Pedro Zorrilla, director adjunto de la BMV, en un comunicado.

Los inversionistas también ganan más opciones para sus portafolios. Por ejemplo, los clientes mexicanos pueden comprar acciones de los fondos de pensiones que cotizan en las bolsas de esos países ya que en México, las afores no tienen autorización de emitir certificados bursátiles. En cambio, los inversionistas de Perú y Chile cuyas economías dependen de la explotación de cobre pero ninguna empresa minera cotiza en esos países y ahora sí pueden invertir en empresas como Grupo México que cotiza en la BMV. 

 “MILA son las carreteras que permiten el flujo de dinero de un país a otro, no se están fusionando las bolsas ni se toman posiciones de riesgo”, asegura Sebastián Rey, director de ventas internacionales y comercio de títulos. “Si quieres comprar acciones chilenas, tu dinero se va a Chile”, agrega.

Aunque a partir de 2015, GBM comenzará a promover las ventajas de MILA entre sus clientes, Rey advierte que los inversionistas mexicanos son cada vez más sofisticados al exigir más y mejores productos financieros. Tan sólo en los últimos tres años, el monto promedio diario de transacciones en pesos mexicanos de sus clientes ha aumentado en un 7.8%, de acuerdo con GBM.

Aunque MILA es ahora el primer mercado bursátil latinoamericano sigue lejos de lograr la integración que tiene la Unión Europea donde una sola moneda y el sistema de liquidaciones homogéneo Euronet permite un mayor flujo de transacciones bursátiles entre los países miembro.