España es el mayor inversor de México

Las empresas ibéricas han invertido más dólares en México que todas las de Estados Unidos y Canadá. 
El interés de las empresas españolas es apoyar a México con su experiencia y capacidad en el desarrollo de obras públicas incluídas en el Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018 que tiene un presupuesto de 600 mil millones de dólares.
El interés de las empresas españolas es apoyar a México con su experiencia y capacidad en el desarrollo de obras públicas incluídas en el Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018 que tiene un presupuesto de 600 mil millones de dólares. (Cortesía)

México

Las manufacturas, con su boyante industria automotriz, son el principal motor de empleo, exportaciones mexicanas y han acaparado las noticias sobre los anuncios de inversión de empresas japonesas, alemanas y coreanas. Pero ninguno de estos países es el mayor inversionista extranjero en México.

España tiene el primer lugar al invertir seis veces más que las empresas de Estados Unidos e incluso más que la suma invertida de EU y Canadá en México. En 2014, las empresas españolas destinaron más de 6 mil 836 millones de dólares (mdd) en inversión extranjera directa (IED) a México, casi tanto como todas las empresas del sector de manufactura en el país (6 mil 985 mdd) según los datos más actuales de ProMéxico actualizados hasta el primer semestre del año pasado. En total, España fue el origen de 26.1% de la inversión extranjera directa (IED) en México, según el reporte de esta agencia gubernamental de promoción de inversión extranjera y exportaciones mexicanas.

A pesar de que México registró unas 8 mil movilizaciones, marchas y manifestaciones en el último trimestre de 2014, empresas españolas como Grupo Santander o Gas Natural Fenosa decidieron mantener sus planes de inversión en marcha, y en diciembre y con su año fiscal por cerrar, dieron un espaldarazo a las acciones gubernamentales al anunciar mayores inversiones en el país.

Santander, el tercer grupo financiero en importancia en el país, duplicó los montos de las inversiones que había anunciado al cierre del primer semestre de 2014. En 2015 el grupo invertirá 10 mil millones de dólares (mdd) en proyectos de infraestructura y otros 5 mil mdd en financiamiento para PyMes, que se añaden a una cantidad igual invertida ya este año.

Por su parte, Fenosa prometió hasta mil 400 millones de pesos para incrementar sus redes de suministro, específicamente para apuntalar su operación en el Distrito Federal y arrancar actividades en Sonora y parte de Sinaloa, donde ganaron la licitación para la distribución de este energético recientemente.

Ana Botín, presidenta global de Santander, visitó México en diciembre para anunciar las inversiones y asegurar que “tenemos que seguir creciendo en y con el país”, y que para el grupo financiero las reformas estructurales aprobadas este año “México se encuentra nuevamente frente al umbral de una gran transformación”, de la que el grupo quiere participar.

El anuncio de estas inversiones refleja la confianza de estas empresas en que la inseguridad ciudadana y el descontento social son algo temporal, y que para ellos pesa más la seguridad jurídica y económica que se construye a partir de las reformas estructurales aprobadas este año.

Un revés más fue, sin duda, la violenta apreciación del dólar, que dejó al peso mexicano un poco maltrecho para arrancar 2015; sin embargo, también hay confianza, dijeron, en que se logrará una estabilidad monetaria en los primeros meses del año, y que la economía mexicana alcanzará pronto sus mejores años del milenio.

A la conquista de las Américas

Bien dicen que gato gordo no caza ratones. En las últimas dos décadas, las inversiones españolas han llegado a México en un flujo constante; esa tendencia se acentuó en años recientes gracias a la recesión que vive la península y motivó a los empresarios a mover sus capitales en busca de terrenos más fértiles y mercados más activos.

Con todo un mundo para invertir, México acapara hoy alrededor de 19% de la IED en Latinoamérica, tanto de grandes consorcios financieros como Grupo Santander o BBVA, como de otras empresas grandes y medianas enfocadas en infraestructura, energía, comunicaciones y turismo, entre las que destacan multinacionales como Telefónica, Iberostar, OHL, Inditex, Iberdrola, Acciona y ADO, según datos de ProMéxico.

Son muchas las razones que explican este fenómeno, “México es un mercado donde hay una importante estabilidad económica, las reformas lo abren al exterior y crean expectativas favorables”, afirma Juan Carlos Martínez Lázaro, director de la División Corporativa del IE Business School y autor líder del informe 2014 de Panorama de Inversión en Latinoamérica, publicado por esta escuela de negocios cada febrero desde hace siete años.

“Si juntamos la modernización de la economía mexicana gracias a las reformas económicas, la estabilidad macronómica, el mercado de más de 100 millones de consumidores, la seguridad jurídica y su vecindad con Estadsos Unidos, sabemos que México es capaz de captar mucha inversión extranjera”, señala el catedrático.

Para Martínez Lázaro, las empresas españolas privilegian a México también porque es el único mercado que ofrece grandes oportunidades de crecimiento y algunas de las características favorables es Brasil, pero “aunque es más grande, su economía es más compleja y restrictiva. México ofrece más incentivos y apertura”.

En el informe de 2014, la IE Business School preveía que España diversificaría el envío de sus capitales hacia otras regiones como Asia, África y Estados Unidos; sin embargo, apuntó también que la Alianza del Pacífico en lo general, y México en particular, seguirían siendo el principal puerto para esos dineros, por su situación económica y por la seguridad jurídica que prometían las reformas.

La seguridad jurídica o un sistema legal más ‘business friendly’, es el   valor agregado del país, que combinado con “el incremento de las clases medias y de su capacidad de consumo, por un lado, y la necesidad de mejora y ampliación de las infraestructuras y los servicios prestados por el Estado a los ciudadanos, por otro, hace que dicha región sea vista desde el exterior como un territorio en pleno proceso acelerado de crecimiento y de desarrollo”, refiere en el informe Jorge Cachinero, Director Corporativo de Reputación e Innovación de la firma Llorente & Cuenca.

Ese análisis no pasaba por alto el handicap negativo de México, en el que destacan la inseguridad ciudadana y la volatilidad del tipo de cambio, que ciertamente depende más del panorama macroeconómico y el desempeño de nuestro vecino del norte que de la administración interna. Este factor, considerado por los empresarios encuestados en el informe como un “riesgo relativo en ascenso”, se volvió muy real en el último trimestre de 2014.

Pero nadie llama al engaño. La amenaza de la fluctuación en el tipo de cambio era un riesgo calculado, que llegó de la mano con la certeza de que la moneda encontrará un punto de equilibrio en pocos meses, además de que, en balance, México es “considerado el país más competitivo y el que tiene acuerdos de libre comercio más interesantes”, según las empresas que participaron en la encuesta que sirve como base para este informe.

¿Y dónde están las inversiones?

En 2014, más de una tercera parte del stock de la inversión directa española en el exterior está en América Latina; en cifras, eso significaba cerca de 132 mil millones de euros en 2011 (último dato disponible), lo que convierte a España en uno de los mayores inversionistas en países como Brasil, México, Chile y Costa Rica, Perú y Argentina.

Si hablamos de los sectores de destino, la inversión española está muy diversificada, aunque destaca el sector financiero que, al menos en México y Brasil, acapara 33% de los capitales. En segundo lugar están las telecomunicaciones, con más de 15% y en tercer lugar las empresas de distribución de energía, que significa un 11% de la inversión total.

Esta tendencia se debe a que México “tiene que modernizar todo tipo de infraestructura: ferroviaria, aeropuertos, agua, electricidad; muchas de las empresas españolas son líderes mundiales en su sector, de la gestión de infraestructura, plantas energéticas, plantas de saneamiento, son empresas muy potentes que están licitando contratos en todo el mundo y aquí habrá muchas oportunidades en la exploración del Golfo, con Pemex”, señaló Martínez Lázaro, de IE Business School.

Es fácil deducir y nombrar a las grandes multinacionales españolas que generan las grandes cifras, pero no son las únicas empresas ibéricas presentes en Latinoamérica. De hecho, “tan destacable como las grandes cifras es el hecho de la cada vez mayor presencia de empresas españolas medianas y pequeñas”, señala en el informe Erik Rovina Mardones, SG de Política Comercial con Iberoamérica y América del Norte en la Secretaría de Estado de Comercio.

Así, en el mismo estudio de IE Business School se prevé que en los años venideros crezca de manera importante la presencia en México de un nuevo tipo de inversión española, con la llegada de unas 19 mil empresas pequeñas y medianas españolas (de 20 a 2 mil empleados), que se aliarán con firmas locales para transferir know how y tecnología en temas de innovación, relacionada con las principales cadenas de valor en agroindustria, telecomunicaciones, energías renovables y servicios.

El panorama que ofrece México en particular, y la región en general, para las empresas españolas, en especial para las medianas y start-ups, es muy positivo, especialmente por la demografía, el crecimiento y potencial de negocio. “Pero el acercamiento a este mercado debe ser más cuidadoso y detallista para cualquier compañía que quiera acceder a él, tanto por la mayor competencia como por el hecho de que no será fácil que estas economías continúen creciendo al mismo ritmo que la década pasada”, de acuerdo con este informe.

Aun así México, con sus recién estrenadas reformas estructurales, es una tierra de oportunidades que, si bien debe afrontar una gran competencia en la captación de inversión, todavía es terreno fértil para inversiones de infraestructura y en sectores productivos que tienden a diversificar sus fuentes de riqueza.

Los grandes proyectos en México están todavía por desarrollarse. Como indicó la Ministra del ramo, el interés de las empresas españolas es apoyar a México con su experiencia y capacidad en el desarrollo de obras que requerirá el Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018 del presidente Enrique Peña Nieto, que tiene un presupuesto de 600 mil millones de dólares.

“De ellos, 100 mil millones son para el sector de las comunicaciones y los transportes, donde se destaca la ampliación y modernización de aeropuertos, nuevas autopistas y carreteras, nuevas centrales hidroeléctricas y eólicas, y desplegar una importante red ferroviaria para pasajeros, etc. En todas las infraestructuras de transporte (ferroviario, carreteras, puertos, aeropuertos, etc..) las empresas españolas pueden aportar su experiencia y know-how”, explicó Juan Antonio Cuartero, director de la consultora Structuralia.

Con tanto por hacer, México tiene mucho campo para invertir; empresas como Gas Natural Fenosa y Grupo Santander lo han leído bien, y este 2015 atacarán de frente y con grandes expectativas.

Además de ampliar su red de distribución, la empresa distribuidora de gas destinará parte de los mil 400 millones de pesos anunciados a acciones de mercadotecnia y promoción para incrementar su cartera, que cierra 2014 con 130 mil nuevos clientes y espera ganar otros 145 mil en 2015, dijo Ángel Lárraga, country manager en México.

Gas Natural Fenosa es una compañía española que hoy sirve a 1 millón 400 mil clientes en México, 75% de los usuarios de este energético en el país. La expectativa de crecimiento es grande, pues actualmente 20 millones de mexicanos aún usan gas Licuado de Petróleo (LP), pero ellos tarde que temprano deberán migrar a gas natural, en aras de ganar seguridad en la distribución y utilizar una energía más amigable con el ambiente.

Por su parte, Santander no sólo invertirá 15 mil mdd (más de 200 mil millones de pesos) este año en proyectos de infraestructura y financiamiento a PyMes, sino que en los últimos 10 años ha invertido mil 500 millones de pesos más para ampliar 20% su red de sucursales, para llegar a 200 puntos de atención a clientes.

Acorde a su estrategia de consolidación en México, Santander adquirió en años pasados las carteras hipotecarias de GE Money e ING, y más recientemente compró una cartera de crédito a consumo de alrededor de 4 mil millones de pesos al banco canadiense Scotiabank.


Con información de Tania Lara