“Soy optimista pero cauteloso” Dr. Jaime Serra Puche

Actualmente preside la consultora SAI para asesorar a inversionistas extranjeros en México así como a empresas mexicanas que quieren globalizarse.
Jaime Serra Puche
Jaime Serra Puche (Cortesía)

México

El Dr. Jaime Serra Puche, ahora es mejor recordado como negociador del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN) como secretario de Comercio del gobierno de Carlos Salinas que por el “error de diciembre” como secretario de Hacienda del presidente Ernesto Zedillo. A 20 años de la firma del TLCAN, comenta sobre el éxito de las exportaciones mexicanas así como las lecciones aprendidas en la crisis económica de 1994. Actualmente preside la consultora SAI para asesorar a inversionistas extranjeros en México así como a empresas mexicanas que quieren globalizarse.

¿Se siente optimista o escéptico sobre las reformas y las noticias económicas sobre México?

Tenemos que ser optimistas pero cautos porque se han tomado decisiones trascendentales, y finalmente se lograron consensos. Pero lo que sigue para adelante es igual de complejo. Sigue la etapa de instrumentar cambios y darle certidumbre a los agentes económicos. Si los cambios son instrumentados correctamente, habrá crecimiento económico pero si la instrumentación es fallida, no solo se puede disminuir sino revertir el crecimiento por expectativas no cumplidas Soy optimista pero cauteloso. Todo está por definirse, y debe haber reglas y esquemas instrumentación que le den certidumbre a los inversionistas.

Nunca más volvió a ocupar un cargo público tras la crisis de 1994, ¿por qué?

Yo renuncié para ayudar a resolver una crisis económica que se fue cocinando debido a un desequilibrio fiscal y en la cuenta corriente. La lección es que el déficit no puede crecer arriba del 1.5% del PIB, y en ese momento, marcaba 8 puntos, es una lección importantísima. Renuncié para que hubiera caras frescas para corregir ese desequilibrio. Y decidí ya no volver al servicio público. No lo extraño para nada.

¿Argentina no ha aprendido esta lección?

No han aprendido muchas lecciones. No soy nadie para aconsejarlos pero necesitan hacer un esfuerzo gigantesco para corregir sus finanzas públicas.

¿Le sorprende el éxito que han tenido las exportaciones de la industria automotriz en México y otros productos?

El concepto de lograr ser competitivos en manufactura, no me sorprende, esa fue la motivación del TLC. Lo que sí me sorprende es el monto y el tamaño de las exportaciones, antes del TLC, México exportaba 100 millones de dólares (mdd) diarios a Estados Unidos, son mil mdd al día, es francamente un boom. Sí lo veía venir pero no en esos términos cuantitativos y con esa dimensión.

¿Cree que el TLCAN debería escalarse en otros aspectos?

Es muy importante entender que los logros de TLC en crecimiento de flujos comerciales son resultado de los agentes económicos y que la participación de los gobiernos ha sido menor. Sin embargo, nos acercamos a un momento que se requiere más liderazgo de los tres países. Hay tres estrategias para ser competitivos: falta un esquema de logística mucho más moderno, y para eso se necesita resolver el tema de los camiones desde el primer día del TLC entró en vigor esto no se ha resuelto. Falta infraestructura, telecomunicaciones, la modernización de las aduanas, y esto requiere la participación de los gobiernos. Además, los tres gobiernos no sólo deben ponerse de acuerdo en transporte y logística, sino también deben buscar un acuerdo regional para garantizar el acceso a energía competitiva y barata.

Y tercero, falta una mayor movilidad de mano de obra sin implicar residencia permanente, crear mecanismos para ir y venir, como ocurrió en los 60 y como ocurre entre México y Canadá. Falta pensar en el TLC como una plataforma para construir acuerdos entre los tres países para mejorar competitividad de la región.

El TLCAN ha sido criticado por los efectos que tuvo en el campo mexicano, ¿cuál es su respuesta?

Es un error. La lluvia explica mejor la producción de maíz en México que el TLC. Hay una correlación intensa entre la producción de maíz con los niveles de precipitación. Lo que falta es modernizar la agricultura mexicana. Actualmente, los sectores modernizados, exportan cantidades enormes al amparo del TLC. Y los sectores que padecen se debe a que no pueden modernizarse. Es un discurso que no es correcto y es dañino porque puede equivocar el diagnóstico de lo que realmente necesita el campo.

¿A qué otros países ha asesorado en sus negociaciones comerciales?

Muchos. Entre ellos, a los egipcios cuando negociaban con la Unión Europea, a Panamá con su apertura económica, y a Colombia para el TLC con Estados Unidos, pero han sido varios casos.

¿Le frustra el estancamiento de la Organización Mundial de Comercio?

Sí, porque se está generalizando una autarquía regional. Hay una proliferación enorme de acuerdos regionales, más de la mitad del comercio se hace entre regiones y no se ha avanzado con la apertura global. Esto está ocurriendo porque en la OMC no han sido capaces de encontrar una liberación a nivel global ni de cambiar las formas de decisión ni las reglas de cómo negociar. Va a ser difícil detener la autarquía regional.