Cómo China Railway se quedó como el único postor para el Tren México-Querétaro

El consorcio mexicano que invitó a China Railway, no solo trajo al país al mayor operar de estos trenes del mundo sino que en el combo se sumó el Exim Bank. 

México

Los mexicanos reconocieron que ya empezaron a estudiar chino. Ya aprendieron a tener juntas a deshoras (con un diferencia de horario de 12 horas) y a seguir el ritmo de los exigentes estándares de las corporaciones chinas.

Las desarrolladoras mexicanas GIA, Grupo Higa y Prodemex son los socios locales de China Railway Construction Corporation (CRCC), una paraestatal china que es hoy por hoy la empresa de ingeniería en construcción más grande del mundo y líder en el negocio de los trenes de alta velocidad.

Este consorcio comenzó a trabajar sobre este proyecto en enero de este año. La parte china aportó unos 200 ingenieros y el lado mexicano otros 150. Este equipo se dedicó en exclusiva a armar la propuesta por el único tren de alta velocidad de todo el continente.

A China Railway la buscaron otras constructoras y desarrolladoras mexicanas. Y el consorcio de empresas mexicanas antes de irse a Asia había hecho sus acercamientos a corporaciones europeas que también se especializan en estos trenes. “Nos decidimos por este consorcio porque evaluamos las ventaja de ellos y cada uno de las empresas tenía muchas ventajas individuales”, afirma Ying Erqiang, vicepresidente de CRCC.

Decenas de viajes Beijing-DF terminaron con la conformación formal del consorcio exactamente 24 horas antes de presentar su oferta a la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT). “La parte china tiene una participación ligeramente mayoritaria (poco más de 50%) y nosotros tres tenemos el resto con participaciones iguales”, dice Pablo Puig, director ejecutivo y representante legal de las sociales locales, las  desarrolladoras GIA, Grupo Higa y Prodemex.

El 3 de noviembre a las 11 de la mañana se publicará en la página de Compranet si este consorcio quedó o no con el proyecto. En estos momentos, en las oficinas del DF del consorcio ya están haciendo los escenarios positivos y checando los planes de trabajo (que en primera instancia generarán unos 10,000 empleos permanentes) así como los esquemas de construcción y puesta en marcha y la creación de una empresa local que mantenga la participación actual de los socios. Un mes después del fallo se firmará el contrato y a partir de ahí, chinos y mexicanos tienen 100 meses de contrato divididos en: 36 de construcción, 4 de puesta en servicios y otros 60 de prueba y mantenimiento.

Los únicos oferentes

Una de las mayores sorpresas hace una semana, cuando se cerró la convocatoria, fue que los otros 15 consorcios interesados en el primer tren de alta velocidad de América se bajaran juntas y presentaran sus cartas de disculpas ante la SCT. Algunas, como Alstom y Siemens, alegaron falta de tiempo para culminar la oferta.

“Como todos, nosotros llevamos 18 meses con esta idea, desde que el presidente lo anuncio en diciembre de 2012. Fuimos los únicos en dedicarnos en exclusiva a este proyecto”, agrega Puig.

Pero si bien las otras empresas interesadas en la obra no presentaron sus propias ofertas muchas de ellas (“la mayoría”, dicen) ya se acercaron al grupo para ofrecer sus servicios, sus productos y sus soluciones.

Si bien China Railway ha estado interesada desde hace tiempo en el mercado mexicano, lo cierto es que esta es la única licitación abierta e internacional donde esta empresa asiática cumplía con los requerimientos para participar.  “No es el único proyecto en el que vamos a estar asociados pero es el único en el que el consorcio ha podido participar, porque por ejemplo el tren México-Toluca , las licitaciones de obra civil han sido de carácter nacional y en otras solo para empresas de países con tratados de libre comercio”, agrega Puig.

China Railway tiene en el mundo más de 41 proyectos en marcha con una inversión total de 14,000 millones de dólares (mdd). Pero sin dudas uno de sus aliados más poderosos es el China Exim Bank (ver recuadro adjunto).

Esta mismo entidad profusa en fondos le financia el 90% de otro de sus proyectos, el tren que une el puerto keniano de Mombasa con Ruanda. Se trata de una obra que ganaron hace cinco meses y que demanda de una inversión de 3,800 mdd.

En el caso de México, CRCC consiguió ser el ‘intermediario’ para que en esta obra el gobierno mexicano acceda a un crédito por el 85% del valor y a una blanda tasa fijas por 20 años “Se trata de un crédito sumamente atractivo al que ni siquiera el propio gobierno mexicano podría acceder”, agregan los ejecutivos mexicanos.

Se trata de la mayor inversión que hará el China Exim Bank en toda Latinoamérica y sin dudas será su mejor vitrina para crecer en la región. Por que tanto la firma China Railway como el Exim Bank vienen por más negocios relacionados con infraestructura.

Ganar el 3 de noviembre la licitación los dejaría con un pie puesto por 100 meses en una de las economías que más les interesa en toda la región.

¿Porqué subió el precio del proyecto?

Para el tren México-Querétaro, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) preveía una inversión de casi 43,000 mdp. Pero la oferta china-mexicana fue de poco más de  50,820 mdp, sin IVA.

“El presupuesto del que se habla era para solo de construcción y equipamiento. Pero finalmente la decisión de la SCT fue hacer un proyecto integral que incluyera la parte de ingeniería y diseño y más 5 años de pruebas extendidas de operación y mantenimiento”, explica Pablo Puig, representante legal del consorio.

Estos nuevos ítems extras (solo las pruebas extendidas están cotizadas en 7,700 mdp) más los ajustes por la inflación y el tipo de cambio hicieron subir la única oferta en casi un 16%.