“En el país estamos rezagados en cuestión hotelera” José Carlos Azcárraga

Azcárraga afirma que ha logrado sanear a la empresa y ha regresado la confianza de los inversionistas.
José Carlos Azcárraga, director general de Grupo Posadas
José Carlos Azcárraga, director general de Grupo Posadas (Juan Carlos Bautista)

México

Desde 2010 la empresa hotelera Grupo Posadas estuvo sumergida en problemas financieros ante la crisis económica mundial y un deterioro de imagen por el cese de operaciones de Mexicana de Aviación, donde Posadas era el principal accionista, situación que provocó la llegada de un nuevo director general.

Tras dos años en el puesto y vender todas sus operaciones en Sudamérica, Azcárraga afirma que ha logrado sanear a la empresa y ha regresado la confianza de los inversionistas.

¿Qué estrategia se planteó al tomar el cargo?

Nos pusimos un plan de varios puntos, el primero era que teníamos una situación financiera donde queríamos reducir la deuda, cosa que logramos con una baja de 40% (350 mdd), impulsado principalmente por la venta de activos.

Asimismo, fortalecimos nuestras marcas, somos una empresa que hemos creído en desarrollar las propias y crecerlas, como sucedió con Fiesta Americana y Fiesta Inn, que las renovamos el año pasado.

Otro punto fue que pasamos de ser un gran inversionista a operador, lo que no ayuda a centrarnos en lo que sabemos hacer, manejar hoteles. De las 47 unidades que están en proceso de construcción (562 mdd), 80% del capital viene de terceros y 20% de Posadas.

En cuestión de imagen ante el caso Mexicana de Aviación, ¿lograron limpiar su imagen?

Sin duda, los números que veo de Grupo Posadas reflejan la confianza que todos los inversionistas depositan.

El promedio de unidades por inversionista es de 2.2, y eso se me hace importante, porque no solamente quedan satisfechos con un hotel sino que abren otro. Es el reflejo de que estamos dando resultados y cumpliendo las metas.

Yo creo que es la mejor forma de explicar la imagen que tenemos en el mercado y que hemos firmado más hoteles que nuestros competidores.

¿Fue difícil la venta de activos en América Latina?

Sí, era un negocio donde íbamos bien llevábamos 15 años operando en Sudamérica con las marcas Caesar Park y Caesar Business, teníamos 15 hoteles operando y 15 en desarrollo.

Fue complicado desprenderse de algo importante, pero por otro lado era venderlo bien y fue lo que pudimos hacer, adicionalmente lo que logramos fue concentrarnos en lo que sabemos hacer, la hotelería en México.

 ¿Cómo fue 2014 para Grupo Posadas?

Ha sido un año muy bueno en muchos sentidos, de alguna forma cumplimos con los objetivos y expectativas que teníamos para el mercado y los accionistas.

Los resultados han sido espectaculares, el año pasado abrimos 22 hoteles, casi un hotel cada dos semanas, en la historia de Posadas no se habían abierto tantas unidades.

Para 2015 ya tenemos agendadas 25 aperturas y más las que se acumulen, el incremento ha sido importante.

¿El año 2015 cómo lo vislumbra?

Lo vemos con optimismo, y no sólo por las aperturas de los 25 hoteles que ya tenemos agendadas, sino que adicionalmente sentimos que nuestro proceso de desarrollo y firma de nuevas unidades sigue creciendo. Seguimos viendo interés del mundo inversionista de compañías institucionales, como las fibras o inversionistas locales.

La realidad es que cuando ves a México en términos hoteleros en comparación con Estados Unidos, en cuestión de unidades pér capita, estamos a la décima parte de lo que tiene nuestro vecino del norte. En el país estamos rezagados en cuestión hotelera.

Tras la venta de sus propiedades en AL, ¿cuándo regresarán al plano internacional?

Actualmente estamos concentrados en México, solo tenemos un hotel en EU, pero la realidad no quiere decir que estemos interesados ingresar a mercado internacional. Hemos estado viendo algunas alternativas, si existen posibilidades de crecer donde existan sinergias y ventajas competitivas, sin duda lo exploraremos, un ejemplo puede ser el caribe.

He aprendido que en este negocio nunca debes decir nunca, porque se desconoce cómo va a evolucionar la situación.