Fovissste reestructura planes de pago

Con una reestructuración en las formas de pago, FOVISSSTE, la institución encargada de otorgar créditos hipotecarios a los trabajadores del sector público entró en un periodo de modernización.
FOVISSTE
FOVISSTE (Shutterstock)

Disminuir el porcentaje de cartera vencida, y abrir nuevas posibilidades de pago y de financiamiento para los burócratas, son algunas de las principales características del nuevo sistema de cobranza social que ha puesto en marcha el Fondo de la Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (FOVISSSTE).

Al recibir la administración del instituto, el vocal ejecutivo José Reyes Baeza Terrazas debió enfrentarse a una cartera vencida del 14% de 840 mil créditos vigentes, además de un sistema de financiamiento que cargaba consigo políticas de más de 40 años.

Hoy, tras haber disminuido el porcentaje de cartera vencida a un 8.3%, el funcionario logró que fueran aprobadas distintas modificaciones en las políticas de forma de pago -particularmente para aquellos que hayan incurrido en mora-, otorgación de créditos hipotecarios y préstamos para mejoras de vivienda.

“Promovimos ante la Comisión Ejecutiva del Fondo autorización de este nuevo esquema y este nuevo modelo porque el objetivo del Fondo no es quitarle la casa a los trabajadores, es darle vivienda a los trabajadores”, afirmó Baeza Terrazas en entrevista.

Según explicó el funcionario, este modelo consiste en negociar con aquellos que tengan pagos atrasados distintas formas de pago y realizar descuentos tanto de intereses moratorios como de intereses ordinarios para regularizar la situación del trabajador, “tenemos que encontrar alternativas, presentar un menú de opciones que le permitan salir de la mora y conservar su patrimonio, conservar su vivienda”, dijo.

De continuarse con los cambios al interior de la institución, se proyecta que al finalizar el 2014 la cartera vencida pueda llegar a un 6%.

Ordenar la casa

Pero lograr el nuevo modelo requirió que antes se deben ordenar y amarrar cabos sueltos.

Se comenzó con regularizar o dar de baja a los trabajadores que, a lo largo de los años, quedaron fuera del gobierno y que aún tenían un crédito con el FOVISSSTE activo, además de aquellos a los que su contrato inicial había llegado a su fin.

“Nos quitamos casi 30 mil créditos que tenían una gran dificultad para el cobro y además había vencido el periodo de amortización, el tiempo de contratación, y estábamos prácticamente de manera fuera del tiempo establecido”, explica el funcionario.

Pero los contratos vencidos no eran el único problema.

Gobiernos estatales y municipales aportaron también al descontrol que se tenía al interior del instituto pues no se registraba puntualmente el descuento que se hacía a los empleados en concepto de pago del crédito FOVISSSTE.

Al no registrar estas retenciones de cobros, los trabajadores, sin saberlo, entraban automáticamente a la lista de morosos del Fondo aún cuando realizaran sus pagos o aunque mes a mes se les descontara de sus sueldos una parte proporcional.

Según Baeza Terrazas, los empleados de las áreas de educación, en especial del magisterio federal, fueron los más afectados por esta situación, “lo importante es que en un diálogo y en un acuerdo con ellos (los gobiernos estatales), definimos tiempos, convenios que permitieran recuperar las retenciones que habían hecho a trabajadores federales”, completó.

Nuevos créditos, nuevas modalidades

El reto del FOVISSSTE no consiste únicamente en realizar reacomodos, sino también en modernizar políticas de formas de pago y crear nuevos convenios.

Año con año, sólo una tercera parte de los empleados federales que participan en el sorteo de créditos del Fondo lograban acceder a uno pues el número de registrados siempre sobrepasa al número de créditos que la institución puede otorgar, por lo que aquellos que no resultaran ganadores debían esperar hasta el año siguiente.

Sin embargo, tras el último sorteo realizado en noviembre del año pasado, todos los registrados recibieron un número de folio y a los ganadores se les dio un tiempo límite de 60 días para iniciar su trámite, de no hacerlo lo perderían y, por orden de enumeración, aquellos que no obtuvieron un crédito en la primera etapa logran acceder a este.

“Esto permite que haya una expectativa real de los trabajadores que no habiendo resultado ganadores en el sorteo, tengan la posibilidad realmente de acceder al crédito por razón que los primeros no lo hicieron en tiempo y forma”, explicó Baeza Terrazas.

Otro cambio importante recién implementado es que los empleados federales pueden acceder al subsidio federal otorgado a través de la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI).

Anteriormente, sólo las personas con un ingreso no mayor a 2.5 salarios mínimos podían obtener el subsidio. A partir de este año, los empleados que ganen el equivalente a 5 salarios mínimos también pueden ser acreedores.

¿Y para el futuro? El funcionario adelantó que en en mayo se tiene planeado anunciar un posible convenio con el INFONAVIT que permitirá a los trabajadores del Estado que además laboren en el sector privado, fusionar ambas subcuentas y obtener así un crédito cofinanciado.

“El elemento estructural, distintivo, del FOVISSSTE es una institución con profundo contenido social, con espíritu social, porque finalmente surge para darle vivienda a los trabajadores, pero esto no choca con hacer de la institución una entidad profesional y moderna que funcione y funcione bien”, concluyó.