Remanente de Banxico aligera deuda hasta 1%

Se espera que Pemex obtenga 136.4 mil mdp de esos recursos; anticipan superávit primario en 2017.

México

El Banco de México tiene la expectativa de que con el remanente de operación que entregó al gobierno la deuda pública disminuya entre 0.8 y 1 por ciento del PIB adicional a lo estimado por de Hacienda.

En su comparecencia ante el Senado, el gobernador del Banxico, Agustín Carstens, también indicó que el manejo prudente de las finanzas públicas generará un superávit primario —mayores ingresos que egresos— en 2017, de acuerdo con los Precriterios que Hacienda entregó recientemente al Congreso de la Unión.

“Es adecuado que el remanente se utilice para disminuir deuda, porque son ingresos no recurrentes; no se puede predecir el comportamiento del tipo de cambio y por lo mismo no se puede contar con esos ingresos”, señaló.

El banco central entregó un remanente de 239 mil 94 millones de pesos; de ese monto, 70 por ciento, unos 167 mil millones, será para disminuir la deuda del gobierno federal, y el 30 por ciento restante se destinará al Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestarios (FEIP).

El total del remanente será registrado como ingreso del gobierno, por lo que disminuirá el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público, la medición más amplia de la deuda.

Hacienda tiene la expectativa de que la deuda pública aumente a 48.6 por ciento del PIB este año, un punto porcentual más respecto al año pasado, pero comience a disminuir el próximo año al menos 0.3 puntos porcentuales, según los Pre-Criterios 2017 que entregó al Congreso.

Sin embargo, según ese documento, el gobierno deberá entregar al menos 136.4 mil millones de pesos a Pemex para asumir la reducción del pasivo laboral, y en los próximos días Hacienda anunciará su proyecto para capitalizar a la petrolera mexicana, lo cual será un egreso adicional para el gobierno, según especialistas.

Carstens indicó que la responsabilidad de ese gasto recae en las facultades de la Secretaría de Hacienda, y calificó de positivo que el remanente de operación se utilice para disminuir la deuda pública, como se estableció en la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria (Lfprh).

Carstens fue cuestionado sobre el aumento de los “errores y omisiones” de la balanza de pagos en el sexenio de Enrique Peña Nieto. En 2015 este apartado alcanzó 17 mil 112 millones de pesos y en el cual presuntamente figuran transacciones ilegales.

“Hay operaciones de naturaleza ilegal que de alguna manera podrían estar reflejadas ahí, pero precisamente porque son ilegales pues no se están capturando”, señaló Carstens.

El funcionario dijo que la obligación del reporte de operaciones “inusuales” es responsabilidad de los intermediarios financieros —bancos— y reconoció que es un monto “importante”, por lo que el Banco de México reconoce que se debe buscar una metodología para reducir este monto.

Los senadores preguntaron al gobernador por la caída en las reservas internacionales, luego de que la Comisión de Cambios aprobara subastas de dólares para mitigar la volatilidad a raíz del aumento del tipo de cambio.

El gobernador del banco central justificó el mecanismo de subastas, el cual fue sujeto a ataques de especulación por algunas entidades financieras que usaron las pujas para generar ganancias. Y el cual tenía como objetivo enfrentar la volatilidad cambiaria internacional”.

Indicó que para este año Banxico espera una acumulación de entre 3 y 5 mil millones de pesos en las reservas internacionales, en caso de que la Comisión de Cambios no vuelva a intervenir con subastas de dólares.

También dijo que la depreciación del peso frente al dólar no se ha reflejado en el poder adquisitivo de la ciudadanía, pero admitió que tampoco se ha traducido en un beneficio para el sector exportador, al hacer más competitivos los productos nacionales, debido a la integración de las empresas mexicanas con las cadenas productivas de Estados Unidos, lo que encarece sus insumos.

Carstens también indicó que la volatilidad internacional ocasionó que residentes extranjeros abandonaran sus inversiones en Cetes mexicanos, pero a su vez los bonos de largo plazo han registrado un crecimiento sostenido, lo que muestra que continúa la confianza internacional en los valores gubernamentales mexicanos.

FMI reduce previsión de PIB

El Fondo Monetario Internacional redujo la expectativa de crecimiento para México en sus Perspectivas de la economía mundial 2016. Para 2016 pronosticó una expansión de 2.4 por ciento del PIB, una reducción de 0.2 puntos porcentuales respecto a su previsión de enero, y por debajo del estimado de Hacienda, que estableció un intervalo de entre 2.6 y 3.6 por ciento.

Para 2017 el FMI pronosticó que la economía mexicana crecerá 2.6 por ciento, una caída de 0.3 puntos.

Indicó que México tuvo ajustó su política monetaria por la caída del precio del crudo, pero espera que la economía crezca a un ritmo “moderado”, principalmente por un mayor consumo interno y un mejor comportamiento económico de EU.

Sin embargo, el FMI prevé que continúe un entorno de bajo crecimiento económico global. Espera que la economía mundial crezca 3.2 por ciento en 2016, una caída en su expectativa de 0.2 puntos porcentuales, mientras que el próximo año repunte a 3.5 por ciento, un ajuste de 0.1 puntos a la baja.

Señaló que México se encuentra entre los países con “marcada” depreciación de su moneda frente al dólar y fue afectado por la caída de los precios de las materias primas, lo que obligó a subir sus tasas de interés y realizar ajustes fiscales.