Extranjeros retiran 167 mil mdp en bonos

Menos recursos para financiar el gasto público y una tasa de interés mayor, indican un costo del crédito superior, revelan datos del Banxico.
México enfrenta condiciones crediticias menos favorables, advierten Hacienda y el Banxico.
México enfrenta condiciones crediticias menos favorables, advierten Hacienda y el Banxico. (Araceli López)

México

Extranjeros han desinvertido 166 mil 846 millones de pesos en valores gubernamentales mexicanos en los primeros cinco meses del año respecto del total registrado en 2015, según datos del Banco de México.

Esos recursos son usados por el gobierno para financiar su gasto, y recientemente se observó un aumento en la tasa de interés de algunos de esos instrumentos, lo que apunta a un mayor costo del financiamiento para el sector público.

La volatilidad generada por el posible aumento de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos es uno de los factores que está presionando las tasas de interés en el mercado de bonos. Los Cetes a 28 días, instrumentos de corto plazo, registraron una tasa de interés de 3.8 por ciento a principios de junio, un aumento de casi 0.80 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año pasado.

En tanto, el bono a tasa fija a tres años aumentó a 5.27 por ciento, uno de sus niveles más altos en cinco años, de acuerdo con Grupo Financiero Banamex. Un factor que explica el aumento de tasa es la expectativa de una alza por parte de la Fed y el Banxico, debido a que el mercado dio por “descontado” el incremento.

“La incertidumbre global y sobre la política monetaria de la Reserva Federal genera una volatilidad que está afectando la tasa de interés de mercados locales en economías emergentes, además del efecto del tipo de cambio”, señaló a MILENIO Jaime Reusche, analista de la agencia de calificación crediticia Moody’s.

El costo financiero para el sector público mexicano aumentó a 89 mil 64 millones de pesos, lo que representó un repunte de poco más de 16 por ciento anual en enero-abril de este año respecto al mismo periodo de 2015.

Con la reciente desinversión de residentes extranjeros en bonos del gobierno mexicano se afirma la tesis que la tasa de interés del Banco de México está rezagada, por lo que se sugiere un aumento para evitar una mayor fuga de capital y prevenir un impacto en la inflación por el aumento en el tipo de cambio, indicó en entrevista Guillermo Aboumrad, director de estrategia de mercados de Finamex Casa de Bolsa.

Moody’s opinó que México tiene que apostar más allá de un aumento en la tasa de interés para retener capital extranjero en el país, debido a que se pronostica que ya no haya los niveles de inversión observados desde finales de la década pasada.

Según Reusche, el gobierno mexicano ha incumplido por varios años su propia meta para reducir el déficit, lo que afectó su credibilidad para ajustar su política fiscal, lo cual genera una debilidad en cuanto a la capacidad para atraer inversión y mantener estable el tipo de cambio peso-dólar.

REAJUSTE ORDENADO

A pesar de la reciente disminución de valores gubernamentales en manos de extranjeros, Grupo Financiero Banamex explicó que existen otras razones, además de la volatilidad, que explican esa desinversión.

“Buena parte de la caída en la tenencia de Cetes es la abultada cantidad de vencimientos en la primera mitad de este año, y en segundo lugar la demanda de Udibonos disminuyó este año —instrumentos que protegen contra repuntes inflacionarios— y la inflación se ha mantenido en niveles bajos”, añadió Joel Virgen, subdirector investigador de Análisis Macroeconómico en Banamex.

“Es decir, existen dos elementos adicionales a las perspectivas de política monetaria que explican la disminución en la tenencia de valores, y no necesariamente es la incertidumbre de qué hará el Banco de México”, aclaró.

Además, Virgen recalcó que se ha observado una disminución en las tasas de interés de valores gubernamentales mexicanos, en días recientes, debido a que la Reserva Federal apuntó a la posibilidad de que retrasará el aumento algunos meses.

El especialista descartó una salida violenta de capitales o un aumento desproporcionado en la tasa de interés que afecte la liquidez del sector público. “El clima de tasas bajas continuará este y los siguientes años, el proceso de ajuste al alza será moderado, y existen más riesgos de que la normalización de la política monetaria sea más pausada”, indicó.

“Mientras observemos ese escenario, el ajuste se puede hacer de manera ordenada”, agregó Virgen.

En caso que eso no ocurra y se acelere el ritmo de aumento de tasas por parte de la Fed o el Banco de México, se traducirá como una mejoría de la economía estadunidense, lo que impulsará la demanda de bienes y servicios mexicanos, que a su vez atenuaría el impacto a la economía por el ciclo de normalización monetaria.

México puede enfrentar condiciones crediticias menos favorables debido a la volatilidad generada a partir del posible aumento de tasas de la Reserva Federal, un factor de riesgo para la economía mexicana; además de una debilidad en las exportaciones por menor demanda mundial, advirtió el Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero, presidido por la Secretaría de Hacienda y el Banco de México.

“Diversos factores pueden detonar episodios de aversión al riesgo entre los inversionistas internacionales, los cuales pueden dar lugar a reasignaciones de activos y a una mayor volatilidad en el valor de las divisas, en particular las de las economías emergentes”, informó el Consejo en un comunicado.

“Si bien se anticipa que dicho proceso sea gradual y ordenado, no puede descartarse que, a medida que se aproximen las fechas en que tendrán lugar las decisiones de política monetaria, se presenten nuevos periodos de volatilidad.”