Exponen "apuestas" por el cambio climático de los inversionistas

Acusan a casi la mitad de los mayores colocadores de capital de no proteger sus portafolios.
Contaminación que producen las fábricas en la provincia china de Hebei.
Contaminación que producen las fábricas en la provincia china de Hebei. (Petar Kujundzic/Reuters)

El Proyecto de Divulgación de Propietarios de Activos (AODP, por su sigla en inglés), un grupo sin fines de lucro que recopila información sobre la exposición de los inversionistas institucionales al riesgo ambiental, dijo que los inversionistas demuestran que tienen un “extraordinario” nivel de complacencia.

Por tercer año consecutivo, el AODP recopiló un índice de los 500 inversionistas más grandes del mundo y los clasificó de acuerdo con el nivel de esfuerzo que realizan para mitigar el riesgo del cambio climático. Estos esfuerzos pueden incluir colaborar con las compañías de las que son dueños, desinvertir en activos con una fuerte exposición al carbono, como las empresas mineras de carbón, o desplegar estrategias de cobertura.

A los inversionistas se les dio una calificación que va de AAA hasta D, con base en la retroalimentación que proporcionaron y a la información pública disponible. Los 232 inversionistas que no se esforzaron por reconocer o evaluar al riesgo del cambio climático recibieron una calificación de Z.

Entre los inversionistas con calificación Z se encuentran algunos de los fondos soberanos más grandes del mundo, incluidas la Autoridad de Inversiones de Abu Dabi, el Fondo de Inversión de Pensiones de Japón y a China Investment Corporation.

Varios programas de pensiones de corporaciones también obtuvieron una calificación de Z, de sectores que incluyen energía (ExxonMobil, Duke Energy), banca (Deutsche Bank, Citigroup, HSBC, Lloyds), aviación (Boeing, Delta Air Lines, Rolls-Royce), automotriz (Toyota, General Motors, Ford, Daimler), seguros (Legal & General, Old Mutual, Swiss LIfe) y cadenas minoristas (Tesco, Migros, Walmart).

Julian Poulter, fundador de AODP, describió a los inversionistas que recibieron una calificación de D o menor como “rezagados” que no lograron darle la importancia al riesgo financiero. Agregó que los clientes o miembros de estos inversionistas deben “horrorizarse” de enterarse que esos riesgos no se toman seriamente.

Dijo: “Los dueños rezagados de activos manejan sus fondos sin un seguro climático y algún día se encontrarán en un clima peligroso (con relación) a la corrección del mercado. Los fondos con calificación Z muestran una negligencia voluntaria dada la cantidad de sus pares que lo discuten a los niveles más altos”.

Nueve inversionistas recibieron una calificación AAA, en comparación con cinco en 2014. Fueron el Local Government Super (Australia), KLP (Noruega), Calpers (EU), ABP (Holanda), Environment Agency Pension Fund (Reino Unido), New York State Common Retirement Fund (EU), Australian Super, PZW (Holanda) y AP4 (Suecia).

La mayor parte de los inversionistas fue lenta para evaluar los riesgos climáticos, de acuerdo con George Serafeim, profesor asociado de administración de empresas de la Escuela de Negocios de Harvard. “Esta inercia es peligrosa y le costará muchísimo dinero a los beneficiarios”, dijo.

Ben Caldecott, director de Stranded Assets Programme (Programa de Activos Bloqueados) de la Smith School of Enterprise de la universidad de Oxford, agregó: “El cambio climático y los riesgos asociados con otros factores ambientales son financieramente materiales. La evidencia que tenemos de esto es grande y crece constantemente”.

“La gran mayoría de los propietarios de activos solo empiezan a comprender algunas de estas cuestiones, menos (podemos esperar) que actúen sobre ellas. Sus consultores necesitan mejorar y lo mismo deben hacer los administradores. Hay una verdadera falta de conocimiento y experiencia entre muchos de los principales fiduciarios que asignan los capitales”.

AP1, el programa de pensiones del gobierno sueco que recibió una calificación de D, dijo que el fondo es miembro del Grupo de Inversionistas Institucionales sobre el Cambio Climático y patrocina tanto al Proyecto de Divulgación de Carbono como al Compromiso de Carbono de Montreal. Agregó que, en 2014, el fondo midió la huella de carbono de su portafolio de capitales y encontró que era 16 por ciento inferior al de mercados equivalentes. AP1 también contribuyó a un informe de la consultora Mercer, donde se examinó las implicaciones de la asignación de activos en el cambio climático.

Poulter se mostró escéptico acerca de que esos esfuerzos significan que lo llevan a la práctica. Dijo: “Muchos fondos piensan que participar en eventos de la industria, ser miembros de asociaciones o agregar su nombre a un informe de investigación es lo mismo que hacer mucho, y no lo es”.