Estancias para ancianos estilo Las Vegas, apuesta de IP y gobierno nipones

Prevén ocupar a algunos de los 10 millones de japoneses con más de 80 años.
Un hombre camina frente al Tokio Dome.
Un hombre camina frente al Tokio Dome. (Thomas Peter/Reuters)

Yokohama

Las pláticas en las máquinas tragamonedas; los juegos de cartas que se deslizan sobre el paño verde; las fichas se apilan en la mesa de baccarat. El promedio de edad en la sala es de 80 años y, para los millones de adultos mayores de Japón, es momento de abrazar una estancia de día estilo Las Vegas.

El casino de imitación en los suburbios de Yokohama, que oscurece sus ventanas para aumentar la atmósfera, se convirtió en una parte central en la vida de los jubilados locales.

Para los empresarios, que abrieron hasta 60 de estos polémicos establecimientos en todo Japón en los últimos 12 meses, el concepto representa una apuesta potencialmente lucrativa en el “yen plateado” (el dinero de las personas mayores) y los grandes subsidios del gobierno disponibles para las estancias de día.

Para el primer ministro Shinzo Abe la estancia de día con la temática de casino puede convertirse en un pilar de sus planes de reactivación económica al ocupar a algunos de los 10 millones de japoneses con más de 80 años y de esta manera liberar a los trabajadores que de otra forma saldrían de la fuerza laboral, que se reduce cada vez más, para cuidar de sus frágiles familiares, como lo hacen 100 mil trabajadores cada año.

Abe se comprometió a reducir ese número a cero para 2020. Tiene una mejor oportunidad, dicen los dueños de Las Vegas Tsuzuki, si la estancia de día es una opción atractiva.

“Sinceramente, la situación es que tenemos un número creciente de personas mayores y a menudo no tienen mucho qué hacer”, dice Kaoru Mori, propietario de esa y otras nueve instalaciones similares. “Si se quedan solos en casa, empeoran, y al final la carga para el país es mucho mayor”.

A medida que se profundiza la crisis demográfica de Japón, el número de estancias de día se duplicó desde 2010 a cerca de 40 mil. Pero la mayoría, dice Mori, ofrece actividades que “son tan infantiles, incluso condescendientes. Estos son adultos y quieren actividades serias”.

Pero Mori, quien tiene planes de abrir mucho más centros de cuidado de día estilo Las Vegas en todo el país, juega con cuidado sus cartas. El juego estilo casino está prohibido en Japón, así que la moneda es falsa y solo se puede “ganar” a través del ejercicio —el “estiramiento de Las Vegas”, una rutina de calentamiento que se hace con música de Lady Gaga. Antes de que se apueste una sola ficha, a todo el mundo se le revisa la presión arterial y la temperatura.

Los casinos tuvieron éxito en atraer a los hombres mayores, quienes están menos dispuestos a asistir a estancias de día más tradicionales. Pero no todo el mundo comparte el entusiasmo de Mori y su clientela. Algunos gobiernos locales, que subsidian fuertemente el cuidado de día, se muestran renuentes a alentar el juego. La ciudad de Kobe prohibió la estancia de día estilo casino y la calificó como una influencia social maligna, y la prefectura de Hyogo puede seguir el ejemplo.