Mi auto, aunque lo deba

El financiamiento automotriz va al alza. Tener cuatro llantas no es tan complicado como hace 15 años y las tasas cada vez son más bajas. Te decimos en qué debes fijarte para sacar tu crédito. 
Existen dos opciones para adquirir un auto: Crédito bancario o con una sociedad financiera por parte de la armadora o independiente.
Existen dos opciones para adquirir un auto: Crédito bancario o con una sociedad financiera por parte de la armadora o independiente. (Foto: Shutterstock)

Cuando decides comprar un auto además de hacer los comparativos, y ver alternativas en modelos y marcas de autos, hay una cuestión que se recomienda pase por un proceso similar: el análisis de las alternativas de financiamiento.

En México todavía hay mitos cuando de comprar un coche se trata. Los abuelos de muchos afirmarán que se requiere de mucho sacrificio; sin embargo, la realidad hoy es diferente de hace 15 años, cuando la tasa anual de interés promedio se encontraba en 24% y era considerado un lujo tener automóvil.

“Hoy este porcentaje se ha reducido a la mitad gracias a la llegada de nuevos jugadores en el ecosistema de financiamiento automotriz y la estabilidad macroeconómica que se ha venido afianzando en el país”, comenta Fernando Gómez Arriola, director de Nexu, una plataforma digital en identificación y trámite de alternativas de financiamiento automotriz.

Pero antes de pensar en el financiamiento, los especialistas recomiendan hacer tres preguntas base:

¿Qué auto quiero y para qué? Es claro que todos queremos el auto de nuestros sueños, el modelo más estético, todos los lujos y el mejor rendimiento, pero ¿realmente qué vehículo se adapta a tu estilo de vida? En lugar de guiarte por el precio y las características de diseño, invierte en seguridad, calidad y practicidad.

¿Puedo pagarlo? Cuando compras un auto no solo adquieres un chasis y un motor potente, también gastos a futuro como tenencia, seguro, gasolina y mantenimiento. Todos estos gastos son variables dependiendo del modelo. Considera que la mensualidad de tu automóvil no pase de 30% de tu ingreso y que puedas pagar cómodamente los gastos extra.

¿Necesitas el financiamiento? Recuerda que solicitar ayuda financiera no es reflejo de una cartera apretada sino una facilidad de algunas instituciones que permite a tus finanzas tener un colchón y dejarlas preparadas para cualquier imprevisto, al tiempo que adquieres tu auto.

De acuerdo con el ejecutivo de Nexu, dos de cada tres de los automóviles que se venderán en 2016 serán adquiridos con la ayuda de un financiamiento.

Ahora bien, ya que hayas decidido que el financiamiento es la opción de compra, es importante conocer las dos opciones que ofrece el mercado. La primera es a través de un crédito bancario, y la segunda es con una sociedad financiera de objeto múltiple de la armadora o independiente.

Pero dentro de estas primeras dos opciones, el abanico se abre más, pues la oferta de crédito automotriz la tienen 13 instituciones bancarias y 25 sofomes,según información del Buró de Entidades Financieras.

Si estás a punto de tomar un crédito automotriz, toma en cuenta los siguientes puntos:

1. Haz un análisis de tu presupuesto. La decisión de adquirir un crédito automotriz no debe ser emocional, pues este tipo de créditos se paga en un plazo de 6 a 72 meses (6 años).“Es una deuda a largo plazo que no debe superar la tercera parte de tu ingreso neto”, recomienda Gómez Arriola.

2. Compara. Revisa, al menos, cuatro productos antes de tomar una decisión. Una opción es consultar el simulador de crédito automotriz de la Condusef. También puedes entrar a los sitios web de las instituciones financieras que ofrecen el producto y utilizar su simulador.

3. Revisa el plazo. Uno más largo reducirá tu mensualidad, pero aumentará la tasa de interés. Para este año, las expectativas son de un crecimiento en los tipos de interés debido a las decisiones del Banco de México de aumentar las tasas de referencia, comenta Delia Paredes, analista de Banorte. Si bien no se espera un aumento sustancial en la tasa, en general será mejor tratar de tener el crédito más corto posible.

4. Fíjate en el enganche. En promedio los enganches van de 15 a 35% del costo del auto. Lo más recomendable es que pagues 20%, así reducirás el plazo de tus mensualidades sin aumentar la cantidad a pagar. Además, cuando te ofrecen no cobrarte comisión por apertura, consulta si existen pagos especiales.

5. Analiza las opciones en la agencia. Las agencias generalmente operan con más de una financiera, pregunta por las opciones y compara comisiones, enganche, plazo, CAT y monto total a pagar. Según información de la Condusef, el CAT incluye comisiones anuales y costos del financiamiento, por ejemplo, el del seguro. Pregunta por las comisiones de apertura, sanciones por pagos tardíos o adelantados. Al final debes ver al crédito en su totalidad y no irte por uno solo de sus elementos.

6. Conoce las calificaciones de calidad. Las oferentes de crédito automotriz y las cláusulas abusivas o ilegales son dadas a conocer por CONDUSEF quien las pone a considerar en el “CALIFICADOR”.

7. Considera tu historial crediticio. Algunos bancos y Sofomes revisarán el Buró de Crédito para saber cómo te has comportado en el pago de todos los productos financieros que has solicitado, e incluso podrían revisar tu pago en servicios de telecomunicaciones.

8. Considera el tipo de auto. Hay bancos o financieras que ofrecen tasas preferenciales si el vehículo contamina menos. Los rangos de las tasas de interés van desde 5% a 35% y también dependen del riesgo del solicitante.

9. Solicita una tabla de amortización. Compara el producto de varias instituciones con la tabla. Solicítala de nuevo al inicio del crédito y cuando realices pagos adelantados o anticipados, es obligación de las Instituciones Financieras proporcionarla, y te ayudará a saber cómo vas.

Boom automotriz y el 2016

Las estadísticas indican que la demanda de vehículos nuevos vía financiamiento está en aumento. En el periodo comprendido entre enero y octubre de 2015 se registraron 660,777 colocaciones lo que representa un incremento de 23.6% respecto de 2014, equivalente a 126,202 unidades más.

Las cifras de este período están 15.2% por encima de las registradas en 2007, según datos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA). Cada vez queremos más autos y cada vez más buscamos quién nos ayude a pagarlos.

Asimismo, explica Mariana Ramírez, analista de BX+, tanto la demanda nacional como extranjera en el sector automotriz llevan varios años presentando cifras por ventas elevadas. Sin embargo, debido a que el Banco Central se espera que modifique la tasa de referencia (la que toman las instituciones financieras), ello se verá reflejado en los intereses que se paguen por un crédito automotriz, lo que provocará un cambio en la tendencia de crecimiento de la demanda por automóviles.

“Pero también las variaciones futuras en el precio de la gasolina, en el caso de México, favorecerá la compra de automóviles, pues se prevé vayan a la baja con lo que el costo de tener un auto será menor”, comenta la especialista. 

Al volante, bien asegurado

Cuando compras un automóvil por medio de un crédito, este queda como garantía de pago, por lo que generalmente te piden que lo asegures, siendo el beneficiario de la póliza la empresa o institución que te otorga el crédito, revela información de la Condusef. Es decir, si te roban el coche dentro del plazo del financiamiento, la aseguradora primero paga a la financiera lo que te falta por liquidar (capital), entregándote el excedente. Sin embargo, independientemente de que se contrate o no el seguro, la obligación de liquidar el crédito es de la persona que lo solicitó.

Por ello es relevante considerar que si obtienes un crédito para comprar un auto estás obligado a asegurarlo, sin embargo, también tendrás la libertad de contratar el seguro con la institución que más te convenga y no con la que el ejecutivo de cuenta te imponga.

Por ello, cuando adquieres un auto con financiamiento es importante cotizar el costo del seguro durante toda la vigencia del crédito y las distintas comisiones que pueden cobrarte.