Una buena idea te consigue dinero

Tú necesitas una buena idea, un plan de negocios y dinero. Aquí te decimos cómo puedes conseguir tus billetes para lograrlo. 

Para emprender es importante tener una idea clara de negocio, y es vital contar con los recursos para llevarla a cabo. La falta de dinero para poner una idea en práctica es uno de los obstáculos que los emprendedores deben sortear. Joven y sin dinero no parecían ingredientes de una historia de éxito emprendedor. Hasta ahora.

Cuatro de cada 10 puestos de trabajo en el país son generados por micronegocios, sin embargo, menos de 16% tienen acceso a financiamiento,de acuerdo con el Censo Económico del Inegi 2014.

“El no contar con historial crediticio, información financiera del negocio y comprobantes del cumplimiento adecuado de las obligaciones fiscales de rigor crea un círculo vicioso que hace prácticamente imposible que el emprendedor pueda acceder a un crédito bancario”, señala Ricardo Morales, director general adjunto de Programas de Emprendedores y Financiamiento del INADEM (Instituto Nacional del Emprendedor).

Las opciones de un emprendedor quedaban reducidas a la buena voluntad de amigos o familiares o incluso del uso de tarjetas de crédito propias, ya que el financiamiento bancario era casi inexistente. Pero hoy existen mecanismos como el crowdfundingo el “Crédito Joven” del INADEM que pueden ayudarte a materializar tus ideas en negocios.

El crowfundinges un mecanismo mediante el cual un grupo de personas apoyan financieramente una idea de negocios a cambio de pequeñas recompensas relacionadas con la naturaleza del proyecto. Otra opción son los fondos de “capital semilla” también conocidos como “ángeles inversionistas”, personas dedicadas a fondear ideas de negocio mediante inyecciones de capital a cambio de una participación en el negocio una vez que este despegue. Y, finalmente, en febrero de 2015 el Gobierno de la República, a través del INADEM, lanzó el programa “Crédito Joven” dirigido a jóvenes mexicanos y emprendedores de entre 18 y 30 años que incluye financiamiento bancario.

En este crédito por medio de un programa de garantías, el gobierno absorbe el riesgo de los créditos que la banca comercial otorgue a los jóvenes que desean emprender adhiriéndose a los programas de incubación de negocios que el instituto ofrece.

El programa “Crédito Joven” está dividido en dos vertientes. La primera dirigida a jóvenes con una idea de negocio que desean poner en marcha y la segunda, a los que ya tarrancaron su negocio y desean hacerlo crecer.

Tengo un súper proyecto

Si tienes una idea de un negocio, el INADEM ofrece el acceso a un proceso de incubación para ayudarte a determinar, antes de incurrir en desembolsos significativos. Esta incubación puede llevarse a cabo en línea, de forma autodidacta, y solo debes cursar cuatro módulos desde tu casa u oficina con una computadora conectada a internet. Estos cursos duran un mes aproximadamente. Al finalizar, tendrás casi desarrollado tu modelo de negocio.

Después de los cursos o proceso de incubación cada proyecto es evaluado para determinar su congruencia y su viabilidad de mercado. De ser viable, como emprendedor podrías acceder a un crédito a partir de 50,000 y hasta 150,000 pesos a pagar en un plazo de cuatro años con una tasa de interés de 9.9% fija anual y un periodo de gracia en el pago de capital de hasta 12 meses. Este financiamiento puede cubrir hasta 100% del monto requerido para el arranque del negocio, es decir, no necesitas aportar ninguna cantidad adicional para hacer efectivo el crédito, explica Ricardo Morales.

En caso de que necesites un monto mayor a los 150,000 pesos es necesario que el lleves a cabo el proceso de incubación de forma presencial en alguna de las 226 incubadoras de negocios reconocidas por el INADEM y distribuidas en todo el país. Este proceso toma entre tres y seis meses, es multidisciplinario y culmina en el desarrollo de un plan de negocios.

Una vez acreditado el proceso, el monto de financiamiento va desde los 150,000 hasta los 500,000 pesos con las mismas condiciones en cuanto a tasa de interés y plazo de pago, solo que el periodo de gracia para el pago de capital se reduce a seis meses. En este caso será necesario que aportes al menos 20% de la inversión total.

Sea cual sea la fuente de financiamiento, debes identificar el modelo de negocios que seguirá tu idea para explicar y “vender” el proyecto. “La gente no paga por tu idea sino porque les resuelvas un problema. Que sea factible significa que existan los medios (entorno, tecnología, por ejemplo) para que se lleve a cabo y que sea financieramente viable”, dice Edgar Muñiz Ávila, director de Emprendimiento e Innovación del Tecnológico de Monterrey Campus Guadalajara.

Los que tienen un negocio en marcha

La segunda opción del programa del INADEM está dirigida a quienes ya tienen un negocio en marcha y te puede otorgar un financiamiento de hasta 300,000 pesos. “Tu crédito para crecer” es un producto dirigido a micronegocios que se han incorporado a la formalidad a través del Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) con un plazo de hasta 60 meses (si el crédito es utilizado para compra de activos fijos) o 36 meses si se dirige hacia capital de trabajo con la misma tasa de financiamiento de 9% anual fijo. Como se dirige a negocios que ya se encuentran en operación, el banco requiere que compruebes ingresos por ventas para evaluar tu capacidad de pago.

Para negocios más consolidados, el INADEM desarrolló el producto denominado “Tu crédito PYME joven” que ofrece acceso hasta 2.5 millones de pesos, dependiendo de las ventas y utilidades del negocio con tasas de interés que van de 9.9% a 9.5% cuando el financiamiento rebasa el millón de pesos. Además de garantías menos rígidas, pues no exige hipotecas o garantías prendarias, estas condiciones resultan favorecedoras tomando en consideración que la tasa promedio para créditos tradicionales se ubica en 13.5% anual con una tendencia a la alta y muchas de las veces con un componente variable, lo que se traduce en mayor incertidumbre para ti como emprendedor.

¿Me animo por el crédito?

Hoy, la generación millennial -jóvenes que han llegado a la edad adulta después del año 2000 y quienes marcan pautas de comportamiento- muestran un llamado a emprender para trabajar y mantener su sentido de independencia. El contar con apoyo no solo para financiar un emprendimiento, sino para comprobar la viabilidad financiera de su idea de negocios es una excelente oportunidad.

Sin embargo, existen diferentes puntos de vista respecto de la conveniencia de recurrir al crédito para emprender. Un inversionista que aporta el dinero para poner en marcha el negocio “se la juega con el emprendedor”, dice Morales del INADEM, arriesgando a perder su dinero en caso de que la idea de negocio no prospere, pero también tiene la garantía de contar con participación asegurada de las utilidades en caso de éxito y tendrá entrada para poder tomar decisiones en la empresa. Por su parte, el crédito será una deuda y como tal tendrá que registrarse en el balance de la empresa con obligación de pago, independientemente de los resultados logrados. “El emprendedor vive todos los días bajo un esquema de incertidumbre y a eso añade la carga del crédito,” dice Muñiz del Tec.

Tú deberás decidir si esto te ayudará a iniciar, crecer o te podría estresar de más. Los esquemas conservadores de emprendimiento recomiendan no hacer uso del financiamiento bancario hasta conseguir el primer pedido, pues, dicen, sin una base confiable de ingresos, el comprometerse a un pago de deuda recurrente puede resultar riesgoso. Sin embargo, el crédito bancario puede ser un gran impulso una vez alcanzado el punto de equilibrio del negocio, cuando las ventas cubren los costos fijos del crédito.

Incertidumbre y riesgo parecen ser entonces las constantes para el emprendedor. No obstante, “en los últimos tiempos se han roto paradigmas pues el emprendedor es más abierto a compartir su idea. Entre más personas escuchen tu proyecto mayor es tu probabilidad de éxito, ya que vas a tener la retroalimentación de la gente”, dice Muñiz, quien añade que “una garantía del éxito puede ser la experiencia del emprendedor ya que si has arrancado cuatro o cinco negocios entonces ya tienes una fórmula aumentando tu probabilidad de éxito. Ya conoces la metodología y es menos arriesgado pedir un crédito”.

¿Cómo cuidar el crédito emprendedor?

Obtener financiamiento podría ser sencillo, pero debes darle un buen uso para que en el futuro sigas siendo buen sujeto de crédito

1. Da un buen uso. Es la clave para obtener futuros créditos que permitan la expansión o creación de nuevos negocios.

2. Asegúrate de entender las obligaciones que adquieres al contratar el crédito. Plazos, periodos de gracia, penalizaciones y garantías.

3. Busca pagos y tasa de interés fijas. Comprometerse al pago de tasas variables en periodos de volatilidad en un negocio que apenas comienza sin garantía de ingresos crecientes puede poner en riesgo la continuidad de la empresa.

4. No sobreestimes la capacidad de generación de ingresos de tu negocio. El enamoramiento con las ideas propias puede hacer que el emprendedor pierda contacto con la realidad haciendo que adquiera compromisos por encima de su realidad financiera.

5. Paga siempre en tiempo y forma a tu acreedor. La reputación que construyas como sujeto de crédito se reflejará en tu historial crediticio, y este, en el futuro, será la base para solicitar nuevos créditos.