A media luz

El escaso financiamiento, la falta de reglas del mercado y el cobro de un arancel de 15% sobre los paneles solares tiene en stand by a la energía solar
Aura Solar I es el proyecto solar más grande de Latinoamérica y el primero de gran escala en México.
Aura Solar I es el proyecto solar más grande de Latinoamérica y el primero de gran escala en México. (Foto: Cortesía Aura Solar I)

Pese a estar ubicado en el “cinturón solar”, México está rezagado en la explotación de la energía fotovoltaica. Mientras Alemania produce 40 mil megawatts, México apenas suma 169. Tan sólo el año pasado, la generación bruta de energía solar bajó 3%, mientras que la energía eólica avanzó 14% según la Secretaría de Energía (Sener).

Lo que afecta la energía solar es el arancel de 15% a las importaciones de paneles. Este nuevo impuesto encarece los costos, pues los módulos fotovoltaicos absorben 60% de la inversión de una planta solar.

Además, todavía no se han liberado las reglas de mercado del sector eléctrico nacional que está en revisión en la Cofemer, las que serán las que aporten la bases sobre la transacciones comerciales.

Tan sólo hasta hoy están autorizadas 272 centrales de energía fotovoltaica, seis de las cuales ya operan, los que representan una inversión de 172 millones de dólares. Del total de permisos, 129 desarrollos se encuentran en fase de preparación y 137 en inicio de obras.

Hay sol, pero apenas entibia

La energía solar es atractiva por la gran exposición del territorio nacional a las radiaciones y los compromisos que han asumido varios países del mundo para enfrentar el cambio climático. La meta de México es producir 35% de su generación de eléctrica de fuentes limpias.

Según un estudio del Instituto Tecnológico y del ITESM, los costos varían en el país, pero los más baratos rondan en 17.8 centavos de dólar.

“Sí hay obras retrasadas, pero se debe a asuntos de financiamiento”, refiere Alberto Valdés, presidente de la Asociación Nacional de Energía Solar (ANES), al manifestar que el sector trabaja con la banca para llegar a un acuerdo sobre el tipo de características que deben tener las empresas, la capacidad de producción de energía, entre otros, con el propósito de agilizar créditos a periodos no muy largos.

Otro elemento que falta es la aprobación de la Ley de Transición Energética, que se encuentra pendiente en el Congreso de la Unión, y que se espera quede lista en el siguiente periodo ordinario de sesiones, comenta Valdés. Se espera que en dicha reglamentación se establezcan metas específicas sobre la capacidad instalada que por tecnología tendrá que desarrollarse año con año, lo cual desatoraría los permisos que todavía no llegan a la etapa de construcción.

El sector también espera que se fortalezca el esquema de generación distribuida, para que se diversifique el número de empresas que pueda incursionar en la venta de energía.

Sin embargo, el potencial del sol mexicano aún no está en todo su esplendor.

Daniel Servitje gira alrededor del sol

A los 17 años Servitje, el CEO de Bimbo, fracasó en su primer negocio: una empresa de paneles solares llamada Sistemas Solares, junto con su amigo Héctor Olea. Servitje fue por la revancha de ese sueño y hace dos años relanzó la empresa, con el mismo amigo. Ahora se llama Corporación Aura Solar, en homenaje a Carlos Fuentes. La Corporación está en La Paz, Baja California Sur, en un predio de 100 hectáreas tapizado de pantallas solares. “Es el proyecto solar más grande de Latinoamérica y el primero de gran escala de México”, afirma Olea, su ex socio adolescente y por 20 años fue el presidente de la Comisión Reguladora de Energía. Este complejo tiene una capacidad de 30 MW, suficiente para abastecer el consumo de una población de 164 mil habitantes. La inversión fue de 100 mdd y 75% estuvo a cargo de la Corporación Financiera Internacional (del Banco Mundial) y Nafin.

Por Bárbara Anderson