La depresión del acero

ArcelorMittal y AHMSA cuentan sus estrategias para enfrentar la caída de los precios.
El acero que se fabrica en México es el comercial -el planchón, placa, lámina, varilla y alambrón-, el que sí ha sido afectado por el decremento de precios.
El acero que se fabrica en México es el comercial -el planchón, placa, lámina, varilla y alambrón-, el que sí ha sido afectado por el decremento de precios.

ArcelorMittal, líder mundial del sector acerero, y la mexicana Altos Hornos de México (AHMSA) han sido afectados por el exceso de producción y bajos precios del metal.

“Han bajado los precios más de 50% en el último trienio y no hay sector industrial que lo aguante”, comenta Francisco Orduña, vocero AHMSA.

De hecho, ArcelorMittal, tan solo en el tercer trimestre del año, registró una baja en sus ventas de 5.7%, al ubicarse en 6,900 millones de euros.

Ricardo Bussey, director de asuntos corporativos de ArcelorMittal México resalta que hay un decrecimiento importante en la producción nacional por las importaciones en condiciones de comercio desleal.

Para aliviar la situación de las empresas siderúrgicas, el gobierno mexicano puso en septiembre de este año un arancel temporal -de seis meses- a las importaciones de acero de países con los cuales México no tiene Tratado de Libre Comercio, sin embargo, el problema persiste para el sector por la oferta del metal por debajo de los costos de producción, dice Orduña.

Bussey comentó que para ajustarse a las nuevas condiciones del mercado, la empresa ha reducido este año sus operaciones en el segmento de productos planos y continúa con paros técnicos en su mina llamada “El volcán” y en su planta concentradora, así como con la disminución de su operación portuaria en el puerto de Guaymas, Sonora.

Ante el desplazamiento de los productos nacionales por las importaciones chinas, rusas y, últimamente, las procedentes de Brasil, ArcelorMittal también disminuyó 90% la operación de su mina “Las Truchas” (fabricante de productos planos) en Lázaro Cárdenas, Michoacán, siguiendo únicamente con su actividad de 10% para atender sus compromisos con los clientes.

La capacidad de producción de aceros planos de 4 millones de toneladas en el complejo siderúrgico de Lázaro Cárdenas generó al mes de septiembre 900,000 toneladas del producto con la drástica medida de reducción de operaciones. Bussey explica que solo la transformación de productos largos en el complejo trabaja con normalidad.

En el caso específico del planchón, ArcelorMittal está viendo una caída más pronunciada. A septiembre del 2015 tuvieron una producción de 1.58 millones de toneladas, cuando en el mismo lapso del año anterior sumaron una producción 1.85 millones de toneladas, representando una caída de 14%.

ArcelorMittal trató no reducir su plantilla laboral reorganizando al personal en labores de mantenimiento y limpieza de equipos, pero aún no desaparece el riesgo de revisar su estructura laboral con el sindicato para adaptarse a realidad del mercado. “Este año, se han dado algunas salidas, pero no ha habido hasta el momento despidos masivos”, agrega Bussey.

La empresa está presente en 60 países y está concentrada en darle viabilidad a sus operaciones, por lo que sigue buscando oportunidades de inversión, añade Bussey.

Por su parte, AHMSA, para dar frente a ese contexto, reorientó su producción y su estrategia y suspendió actividades no prioritarias, y dio mayor eficiencia en sus procesos productivos y reducción de costos.

Al tercer trimestre del 2015, Altos Hornos reportó un decremento de 7.5% en sus ventas en comparación con el mismo periodo del año al ascender a 10,198 mdp, mientras el EBITDA en este lapso resultó negativo en 10.8 mdd.

La empresa, presidida por Alonso Ancira, dialoga a través de la Canacero con otras organizaciones siderúrgicas del mundo para buscar soluciones a la sobreoferta de acero chino a nivel internacional. “Como el problema es global, debe haber medidas globales para frenar la situación”, dice Orduña.

En una nota que parecía positiva, a septiembre de este año el consumo doméstico aparente reportó un crecimiento de 10% al ubicarse alrededor de 22 millones de toneladas, mientras que en 2014 fue de 19.7 millones de toneladas. No obstante este crecimiento en la demanda interna del metal no resulta en beneficios para los fabricantes nacionales. Los aceros especializados utilizados por el sector automotriz procedentes en su mayoría del extranjero no han sufrido una baja de precios tan fuerte como los aceros comerciales (planchón, placa, lámina, varilla y alambrón), fabricados, en su gran mayoría, por las siderúrgicas locales.